lunes, 28 de julio de 2014

LA CONSULTA SOBRE SU HIJA

Hace años tuve la oportunidad de realizar una consulta peculiar, una pareja que conozco desde hace bastante tiempo vino a preguntarme por asuntos profesionales y de negocios, ambos son propietarios de una pequeña empresa textil, desde hace mucho y en la medida que servidor es capaz, les vengo prestando tanto orientación personal, como en sus actividades comerciales. Son personas prudentes en todo lo que hacen y allí donde intuyen un problema, intentan darle solución antes que se presente, tal vez sea por ello, que dentro de este orden de anticipación me vienen consultando desde hace años. Recuerdo que en aquella entrevista todo fue bien y conforme a las previsiones, salvando algunas circunstancias de escaso relieve, todo saldría como ambos tenían pensado, pues la vida de estas dos personas tiene pocos misterios, siendo muy previsible. Analizamos algunas operaciones comerciales que se iban a producir en los próximos meses, y nos aseguramos que Neptuno y la posibilidad de un engaño no estuvieran presentes y observando los aspectos de Venus, Júpiter y la Luna. Todo en orden, como viene siendo habitual en la vida de esta pareja.

Al término, la mujer me pidió que le echara un vistazo al mapa astrológico de su hija, la misma que conocía prácticamente desde su nacimiento y me sorprendió comprobar que ya contaba con diecisiete años. Comentamos un par de anécdotas y mientras hablaba con los padres iba desplazando la rueda correspondiente a las Revoluciones Solares de mi software astrológico, hasta que vi algo que me llamo mucho la atención, la madre que notó el cambio en mi expresión, me preguntó qué ocurría, y se lo dije. En el horóscopo anual correspondiente a los veinte años, aparecía un brillante Venus en Tauro, en conjunción con la cúspide de la Casa VII, la Luna se encontraba igualmente conjunta a la cúspide de la Casa V, aunque dentro de un arco más amplio. Les pregunté a los padres si su hija tenía novio y ambos respondieron de forma negativa, fue cuando les hablé de la posibilidad o tendencia que su hija pudiera quedar embarazada y que contrajese matrimonio en esa fecha. Venus en Tauro despliega toda su fuerza energética y en conjunción con la cúspide de la Casa VII nos advertía de un matrimonio precoz, y la Luna en la Casa V, nos indicaba la posibilidad de un embarazo. El mapa natal de la interesada no ofrecía problemas para un matrimonio temprano y los tránsitos planetarios iban dentro del mismo orden, indicando posiciones muy cercanas al mapa anual.


Cuando joven, mis maestros siempre me advertían que para realizar un buen pronóstico siempre hay que verificarlos bajo todos los procedimientos y técnicas disponibles, y cuando la mayoría apuntaban en la misma dirección era el momento de pronunciarnos. En el caso que les expongo se daba esta circunstancia, pues las técnicas de pronóstico en su mayoría respaldaban la idea de un embarazo y matrimonio temprano. Advertí a los padres de esto mismo y me consta que hablaron con su hija, pues la misma vino poco después acompañada de su madre. En el curso de los años he tenido la sensación de haber evitado un destino probable, de haber sorteado circunstancias adversas que hubiesen llevado mi vida por otro camino, pero esto mismo solo puede hacerse con la experiencia de los años, y en alguna medida, con las herramientas necesarias; de joven esto no era así, incluso contemplando de modo anticipado ciertos aspectos de mi vida me desplomaba sobre ellos de modo inevitable, dando cuenta de lo inexorable del destino y no sabiendo que solo eran tendencias, que el futuro es algo que está en constante movimiento y lo establecemos cada día. La joven se casó y ahora tiene un precioso hijo de tres años, y cada vez que me la encuentro, observo una luz brillante en sus ojos, que siempre apuntan al niño que lleva en sus brazos.

domingo, 27 de julio de 2014

LOS MEJORES MOMENTOS PARA EL AMOR

Cada mes tenemos un nuevo ciclo lunar, ayer día veintiséis tuvimos un novilunio y nuestro satélite comienza un nuevo periodo. Pero con independencia al ciclo general, cada uno de nosotros tenemos un particular periodo lunar, que se ajusta a las posiciones de nuestra Carta Astral, y la Luna, en su recorrido mensual por el Zodiaco, va tocando todos esos puntos sensibles de nuestro horóscopo, haciendo que nuestra vida se mueva y generando nuevas oportunidades. Si aún no has encontrado el amor deseado, o el que tienes no es el que realmente ansias, observa la posición Lunar respecto a tu mapa astral y es muy posible que halles lo que buscas. La Luna, en su recorrido mensual es como un reloj biológico, que rige los aspectos más personales de cada uno de nosotros, y nos ofrece esas oportunidades o momentos especiales que podemos aprovechar para mejorar el curso de nuestra vida, a veces, más que un simple reloj, es un despertador, pues cada vez que realiza una conjunción con un punto importante de nuestro mapa, suele hacer bastante ruido, pues el reflejo o consecuencia que puede tener en la vida real no pasa desapercibida.

Uno de los mejores momentos para el amor durante el mes, es cuando la Luna hace conjunción con nuestro Venus natal, aquí se nos muestra un instante vital, pues se abre una ventana hacia un mundo paralelo donde el amor puede llegar en forma de energía positiva. Pero seamos inteligentes y no solo pensemos que esta circunstancia se produce en un día y momento concretos, manejemos estos instrumentos que tenemos a nuestro alcance y no esperemos a los acontecimientos, provoquemos dichos acontecimientos, es decir, sabiendo cuando se origina la conjunción Lunar con Venus, llevemos a ese instante cualquier cita o encuentro y volvamos a nuestro favor todas esas circunstancias; no sería difícil aplazar una cita un par de días. Muchas personas, ante la posibilidad de un encuentro romántico, planifican hasta los detalles más pequeños: atuendo, lugar donde ir, reserva en un restaurante. Entonces por qué no planificarlo astralmente, siempre que sea posible.

Además, no solo tenemos la conjunción de la Luna con Venus, igualmente cuando el satélite transita por nuestra Casa V, es un momento ideal para todo lo relativo al amor y el noviazgo. Hay un momento clave para esta posición, y es cuando la Luna hace conjunción con la cúspide la Casa V, e igualmente si toca a cualquier planeta benéfico que se encuentre en esta posición. Hay que tener en cuenta, que al margen de la Luna, los tránsitos de Venus sobre Marte nos traerán sexo, y facilitarán las circunstancias que nos lleven a encuentros de carácter sexual, más que amorosos. Pero no todo es fácil, pues hay momentos que podemos confundirnos y la conjunción de la Luna con Neptuno puede hacer que observemos el mundo de forma muy alejada a la realidad, o que incluso nos veamos engañados y que la otra persona no llegue a cumplir nuestras expectativas más básicas; particularmente nunca emprendería una relación sentimental cuando la Luna se encuentre en conjunción con mi Neptuno natal. En general, estos son los puntos clave que durante el mes vamos a tener, y que podemos hacer valer para dar un empujón a nuestra vida amorosa y llevarla por el camino deseado.

sábado, 26 de julio de 2014

LA ESTERILIDAD

Hace años vino a verme una mujer con un grave problema personal, sus deseos de ser madre no se cumplían. Los años iban pasando y a pesar de haber visitado a un sinfín de especialistas, ninguno pudo decirle nada concluyente, los análisis médicos observaron que sus órganos estaban en orden, pero el hecho de que no pudieran quedar fecundados era aún un misterio, y los exámenes médicos no pudieron aclarar gran cosa, pues cada médico veía el asunto de un modo distinto, incluso algunos alentó a la paciente a someterse a un tratamiento de inseminación artificial, sin garantizar su éxito, pues como ya decimos, ninguno de los facultativos observaron alteraciones orgánicas que le impidiera quedar encinta, y por ello, estaba contemplando la posibilidad de someterse a dicho tratamiento. Cuando levanté su carta astral, y según los datos que en ese momento me facilitó, observé una serie de cuestiones que no encajaban con la persona y durante días tuve ese mapa en la cabeza sabiendo que no se correspondía con la consultante. Fue cuando le pedí que se asegurara de la hora de nacimiento, que preguntara a un familiar cercano o que consultara la partida de nacimiento en el registro civil. Su madre ya no estaba para confirmarlo, y las referencias que la mujer disponía era por una tía suya, que según decía estuvo en la habitación contigua durante el parto. La información que llegó del registro civil señalaba una hora diferente, y el mapa astral que tenía ante mí era asombroso y concluyente en toda esta cuestión.

En ocasiones estudiamos aspectos del mapa astrológico que no parecen tener una clara correspondencia con la vida real, conclusiones un tanto imprecisas que no ofrecen una mediana certeza, el Cosmograma de esta nativa, presentaba una conjunción partil de Saturno con la cúspide de la Casa V, el sector correspondiente a los hijos y los embarazos, además Saturno se encontraba en el signo de Cáncer y recibiendo muy malos aspectos de los planetas integrantes de la Carta Astral, presentaba un mal estado cósmico, tanto por los ángulos recibidos, como por el signo donde se situaba, pues Cáncer es uno de los lugares del Zodiaco donde Saturno despliega toda su energía más negativa.

Hay diferentes sistemas de cuarteo de la bóveda celeste para establecer las casas en el mapa astral, en el sistema astrológico existen diversos sistemas para ubicar las cúspides de las Casas, generalmente utilizo el sistema “Placidus”, que a mi juicio y avalado por la práctica, es el que mayor precisión ofrece, aquel día, tuve otro refrendo más sobre el sistema de Casas Plácidus, pues la conjunción partil (exacta) de Saturno con la cúspide, el inicio de la Casa V, no daba lugar a duda alguna, señalando esta posición una fidelidad total en el pronóstico. En lo referido a la mujer que en ese momento tenía delante, no podía engañarla y eligiendo con cuidado las palabras, la puse al corriente de que la esterilidad era una posibilidad que tenía que contemplar, dando la razón a todos aquellos especialistas que con anterioridad la habían tratado. Ante sus necesidades maternales, me incliné más por la adopción que someterse a un tratamiento de fertilidad, y que el camino lo entendía por la primera de las opciones.

Mi segunda sorpresa fue, cuando la consultante después de un cierto silencio, me confesó que su intuición se lo estaba diciendo desde hacía mucho tiempo, pero que de alguna forma no quería creerlo, incluso en sus sueños observaba la intención de adoptar a un recién nacido, visiones que le acompañaban desde hacía varios años. Aquel día entendió su futuro y el camino que debía seguir.

miércoles, 23 de julio de 2014

NEPTUNO Y LOS AVATARES EN EL AMOR


En anteriores entradas hemos observado algunas de las peculiaridades de Neptuno en relación al amor, y en concreto a las relaciones matrimoniales, así como la posibilidad de infidelidad de uno de los cónyuges, pues cuando este planeta se ubica en la Casa VII, espacio reservado para el matrimonio, y en mala situación o estado cósmico, las cosas no son lo que parecen. Pero Neptuno no solo representa el engaño y los artificios, teniendo otras connotaciones y una gran representación en el mapa astral, pues se relaciona con la espiritualidad y los pensamientos más profundos de cada persona, así como su proyección en las relaciones con las demás. Con respecto al amor, a Neptuno lo observaremos tanto en la Casa V, como en la VII, pues tanto en un lugar como en otro, tiene un importante impacto en la vida amorosa del nativo, y el estado del planeta en estos dos espacios condicionará la vida sentimental de la persona. Neptuno viene a representar esa nueva ilusión coincidiendo con la llegada de alguien en nuestras vidas, aportando un nuevo sueño y procurando que nuestro entorno sea totalmente distinto, esa sensación ilusoria que casi siempre provoca el amor, es más propia de Neptuno que de Venus, al menos en la mayoría de los casos.

Cuando Neptuno se coloca en la Casa V, tanto en un horóscopo mensual, como anual, si está bien armonizado, puede suponer el encuentro con alguien que nos pone fuera de la realidad, alguien muy especial que logra que lo veamos todo de color de rosas; ese aspecto idílico es muy propio de estas posiciones Neptunianas, y en función del signo donde se encuentre y los aspectos o relaciones que guarde con los demás planetas, así será la persona que llega a nuestra vida. En ocasiones, algunos consultantes me han preguntado, cómo pueden saber, cómo pueden identificar si el amor que llega es verdadero o un fraude, pues por el estado cósmico de Neptuno, si está bien configurado, el amor es auténtico y la persona que nos hace perder los sentidos estará mucho tiempo con nosotros, en cambio si la disposición del planeta es negativa, es muy probable que percibamos los mismos síntomas idílicos y de enamoramiento, pero tanto el transcurso, como el desenlace de la relación no serán nada agradables, incluso pudiendo acarrear alguna situación negativa, como posterior depresión o tristeza crónica, al menos durante un tiempo, pues descorrer ese velo y comprobar lo que hay detrás, no será muy atractivo.

En la Casa VII, el sector del matrimonio, y en los horóscopos mensuales y anuales, la posición de Neptuno puede obedecer a disposiciones o sucesos transitorios. Bien configurado, puede hacer que nuestra pareja tenga un alto desarrollo espiritual, o incluso que durante una temporada se encuentre más envuelta sobre sí misma y tengamos un acceso peculiar a la comunicación y relación con nuestra esposa o marido, o que el mismo, esté pidiendo de nosotros algo diferente o que estemos a la altura de las emociones y desarrollo espiritual de nuestra pareja. Por otro lado, cuando Neptuno está mal situado, ya sea por el signo donde se encuentre o los aspectos que recibe de los demás planetas, la situación más común que suele plantearse es el engaño y la infidelidad matrimonial, que puede ser pasajera o prolongarse en el tiempo, pues lo que creemos ver en nuestra pareja es un mal reflejo de la realidad.

lunes, 21 de julio de 2014

MERCURIO Y LA INTELIGENCIA

Cada planeta se relaciona con nuestras singularidades y cualidades, si en anteriores entradas hacíamos ver el nexo entre Venus y nuestra forma de amar, así como nuestras potencialidades pecuniarias, hoy veremos la relación que guarda el planeta Mercurio y nuestras capacidades cognitivas, nuestro grado de inteligencia, la expresión e incluso, el timbre y la modulación de nuestra voz, pues la tradición astrológica así lo ha hecho saber desde siempre. Mercurio se corresponde con nuestra capacidad de adaptación al medio, al entendimiento y de alguna manera, la forma en que cada persona observa el entorno y el mundo que le ha tocado vivir. Es por ello, que la posición de este planeta resulte fundamental a la hora evaluar las cualidades y capacidades mentales de un nativo. Igualmente, Mercurio se vincula con los aspectos vocacionales que se desprenden de las posiciones natales y revela el tipo de ocupaciones más favorables a la persona. Esto es importante, sobre todo, en niños pequeños o en adolescentes que no tienen claro aún los caminos que deben tomar, y como es normal a esa edad, no saben muy bien lo que quieren, y aquí es donde la Astrología puede ayudar a que el futuro del joven sea mejor, dedicándose a aquello que realmente le gusta y que le resultará más fácil.

Una persona con inferiores capacidades cognitivas tiene mayores posibilidades en su futuro dedicándose a algo para lo que ha nacido, que otra mejor dotada, pero ofrendada a algo que no forma parte de sus gustos y preferencias, en definitiva recorriendo un camino equivocado. Todos hemos sabido de personas que desempeñando una tarea hubieran deseado consagrarse a otra bien distinta; por lo general todas estas cuestiones vocacionales están representadas en el Cosmograma y Mercurio tiene una gran responsabilidad sobre las mismas, apuntando con la suficiente precisión el sendero más acertado.

Qué duda cabe, que Mercurio en buena posición y con buen estado cósmico en nuestra Carta Astral, hará más vivas y poderosas todas nuestras capacidades; como ejemplo podemos decir que cuando Mercurio se encuentra en conjunción con Júpiter, uno de los grandes planetas benefactores, suele dotar de una gran inteligencia al nativo, con amplias potencialidades, pero cuando se encuentra conjunto a Marte, suelen poseer una gran energía mental, que a veces hay que parar para no precipitarse. En cierta ocasión una familia me consultó sobre la Carta Astrológica de un recién nacido, un nuevo miembro familiar que acababa de llegar, nada más terminar el mapa astrológico observé las favorables condiciones de Mercurio con Venus, y a su vez el buen estado cósmico de este último, ayudado por otros factores del horóscopo, no tuve muchas dudas en señalar para el recién nacido una vocación artística, de orden plástico o pictórico, provocando en ese instante el asombro de los padres, pues el pequeño era nieto, por parte de padre, de un famoso pintor de ámbito nacional, y curiosamente al niño le habían puesto el mismo nombre que al abuelo, hecho que a mi criterio supone otro sincronismo más en toda esa cuestión.

Otro caso menos afortunado me lo planteó un psicólogo, que de forma casual supo la hora de nacimiento de uno de sus pacientes, un chico de unos catorce años y con fuertes síntomas de autismo, llevaba trabajando meses con este paciente y no terminaba de concluir un diagnóstico. El joven tenía a Mercurio en el signo de Piscis y en movimiento retrógrado, en conjunción con la cúspide Casa XII y recibiendo muy malos aspectos por parte de los demás planetas, es decir, Mercurio se hallaba bajo un estado cósmico pésimo, y las capacidades intelectuales del nativo se encontraban muy disminuidas; el paciente no era autista, era oligofrénico y estaba en esa frontera de la normalidad y el retraso mental; bajo las pruebas oportunas el psicólogo pudo concluir con un diagnóstico claro y una terapia al respecto. Otro caso planteado por este mismo especialista, era del un joven escolar que al llegar a un determinado nivel en sus estudios, su rendimiento comenzó a ser prácticamente nulo, observando la conjunción de Mercurio con Júpiter y Urano en Acuario (joven nacido en el año 1997), todo ello en la Casa VI, supe que se trataba de una persona con importantes dotes mentales e indudables capacidades; le propuse al psicólogo que dificultara exponencialmente los ejercicios planteados, respondiendo de inmediato a los nuevos desafíos, el paciente, muy superior mentalmente, estaba aburrido del entorno en el que se movía y finalmente fue a un colegio especial, esta vez para superdotados.

domingo, 20 de julio de 2014

SEXO Y AMOR


El pasado dieciocho de julio Venus ingresaba en el signo de Cáncer, y por lo tanto, iniciamos un largo periodo de romanticismo, muchas personas contemplan su entorno de color de rosas y estarán más apegados a sus sentimientos. Para los nativos que tienen en su Carta Natal esta posición, es decir, Venus en Cáncer, la pregunta de “sexo con o sin amor”, no tiene sentido, pues sin amor no llegan a entender lo segundo. Siempre he observado que las personas con esta posición están de alguna manera coartados ante el sexo, y su limitación consiste en una condición indispensable: tienen que estar enamorados, pues las relaciones íntimas es para ellos algo esencial en la vida y lo toman muy en serio. Venus, a lo largo de los signos zodiacales nos dice como entendemos el amor y las relaciones personales, cómo nos relacionamos y en definitiva, cómo entendemos el sexo. Pero no solo la posición de este planeta en los signos nos advertirá de las preferencias sexuales de la persona, también la orientación, es decir, la casa o sector donde se encuentra, nos ofrecerá mucha información a este respecto y complementará el grado energético que manifiesta en cada Cosmograma.

Las personas que tienen a este planeta en los signos de fuego (Aries, Leo y Sagitario), manifiestan una gran fuerza y vitalidad en el sexo, y su poder energético es suficiente para satisfacer a su pareja, el sexo lo entienden como algo pasional, estén o no enamorados de la otra persona; cuando Venus está en signos de Tierra (Tauro, Virgo y Capricornio), las relaciones íntimas se contemplan bajo una forma más pragmática, suelen ser personas que no tienen una alta dependencia sexual, y en muchos de los casos no les importa mantener sexo sin amor, donde la pasión puede quedar en un segundo plano y la posesión de la pareja es fundamental; en los signos de Aire (Géminis, Libra y Acuario), el sexo puede parecer un ideal abstracto, muchas veces no estamos seguros qué piensa, o qué desea el nativo de Aire a este respecto, pues en ocasiones querrá estar arriba y otras abajo, el sexo es algo gratificante para estos nativos que no entienden la vida sin las relaciones íntimas, pero a su forma y estilo; por último, las personas de Agua (Cáncer, Escorpio y Piscis) pueden ser las más sensibles y pasionales, que no entienden el sexo sin amor, pues tales prácticas necesitan un plus, y este valor que se añade lo aportan los sentimientos, Salvo en el signo de Escorpio donde Venus puede manifestar cierto sentido de desenfreno, en los demás signos de agua el planeta manifiesta un buen comportamiento y una proporción en lo que a la vida amorosa y sexual se refiere.

Hasta el doce de agosto Venus permanecerá en Cáncer y en esta fecha entrará en Leo, será cuando se enciendan los ánimos y toda la tranquilidad, tanto sentimental como sexual pueden acabar. Pronto se encenderá la mecha y para mediados del mes próximo la vida sentimental de muchos nativos puede cambiar, pues con Venus en Leo hay cierta desinhibición y algunas emociones pueden quedar al descubierto, así como los fuertes deseos sexuales que pueden desatarse y encontrar lo que iban buscando.

viernes, 18 de julio de 2014

NEPTUNO Y LAS ENFERMEDADES MENTALES

El dieciocho de julio es una fecha que todavía se recuerda en España, aunque por fortuna cada vez son menos los que se acuerdan de la misma. El dieciocho de julio de 1936 daba comienzo una guerra civil que duró tres años, y tuvo sumido en el caos a todo el país.  Pero hoy no vengo a proponerles ningún tema histórico, solo que cuando esta fecha aparece en el calendario me acuerdo de una persona muy querida y cercana a mí, que nació este mismo día. A Juan lo alumbraron el dieciocho de julio de 1936, mal momento para nacer y ya desde pequeño sabían que era distinto. Corrían unos años difíciles y los que siguieron de la posguerra fueron aún peores, por lo que Juan tuvo que prescindir del colegio, aprendió a leer y a escribir solo, en un acto de simple deducción, cuestión que pasó casi desapercibida en la familia, pues pocos repararon en la extraordinaria inteligencia de aquel niño.

Pasaron los años, y durante la pubertad las diferencias con el mundo que le rodeaba fueron cobrando distancias, hasta que la esquizofrenia se abrió paso de un modo definitivo. El resto de su vida transcurrió dentro de una intensa burbuja de pensamientos, donde solo Dios sabe qué ocurría allí dentro; Juan pasó el resto de vida encerrado, pasando por una serie de hospitales psiquiátricos, donde fue sometido a un sinfín de tratamientos que acabaron por someter su carácter y hundirlo a las más altas profundidades de sus pensamientos. Los últimos años los vivió fuera del manicomio, donde aún me parece verlo con su mirada fija en la pared sumido en sus propias conversaciones.

Uno de los aspectos más notables de su horóscopo y que llama mucho la atención, es la ubicación de su Neptuno en conjunción con la Casa XII, sector predominante en todo tipo de reclusiones, encontrándose además en el signo de Virgo, donde su poder energético es muy negativo, pues se sitúa en el peor sector zodiacal y donde las vibraciones propias del planeta dan lo peor de sí mismo. En la actualidad, Neptuno se encuentra en su propio signo, en Piscis y sinceramente, tampoco acierto en hallar un grado benefactor para la excelente posición neptuniana, pero donde si podemos observar que cuando se encuentra en el signo contrario, como es Virgo, los efectos son devastadores. La posición de Saturno en la Casa VI restringe y cristaliza toda actividad laboral, ciertamente, Juan por su condición de enfermo mental no trabajó mucho en su vida, sólo en su primeros años, y su final lo marcó la situación de Urano, en la Casa VIII, que como muchos saben se refiere a las circunstancias de la muerte, Juan se fue de este mundo de forma repentina, pues nadie podía imaginar que estaba gravemente enfermo y que muy pronto nos dejaría.

El conjunto planetario que se presenta en la Casa X, muestra unos sentimientos ciertamente contradictorios, pues Marte en Cáncer siempre ha conferido esos arranques de mal humor e inconformismo, los mismos que tuvieron que atajar con tratamientos de electroshock, pero el Sol y la Luna en Cáncer, le hacen ser una persona muy sensible, apegada a su familia y su pasado, algo confundido por un mundo que no entendió y un entorno al que vino en fecha tan inoportuna, y que no le dejó mayores opciones. En definitiva, una vida señalada por Neptuno en mal estado cósmico, en un mal signo y en una mala zona del Zodiaco. 

martes, 15 de julio de 2014

ASPECTOS PLANETARIOS Y ONDAS DE RADIO

La idea del presente blog es la difundir la Astrología a todos aquellos que se interesen por la misma, no va dirigido a expertos en la materia, ni tampoco a aquellos que nunca han oído hablar de esta ciencia. Las explicaciones que en el mismo se dan intentan llegar a la mayor parte del público, con explicaciones sencillas y simplificando todo lo posible los casos y teoremas comentados. Hoy permítanme que vaya un poco más allá, tratando un asunto de cierto matiz técnico, pero sumamente interesante que intentaremos explicar de la forma más asequible y que estoy seguro casi todos entenderán, pues la trascendencia de este tipo de descubrimientos, son realmente importantes, y vienen a corroborar las antiguas prácticas astrológicas, que llevan miles de años vigentes, y aún siguen siendo utilizadas.


En 1951, la RCA “Radio Corporation of America”, realizó un peculiar estudio sobre la calidad de la propagación de las ondas de radio y su relación con las posiciones planetarias. Todo empezó cuando unos ingenieros y técnicos de la RCA observaron una serie de anomalías en la difusión de la onda corta y la posición relativa de algunos planetas, siendo el fenómeno repetitivo con posiciones planetarias similares. Ante tales hechos, encargó un estudio sobre esta cuestión, la compañía se propuso averiguar si todo aquello era una simple coincidencia, o por el contrario, producto de elementos energéticos cósmicos totalmente desconocidos. Como primer paso realizó un análisis de los datos estadísticos disponibles, para la cual la empresa se dirigió a varios astrónomos, rechazando todos ellos tan extraño encargo, pues según decían, no podía existir una relación directa entre la propagación de la onda corta de radio y las posiciones planetarias, siendo una idea que calificaron como absurda y que no estaban dispuestos a perder tiempo en la misma. No obstante, la compañía estaba convencida de los datos ofrecidos por sus técnicos y finalmente acabó confiando dicho estudio al ingeniero electrónico John H. Nelson, que comenzó un fascinante estudio con resultados realmente extraordinarios y poco esperados.

El posterior examen de los datos técnicos archivados, que por aquel entonces se remontaban hasta los años veinte, dio como resultado una serie de descubrimientos asombrosos. Este ingeniero pudo comprobar que las tormentas magnéticas, que son el origen de las perturbaciones en la propagación de ondas de radio, sobre todo en la onda corta, eran coincidentes con la posición de 90º, o bien de 180º de dos o más planetas con respecto al Sol.  Es decir, la ubicación relativa de los astros parecía afectar a la calidad en la propagación de este tipo de ondas de radio. Pero Nelson continuó con su estudio y fijó los momentos en que estas ondas se transmitían con mayor facilidad, coincidiendo con posiciones de 60º y 120º entre dos o más planetas, con situaciones relativas respecto al Sol, éstas últimas y según la astrología son posiciones propicias para el intercambio energético, y canalizan de modo favorable las energías planetarias, incidiendo en un fenómeno físico terrestre, como puede ser la propagación de las ondas de radio.

La tradición astrológica nos enseña que las distancias angulares entre las posiciones relativas de los planetas, que se denominan aspectos, son principalmente favorables y desfavorables. Los principales aspectos son: la Conjunción, cuando la visión relativa de varios planetas coinciden en una órbita cercana, y favorable o desfavorable en función de los planetas que intervienen en la misma; el Sextil, señala una distancia de 60º, y la tradición lo califica como favorable; la Cuadratura, una distancia de 90º, este ángulo recto se estima desfavorable; el Trígono, abarca una distancia de 120º, y siempre ha sido tratado como muy favorable; la Oposición, arco de 180º y observado como muy desfavorable. Existe igualmente un buen número de aspectos que derivan de los principales, pero que no serán considerados a estos efectos, pues su complejidad sería mayor.

La onda corta se transmite mediante la ionosfera, también conocida como termosfera, ya que suele alcanzar una temperatura superior al resto de las capas atmosféricas, esta temperatura es debida a que los gases están inonizados, y tal vez, por esta cuestión de grados sea parte más sensible de la atmósfera que nos cubre. Nelson llegó a la conclusión que ante buenos aspectos planetarios, es decir, distancias de 60º y 120º entre dos o más planetas respecto al Sol, la inonización de la atmósfera era mayor, propiciando una mayor y mejor propagación de las ondas cortas de radio, y cuando varios planetas se encuadraban en ángulos de 90º y 180º, la ionosfera tiene una mayor descarga de iones, haciendo que la recepción de las ondas sean de peor calidad.


Una vez tratados y tabulados todos aquellos datos, Nelson se propuso realizar una serie de pronósticos sobre el futuro comportamiento de la onda corta de radio y establecer los días en que tendría una propagación más favorable, en los cuales llegó a tener un alto porcentaje de acierto; teniendo en cuenta todos los planetas del sistema solar, así como los grandes y pequeños aspectos planetarios, llegó a conseguir un 93% de acierto. Este ingeniero electrónico, casi sin saberlo o sin quererlo de un modo explícito, corroboró de un modo científico la teoría de aspectos que la astrología clásica lleva conociendo desde hace miles de años, y que aún hoy forma una parte fundamental del estudio astrológico.




lunes, 14 de julio de 2014

VENUS Y EL SEXO

En anteriores entradas ya hemos tratado los dones y bondades del planeta Venus, que como muchos saben y según la tradición, así como la experiencia de la inmensa mayoría de los astrólogos, se trata de un planeta benéfico y allí donde cae, en la parte de nuestro horóscopo donde se halla presente, nuestra vida florecerá y tendrá un buen funcionamiento. Pero a pesar de ser un planeta benéfico, muchas veces y bajo una defectuosa configuración, es decir, cuando se observan malos aspectos o se ubica en un signo que no le es afín, el planeta puede tener una respuesta que no siempre puede ser agradable. Como ya decíamos en un post anterior, Venus es el planeta del amor, pero el exceso de este sentimiento puede mal formar una relación, no teniendo la proporción adecuada. Venus no sintoniza con los niveles energéticos de Aries, Virgo y Escorpio, sobre todo con éste último, donde su energía y acción adquiere una mala configuración. Ocurre algo parecido con Marte, bien configurado nos dota de la energía necesaria y el grado optimo de actividad, bajo un mal estado cósmico, nos resta esas energías o nos lleva a un estado alterado y de ansiedad, faltando a la justa proporción, pues con Venus ocurre los mismo, bien situado confiere todas las bondades del planeta, pero cuando no es así, el amor puede convertirse en un tormento.

Como ejemplo, he podido observar la posición de Venus en Escorpio y en la Casa XII, donde el nativo me confiesa haber tenido escarceos amorosos fuera de su matrimonio, relaciones ilícitas que habían deteriorado su relación matrimonial y que finalmente acabaron con la misma. La Casa XII que simboliza todas esas cuestiones ocultas de nuestra vida, que nos habla de los aspectos que no están a la vista pública, cuando Venus se ubica en este espacio con mal estado cósmico, suele dar este tipo de circunstancias, hechos que como os digo he tenido la oportunidad de observado en varias ocasiones. En otro orden, si la casa XII se refiere a lo que nadie puede ver, la Casa X, es justo lo contrario y ahí está reflejada nuestra imagen pública, y Venus en Escorpio bajo malos aspectos puede proporcionar cierta fama de depravación, degradación e incluso corrupción de orden público.

Venus mal configurado en la Casa VII, espacio correspondiente al matrimonio, ya imaginamos lo que puede ocurrir, graves dificultades y luchas que pueden acabar en divorcio. Hay otro aspecto en toda esta cuestión que me parece bastante curiosa; hace años un amigo, astrólogo francés, me mostró una extraña y reveladora estadística, había reunido casi un centenar de mapas astrológicos donde el nativo, en este caso las mujeres correspondientes, tenían a Venus en Escorpio muy cerca de la cúspide de la Casa V, la casa del amor, y en su gran mayoría pertenecían a “profesionales del amor”, y el resto no eran profesionales, correspondían a señoritas amateurs. No me pregunten como obtuvo o realizó la estadística, servidor tampoco le preguntó, pero si me parece interesante observar unos efectos tan claros y objetivos en la cuestión que hoy tratamos, aunque tampoco significa que todo aquel que tenga una posición igual o parecida, tenga esta misma tendencia.  

Cada planeta, ya sea benéfico o maléfico, tiene una segunda vertiente, otro perfil que influye sobre el nativo, y en función del estado cósmico que encuentre en el conjunto horoscópico, será de un modo u otro. Como ya vemos un planeta benéfico como Venus, puede proporcionar o coincidir con esos efectos, en la mayoría de los casos, tan poco deseables.

domingo, 13 de julio de 2014

HARRISON FORD Y SU MEDIO CIELO

Hoy es el cumpleaños de Harrison Ford, nuestro simpático actor norteamericano, que lo mismo vuela en el Halcón Milenario que encuentra el Arca perdida, y como tantos otros, forman parte de la familia, pues muchos hemos crecido entre la Guerra de las Galaxias, el descubrimiento del Arca de la Alianza o el encuentro con el Santo Grial. Harrison Ford es uno de los actores más influyentes de la industria norteamericana del cine, pues a pesar de sus años, el público le sigue queriendo. No es de extrañar que las posiciones de su Carta Astrológica ayuden, pues todos los planetas se encuentran por encima del eje del Ascendente y además con un poderoso Júpiter en la Casa X y en conjunción con el Medio Cielo; el Sol y la Luna igualmente se encuentran en la Casa X, ambos en el signo de Cáncer, lo que refuerza la excelente imagen pública que el actor siempre ha tenido. Su Ascendente en Libra hace que Ford tenga un carácter amable, equilibrado y conciliador.

Harrison Ford nació el 13 de julio de 1942, a las 11:41 horas en Chicago (IL-EE.UU.), teniendo, como ya decimos, el Sol y la Luna en el signo de Cáncer, lo que le hace ser muy imaginativo y sensible, aunque por otro lado, susceptible a la crítica, pero lo realmente importante es donde están ubicados estos dos cuerpos, en la Casa X, en la parte más alta del Cosmograma, al igual que otras personas famosas. Júpiter en Cáncer y junto al Medio Cielo, es un verdadero regalo y muchos podrían vaticinar desde su nacimiento que iba a ser una persona que llegaría a lo más alto, pues esta configuración obedece a personas que se hacen acreedoras que una gran consideración y estima social.

Todo esto, parece no haber hecho mella en la personalidad del actor, que siempre se muestra amable, sencillo y comprensivo con sus fans, a los cuales atiende siempre que puede, pues todos estos dones, todas estas posiciones astrales redundan en una gran personalidad, que se percibe tanto en las entrevistas personales, como en la interpretación de sus personajes, pues en alguna medida, Ford tiene dentro de sí algo de cada uno de sus papeles protagonistas, y creo que es el mismo héroe dentro y fuera de la pantalla.

jueves, 10 de julio de 2014

MARTE Y LOS ACCIDENTES

Siguiendo con el ciclo de Marte y la potencia energética que este planeta puede desplegar, he observado que cuando se encuentra en puntos sensibles del mapa astrológico, al margen de alterar nuestro sistema neurológico en general, puede hacer que ocurran otros sucesos en nuestra vida. Muchos de nosotros hemos escuchado la frase “el carácter es destino”, y si durante un periodo de tiempo nuestros sentidos están alterados, ya sea por un tránsito, por una dirección, por un ciclo de la Luna y el Sol o por cualquier avatar astrológico que pueda tener lugar en nuestra Carta Astrológica, el carácter cambia y nuestro destino puede verse modificado, al tomar un camino o variable que no estaba previsto. Pequeñas alteraciones en nuestra fisiología, reacciones químicas de nuestro organismo o eléctricas de nuestro cerebro, puede hacer que tomemos decisiones que de otro modo no hubiéramos tomado, y de un mes para otro podemos tener por delante un nuevo futuro.

El ejemplo que seguidamente expongo es una observación que ya he tenido la oportunidad de advertir en varias ocasiones. Marte junto al grado Ascendente, incluso en su propio signo de Escorpio, donde otorga una excelente vibración, puede exceder esa clave energética y hacer que la persona asuma ciertos riesgos sin una verdadera necesidad; Marte en esta posición hace que la persona se vuelva temeraria, muy segura de sí misma, tal vez, demasiado, y pierda el sentido de la prudencia y la sensatez. En concreto, dos casos que he observado hasta ahora, de Marte en conjunción con el Ascendente en el signo de Escorpio, en una revolución Lunar, ha concluido en accidente de tráfico, por fortuna sin mayores consecuencias para los interesados, y en ambos casos cuando la Luna transitaba dicha posición de Marte.

Comentando estas circunstancias astrales con los nativos, los dos me hablaron de una sensación muy parecida, esa impresión de total seguridad, esa excitación energética donde sus fuerzas le pedían algo más, y la idea de que en ese momento eran invulnerables, hasta que el accidente los llevó de nuevo a la realidad. Es por ello, que ante posiciones similares debemos extremar la prudencia y no dejaros llevar por ese efecto, que como ya decimos, puede ser muy fuerte y atrayente.


MARTE Y EL ESTRÉS

Como ya decíamos en una entrada anterior, Marte mide nuestro grado de actividad, nuestras fuerzas y energía vital. Comentábamos que la posición de este planeta en la Carta Astral, indicaba a modo de termómetro nuestro arranque e impulsos nerviosos de los que estamos dotados. Igualmente hacíamos la apreciación del estado cósmico del planeta dentro del conjunto del mapa astrológico, y así, mientras mejor emplazamiento y ubicación tuviera, más equilibradas y recias eran nuestras fuerzas. Pero qué ocurre cuando Marte está mal aspectado y su posición en el Cosmograma está mal configurada, y a veces los impulsos energéticos se exceden y no somos capaces de soportarlo, es cuando sobreviene el estrés. Si bien Marte es el responsable del aspecto energético del organismo, lo es también de nuestras ansiedades, angustias, agitación nerviosa y estrés.


En ocasiones no hay que tener a Marte mal configurado en nuestra Carta Natal para sufrir una ataque de ansiedad, un simple tránsito a este planeta, una conjunción con el mismo, por parte de un cuerpo maléfico, puede romper nuestro equilibrio nervioso con cierta facilidad. Igualmente, en un horóscopo mensual, la posición de Marte puede comprometer nuestro sistema neurológico e incrementar el grado de nerviosismo, hasta niveles difíciles de aguantar. Por ejemplo, Marte en conjunción al grado Ascendente en una Revolución Lunar, o junto a la cúspide de la Casa VI, presagia cierto desorden nervioso que de no tratarse puede derivar en estrés. Cuando aparecen estos elementos en nuestras futuras revoluciones, ya sean Lunares o Solares, es conveniente buscar esos momentos de relajación, hacer que se pare todo, respirar hondo y sentirnos el centro del Universo, pues si no lo hacemos, las cosas pueden pararse de verdad y mantenernos apartados meses de nuestra actividad.

Créame si les digo que he visto muchos casos de personas muy ocupadas, que no tenían un momento para dedicarlo a sí mismos, parece que incluso estas posiciones de Marte se sincronizan con un ritmo de vida y actividad que ya adivinamos desde lejos, y en muchos de los casos no hace falta ser astrólogo para saber lo que le va a ocurrir a una determinada persona, tal vez, el astrólogo pueda conocer el instante en que dicho suceso tendrá lugar. El saber parar a tiempo, conocer nuestra propia capacidad, son claves que pocos tenemos, pero la astrología puede ayudar a vislumbrar y advertir sobre determinados momentos que pueden entrañar cierto peligro para nuestra salud y bienestar.

miércoles, 9 de julio de 2014

TOM HANKS Y SU LUNA EN LEO

 ¿Quién no conoce al actor norteamericano Tom Hanks?, si tuviéramos que definirlo con una sola palabra, tal vez sería: entrañable. Hoy cumple 58 años y en alguna medida, lo hemos criado entre todos, su imagen nos es tan familiar que bien podría ser nuestro primo, o ese tío lejano que sabemos que vive en otro país. Películas como Big, Forrest Gump, Salvar al soldado Ryan, Naufrago y tantas otras, son imágenes que han quedado en nuestros recuerdos y forman parte de nuestra vida; Hanks, es uno de los más aclamados, parte de la élite de actores del cine norteamericano y de la historia reciente de la cinematografía.

Hanks, nació el 9 de julio de 1956, a la 11:17 horas, en Concord (CA-EE.UU), es de signo Cáncer, con la Luna en Leo y Ascendente en Virgo. Pero si observamos su mapa, vemos que uno de los planetas más altos es Venus, el cual se encuentra en conjunción con el Medio Cielo y en el signo de Géminis, también en la Casa X encontramos a Mercurio y el Sol; es una opinión muy personal, pero creo que Venus ha guiado la vida de Tom, otorgándoles el favor del público y todo el apoyo social que ha necesitado. Venus en el signo de Géminis, y aunque retrógrado, recibe un trígono de Neptuno, por lo que su imagen, ante millones de espectadores, ha sido por lo general, perfecta, adaptando sus papeles, cómicos, dramáticos y todo lo que le hayan presentado, bajo una magistral interpretación.

No tengo dudas respecto a su posición lunar en Leo y sus capacidades interpretativas, pues lo dota de ese dramatismo e histrionismo con voluntad de transformar un personaje, así como su Ascendente de Virgo le confiere ese carácter perfeccionista. Una gran carta astrológica, un gran destino y una gran persona, a veces me pregunto qué fue antes y qué después, la verdad es que sus posiciones astrales son favorables para convertirse en una persona famosa, querida por todos y relacionada con las artes, pues de lo que no hay duda, es que Tom Hanks, al margen de ser un buen actor, es un gran artista.