martes, 15 de julio de 2014

ASPECTOS PLANETARIOS Y ONDAS DE RADIO

La idea del presente blog es la difundir la Astrología a todos aquellos que se interesen por la misma, no va dirigido a expertos en la materia, ni tampoco a aquellos que nunca han oído hablar de esta ciencia. Las explicaciones que en el mismo se dan intentan llegar a la mayor parte del público, con explicaciones sencillas y simplificando todo lo posible los casos y teoremas comentados. Hoy permítanme que vaya un poco más allá, tratando un asunto de cierto matiz técnico, pero sumamente interesante que intentaremos explicar de la forma más asequible y que estoy seguro casi todos entenderán, pues la trascendencia de este tipo de descubrimientos, son realmente importantes, y vienen a corroborar las antiguas prácticas astrológicas, que llevan miles de años vigentes, y aún siguen siendo utilizadas.


En 1951, la RCA “Radio Corporation of America”, realizó un peculiar estudio sobre la calidad de la propagación de las ondas de radio y su relación con las posiciones planetarias. Todo empezó cuando unos ingenieros y técnicos de la RCA observaron una serie de anomalías en la difusión de la onda corta y la posición relativa de algunos planetas, siendo el fenómeno repetitivo con posiciones planetarias similares. Ante tales hechos, encargó un estudio sobre esta cuestión, la compañía se propuso averiguar si todo aquello era una simple coincidencia, o por el contrario, producto de elementos energéticos cósmicos totalmente desconocidos. Como primer paso realizó un análisis de los datos estadísticos disponibles, para la cual la empresa se dirigió a varios astrónomos, rechazando todos ellos tan extraño encargo, pues según decían, no podía existir una relación directa entre la propagación de la onda corta de radio y las posiciones planetarias, siendo una idea que calificaron como absurda y que no estaban dispuestos a perder tiempo en la misma. No obstante, la compañía estaba convencida de los datos ofrecidos por sus técnicos y finalmente acabó confiando dicho estudio al ingeniero electrónico John H. Nelson, que comenzó un fascinante estudio con resultados realmente extraordinarios y poco esperados.

El posterior examen de los datos técnicos archivados, que por aquel entonces se remontaban hasta los años veinte, dio como resultado una serie de descubrimientos asombrosos. Este ingeniero pudo comprobar que las tormentas magnéticas, que son el origen de las perturbaciones en la propagación de ondas de radio, sobre todo en la onda corta, eran coincidentes con la posición de 90º, o bien de 180º de dos o más planetas con respecto al Sol.  Es decir, la ubicación relativa de los astros parecía afectar a la calidad en la propagación de este tipo de ondas de radio. Pero Nelson continuó con su estudio y fijó los momentos en que estas ondas se transmitían con mayor facilidad, coincidiendo con posiciones de 60º y 120º entre dos o más planetas, con situaciones relativas respecto al Sol, éstas últimas y según la astrología son posiciones propicias para el intercambio energético, y canalizan de modo favorable las energías planetarias, incidiendo en un fenómeno físico terrestre, como puede ser la propagación de las ondas de radio.

La tradición astrológica nos enseña que las distancias angulares entre las posiciones relativas de los planetas, que se denominan aspectos, son principalmente favorables y desfavorables. Los principales aspectos son: la Conjunción, cuando la visión relativa de varios planetas coinciden en una órbita cercana, y favorable o desfavorable en función de los planetas que intervienen en la misma; el Sextil, señala una distancia de 60º, y la tradición lo califica como favorable; la Cuadratura, una distancia de 90º, este ángulo recto se estima desfavorable; el Trígono, abarca una distancia de 120º, y siempre ha sido tratado como muy favorable; la Oposición, arco de 180º y observado como muy desfavorable. Existe igualmente un buen número de aspectos que derivan de los principales, pero que no serán considerados a estos efectos, pues su complejidad sería mayor.

La onda corta se transmite mediante la ionosfera, también conocida como termosfera, ya que suele alcanzar una temperatura superior al resto de las capas atmosféricas, esta temperatura es debida a que los gases están inonizados, y tal vez, por esta cuestión de grados sea parte más sensible de la atmósfera que nos cubre. Nelson llegó a la conclusión que ante buenos aspectos planetarios, es decir, distancias de 60º y 120º entre dos o más planetas respecto al Sol, la inonización de la atmósfera era mayor, propiciando una mayor y mejor propagación de las ondas cortas de radio, y cuando varios planetas se encuadraban en ángulos de 90º y 180º, la ionosfera tiene una mayor descarga de iones, haciendo que la recepción de las ondas sean de peor calidad.


Una vez tratados y tabulados todos aquellos datos, Nelson se propuso realizar una serie de pronósticos sobre el futuro comportamiento de la onda corta de radio y establecer los días en que tendría una propagación más favorable, en los cuales llegó a tener un alto porcentaje de acierto; teniendo en cuenta todos los planetas del sistema solar, así como los grandes y pequeños aspectos planetarios, llegó a conseguir un 93% de acierto. Este ingeniero electrónico, casi sin saberlo o sin quererlo de un modo explícito, corroboró de un modo científico la teoría de aspectos que la astrología clásica lleva conociendo desde hace miles de años, y que aún hoy forma una parte fundamental del estudio astrológico.




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