domingo, 31 de agosto de 2014

CALENDARIO LUNAR

Cada vez más personas se mantienen al corriente del calendario lunar de cada mes. Contemplar y seguir el recorrido Lunar es vivir en consonancia con la naturaleza, más aún, si conocemos nuestras posiciones natales horoscópicas, el recorrido Lunar sobre las mismas señalará las pautas sobre el periodo contemplado. Saber que la Luna está próxima a nuestro Sol natal, o que pasará en las próximas horas sobre nuestro Ascendente, tiene un valor que cada cual percibe de un modo íntimo e personal. A efectos de las relaciones sociales, conocer la ubicación de la Luna sobre nuestro Medio Cielo, y el momento del mes en que esta posición  se produce, es una ventaja que pocos conocen y debería aprovechar. En relación al dinero, si tenemos una operación pendiente y podemos posponerla unos días, sería mejor realizarla con la Luna en el signo de nuestra segunda Casa de nuestro horóscopo. Para el trabajo, la observación sería la misma, así como el matrimonio o el amor. Siempre es importante conocer dónde está la Luna y su correspondencia o relación con las posiciones de nuestra Carta Astrológica, pues muy pronto observaremos que todas esas circunstancias se corresponden con nuestra realidad, y lo que es más importante, aprenderemos a predecirlas y anticiparnos a los hechos que cada mes concurren en nuestra vida.

El presente calendario muestra al movimiento zodiacal Lunar, los signos que recorre y el momento en que entra en cada uno de ellos. Es importante conocer las fases lunares, cuando se producen  y cómo pueden influir en nuestros casos particulares. Por último, el calendario también señala la entrada del Sol en el signo de Libra, y al igual que las fases lunares, hace mención a los momentos exactos de dichas efemérides. Seguir el calendario Lunar nos acerca un poco más a la naturaleza y a la parte del Universo más cercana. 

martes, 26 de agosto de 2014

FUNDAR UNA EMPRESA CON PERFIL ASTROLOGICO


Elegir el mejor momento para un determinado hecho, ha sido siempre una de las herramientas más al uso de la astrología tradicional, que incluso constituye una especialización dentro de la misma. Sencillamente se trata de encontrar el momento más idóneo para algo y del mismo modo que realizamos una prospectiva de futuro, podemos buscar el mejor instante para encajar un acontecimiento deseado, que prácticamente puede ser cualquier cosa en nuestra vida, desde comenzar unos estudios, elegir el mejor momento para el inicio de un deporte, el instante más adecuado para realizar una visita, en definitiva, todo aquello que podamos imaginar y que forma parte de nuestro mundo diario, que a veces, con esperar un par de días o un par de horas para tomar una determinada iniciativa o acción, el resultado de la misma puede cambiar ostensiblemente. Normalmente y en función de qué se trate, los tiempos de espera pueden variar, todo ello, observando los intereses propuestos. En el mundo de los negocios son muchas las alternativas y las cuestiones que pueden surgir, algunas de ellas muy complejas, pero otra en cambio, pueden resultar de lo más simple y con resultados realmente sorprendentes.

Muchos personas saben lo difícil que resulta impulsar una empresa o un nuevo negocio, en el desarrollo del mismo parece que las circunstancias se atascan, que las cosas no marchan, incluso algunos pueden intuir, que determinados problemas ya se arrastran desde un principio, y todo hubiera sido distinto si el comienzo de las actividades se hubieran abordado en un momento más oportuno, algo que solo llega a conocerse con la macha diaria del negocio, ya sea motivado por elementos de estacionalidad del mismo, como por ejemplo los mercados relacionados con el turismo, los agrícolas y un larga lista de actividades ligadas a determinados momentos del año.

El caso, es que si realizamos una minuciosa valoración de la actividad que vamos a emprender, incluso si solicitamos complejos estudios de mercado, que de alguna manera nos sirvan de referente o guía, y por supuesto estamos dispuesto a realizar una importante inversión económica, por qué no considerar igualmente un estudio astrológico de las posibilidades de nuestra empresa. Para aquellos empresarios que me han consultado, siempre les digo lo mismo, hay que empezar por el principio y la sociedad que vaya a constituirse tiene que disponer de una serie de características relacionadas con la actividad de la empresa; por ejemplo si el negocio está relacionado con la informática, la electrónica, o determinados modelos de energía, es indispensable que Urano tenga un buen estado cósmico en la carta astrológica de la sociedad que se constituye, incluso vale la pena esperar a que Urano tome un buen encuadramiento con un ángulo o tenga un buen aspecto con otro planeta, pues los resultados de esta espera podrán observarse con posterioridad; sería descabellado fundar una empresa inmobiliaria con Júpiter en malas condiciones, bajo malos aspectos o en un mal signo, pues la misma, por mucho dinero y esfuerzo que puedan invertirse, no tendrá un buen futuro. Para una empresa de transporte o mensajería es fundamental que Mercurio se encuentre “en buenas condiciones” en el mapa fundacional, pues de lo contrario puede suponer una pérdida de tiempo y recursos. De este modo observaremos la actividad que va a emprenderse y su relación con el planeta que rige dicha actividad.

Otro aspecto importante a considerar, es la hora de la constitución de dicha sociedad, pues debemos evitar que el Sol se encuentre en la Casa XII, o en otro lugar poco conveniente, si Venus lo situamos en la Casa II, tanto mejor, pero hay que procurar que los planetas se encuentren cerca del Medio Cielo, el Sol, la Luna o Júpiter, para ello, hay que pedir al notario que es nuestra voluntad, por deseo expreso, elegir una determinada hora y que no nos incluya en un determinado turno donde terminemos escriturando a la hora que el notario elija, el mismo, como fedatario público debe ceñirse a nuestras indicaciones y deseos, escriturando conforme a nuestras instrucciones sobre la hora deseada, según nuestros intereses y en función del informe astrológico que solo nosotros conocemos.

Todo esto no garantiza que la sociedad vaya por sí sola y que los beneficios vengan sin apenas trabajarlos, pero como ya decimos, si hemos empleado una serie de recursos en obtener una detallada información, no está de más contar con un informe astrológico que puede resultar de gran ayuda y orientación para el futuro, sobre todo, en un mercado difícil y donde toda ventaja puede ser bien recibida.



domingo, 24 de agosto de 2014

LAS DIVISIONES DEL ZODIACO, LOS DUODENARIOS

El Zodiaco se extiende a lo largo de un arco de 360º, que se fija sobre el fondo de la bóveda celeste, en el mismo van transitando los planetas de nuestro sistema solar y se asientan los principales ángulos de nuestra Carta Astrológica. Este círculo o arco zodiacal, tiene una vital representación para cada uno de nosotros, pues en alguna medida, escenifica nuestro particular Universo y las circunstancias señaladas por el mismo, teniendo un reflejo o coincidencia en los hechos terrenales con los que cada día nos enfrentamos. El mundo es tan grande o tan pequeño según lo observemos, y se conoce que la estructura del átomo es muy similar a la del Sistema Solar, un núcleo y unos electrones orbitando, del mismo modo que los planetas orbitan entorno al Sol, tal vez por ello, la cuestión de escalas es fundamental a la hora de valorar cualquier fractal o contexto Universal. Algo parecido ocurre con el Zodiaco, donde todo está contenido en todo, de ahí las divisiones y subdivisiones que la tradición ha ido señalando. En primer lugar y la más conocida, es dividir este arco de 360º en doce partes, es decir, en los doce signos zodiacales conocidos desde hace miles de años, y aunque en los últimos años se ha querido ver una división más, trece signos, la observación diaria nos hace entender que siguen siendo doce los signos zodiacales.

La siguiente división en escala son los decanatos, donde cada signo zodiacal está fraccionado en tres partes y cada una de ellas regidas por un planeta. El decano o decanato es un arco de diez grados y habiendo un total de treinta y seis decanatos. Como ya decimos, en cada signo hay tres decanatos, que se denominan primero, segundo y tercero; la regencia de los mismos corre a cargo de los planetas de nuestro sistema, empezando por Marte, es decir, contando el primer signo del Zodiaco, Aries, su primer decanato estaría regido por Marte, el segundo por el Sol y el Tercero por Venus. El segundo signo Tauro, su primer decano estaría relacionado con Mercurio, el segundo con la Luna, y el tercero con Saturno, y así sucesivamente hasta acabar la serie con Júpiter y comenzarla de nuevo con Marte. Hay otro forma de observar los decanatos, y es empleando los planetas regentes de los signos de la misma Triplicidad, es decir, asociar cada arco de diez grados de cada signo de su misma Triplicidad, por ejemplo, Aries, el primer decanato correspondería a Aries primer signo de Fuego y por lo tanto a Marte, el segundo decanato, al siguiente signo de Fuego, Leo, y por ello al Sol, y el tercer decanato al restante signo de Fuego, Sagitario, correspondiendo a Júpiter, y así de forma sucesiva.

Pero la segmentación que más me atrae, son los Duodenarios, tal vez, por ser menos conocidos y por lo tanto, poco utilizados. Los Duodenarios encajan a la perfección dentro de este fractal del Universo, pues se trata de que en cada signo zodiacal esté contenido todo el Zodiaco, los Duodenarios, son divisiones de dos grados y medio, dentro del arco de los treinta grados de cada signo y empezando por el propio signo, es decir, tomado a Aries como ejemplo, su primer Duodenario, que como ya decimos corresponde a los 2º 30’ primeros, corresponde a Aries, de ahí hasta los 5º 00’, corresponden a Tauro, dos siguientes 2º 30’ y hasta los 7º 30’, a Géminis, y así hasta completar la serie de los doce signos. En el caso de Tauro, sus primeros 2º 30’, son del mismo signo, y el siguiente a Géminis, hasta completar la serie. Así observamos que cada signo zodiacal contiene todo el Zodiaco, siendo una división muy lógica y encaja dentro de la estructura del Universo. La interpretación de los Duodenarios, se deduce igualmente, pues cada planeta tendrá una mayor fuerza dentro de su propio Duodenario, como ejemplo tomaremos a Marte que dentro de los 2º 30’ de Aries, manifestará una mayor energía que contribuirá, junto a los aspectos, la orientación del planeta, el signo donde se aloja, el Decanato y el Duodenario, a determinar el estado cósmico planetario y a un análisis más justo de la posición, y por lo tanto, influencia del planeta.



lunes, 18 de agosto de 2014

LA CONJUNCIÓN VENUS - JÚPITER, Y LOS MERCADOS


La presente entrada la tengo prevista desde hace días, pues entendía que la conjunción de Venus y Júpiter no iba a dejar indiferentes a los mercados, como de hecho así ha sido, siendo un día feliz para los inversores; a la espera del cierre de algunos mercados de extremo oriente, podemos decir que este día y a nivel mundial, ha puesto “el verde” en la inmensa mayoría de los índice bursátiles, circunstancia que puedo decirles que desde hace mucho tiempo no se observa. La conjunción de Venus y Júpiter se producía esta mañana, a las 05:21 (GMT) y desde ese momento, los mercados que amanecen a occidente, como el Nikkei de Japón, se mostraba alcista y así se ha mantenido hasta su cierre; en los Estados Unidos, los índices Dow 30, Nasdaq 100, Nasdaq y S&P500, han cerrado todos al alza. El CAC 40 de París, el FTSE 100 de Londres y el DAX de Francfort, han cerrado sus mercados con ganancias, dentro de una corriente alcista, y en España he podido observar lo que pocas veces ha ocurrido, todos los valores del IBEX 35, absolutamente todos, han incrementado su valor con respecto al inicio de la jornada, cerrando al alza. En ocasiones puede ser normal que los distintos mercados se contagien de una determinada dirección o corriente, pero lo que si les puedo decir, que no es normal que todos los valores de un índice como el español, el IBEX 35, se muestren en verde al final de la jornada. Hay que añadir que los momentos actuales, no son los mejores para la economía mundial, pues las tensiones entre la diplomacia de EE.UU., la U.E. y Rusia, así como el cruce de sanciones, no animan a los inversores ni a los mercados, por lo que el día de hoy puede calificarse como excepcional, o al menos fuera de los números estadísticos del momento.

Imaginen por un momento un día en que todos los números son ganadores, y supongan también que esta información está en poder de los inversores. Hoy lo primero ha ocurrido y lo segundo se veía venir; respecto a la bolsa española y los 35 valores que forman el índice, no había error posible, allá donde se invirtiera el dinero al final de la sesión se vería incrementado de valor. También hay que decir que los incrementos han sido discretos, pero suficientes (algunos del 4,77%) y sobre todo a nivel global.

Además, en todo esto hay algo que me llama poderosamente la atención, si bien tengo ciertos conocimientos de la bolsa de mi país, tengo que decir, que no conozco el comportamiento de otros índices como el Merval de Buenos Aires, y si alguien podía deducir un conducta alcista del Merval que por favor, me lo haga saber, pues según la información de los mercados que tengo a disposición, este índice se ha incrementado un 3,53%, más que otros muchos; Argentina con una economía puesta en tela de juicio por la prensa internacional, poniendo en duda su solvencia, apunta uno de los índices que mejor rendimiento ha tenido, cuestión que me ha sorprendido. La conjunción de Venus y Júpiter ha dado un respiro a los mercados y por lo tanto a la economía mundial, que ya sufre las suficientes amenazas y se ha contraído más de lo deseable, aunque muchos coincidirán que hacen falta muchas conjunciones como las de hoy para que la riqueza global pueda tener un repunte que nos beneficie a todos, aún así, observen los mejores aspectos y configuraciones que siempre se forman y su reflejo en determinadas realidades de nuestro mundo, les aseguro que llegarán a sorprenderse.



domingo, 17 de agosto de 2014

NEPTUNO Y EL ÉBOLA

Neptuno siempre ha tenido ese poder de realizar todo aquello que no se ve muy bien, todo aquello que no está a la vista y hay que rebuscar para encontrarlo, tal vez por ello, se relaciona con todo lo referente a microorganismos, virus, bacterias, infecciones, y todos aquellos elementos que corren por nuestra sangre en el interior de nuestro organismo, sin que seamos consciente de ello. En el terreno de la astrología médica y por las experiencias que llevo tratadas, entiendo que existe una relación directa entre las posiciones de Neptuno en nuestro Mapa Astral, en las Revoluciones Solares y Lunares, así como en los tránsitos, y la disposición del análisis hematológico, es decir, la calidad de nuestro fluido sanguíneo. Cuando Neptuno se ubica en nuestra Casa VI, ya sea por tránsito o mediante Revolución Solar, o hace conjunción al regente de nuestra Casa VI, he podido confirmar que son los periodos en que las personas objeto de observación, han tenido más problemas con el estado de su sangre, por incrementos de los índices de colesterol, triglicéridos, azúcar, etc., y al mismo tiempo, han tenido que tomar, por prescripción médica, mucha medicación para atajar todos esos problemas. Qué duda cabe, que en un tema tan delicado como éste, nosotros solo podemos dar indicaciones y aconsejar al consultante que acuda a su médico, para recibir tratamiento en caso de necesidad, pero está claro que estas patologías al no presentar unos claros síntomas, pueden permanecer largo tiempo sin ser percibidos por el nativo, y que una determinada posición de Neptuno en este sentido puede delatar y aflorar toda esta cuestión, haciendo que acuda al especialista y tratar todos esos valores hematológicos que con el tiempo le hubieran provocado una enfermedad, como hiperglucemia, hipertensión, así como problemas cardiacos. Neptuno y nuestro torrente sanguíneo tienen una estrecha relación, aunque la circulación en sí misma está regida por los movimientos de Urano, y Neptuno, más bien se corresponde con el contenido de ese fluido sanguíneo.

A nivel mundial, y a partir del ingreso de Neptuno en Piscis, su signo regente y donde mantiene una mayor fuerza, la salud mundial nos alerta de la movilidad incontrolada de ciertos virus; en los últimos tres años el control de ciertas pandemias es una prioridad, pues se sabe que cuando uno de éstos microorganismos queda fuera de su lugar habitual, las consecuencias pueden llegar a ser imprevisibles.

Desde hace unos meses, los medios informativos nos muestran lo que el virus del Ébola está haciendo en algunos países africanos. Este virus proviene del Congo, de las riveras del río Ébola, del que toma su nombre y se transmite por contacto directo con los líquidos corporales infectados, todo muy neptuniano, pues la tradición ya nos habla de la correspondencia entre Neptuno y todos los elementos líquidos de nuestro mundo. Como ya decimos, Neptuno se encuentra en estos momentos con toda su fuerza, y entiendo que está misma, es para bien, y para mal, en función de los aspectos y ángulos que el planeta vaya formando. El anterior brote de Ébola, en los años setenta coincidió con el tránsito de Neptuno por Sagitario y Júpiter en Piscis, esta “recepción mutua” confirió la fuerza necesaria a ambos planetas, con unos resultados similares a los actuales. Con Neptuno en Piscis todas estas cuestiones de salud global van a continuar, se podría decir que es una consecuencia más de la órbita que seguirá este planeta en los próximos años y es muy posible que este virus se siga extendiendo. Este pronóstico no debe provocar nuestro temor, pues dentro del estado actual del mundo, esta cuestión será sólo un pequeño porcentaje en lo que pueda afectar a nuestras vidas.



miércoles, 13 de agosto de 2014

¿DE QUÉ ESTÁ HECHO EL UNIVERSO?

Recuerdo que a primeros de los años setenta, aquel sencillo maestro nos introducía a un nuevo concepto que ni él mismo llegaba a entender, nos explicaba que un cuerpo en el espacio tenía una serie de dimensiones y que entre ellas estaba “el tiempo”. Durante aquellos años la idea del espacio unido al tiempo se popularizaba y se abría paso en las nuevas mentes, como dos conceptos que cada vez estaban más próximos. En los años siguientes estas dos concepciones de espacio y tiempo, quedaron tan unidas que por separado carecían de cierto sentido y significación. Algunos afirman que el Universo es la totalidad del espacio y el tiempo, de todas las formas de materia y energía, de nuevo dos términos que al igual que los anteriores son pareja de baile desde hace mucho, desde que alguien le diera forma o representación matemática (E=mc2), la materia y la energía no suelen aparecen el uno sin el otro. Pero, de qué está compuesto el Universo, en su mayor parte de átomos de hidrógeno, y de todos los elementos de la Tabla Periódica, todo ello macerado en un combinado de fuerzas físicas, que pueden modificar y dar forma a algunos de estos elementos, componiendo una visión espectacular del cosmos.

Uno de los planetas de nuestro Sistema Solar más visibles es Marte, en el que observamos una tez rojiza provocada por el óxido de hierro que cubre una superficie que esconde un conjunto de rocas basálticas, todo ello, bajo un punto de vista de observación de la materia, de la masa que compone el planeta, y hasta ahora sin hablar de su energía. Como ya vemos, todos estamos de acuerdo en unir estos dos términos, masa y energía, recordemos la famosa formula E=mc2, que aparte de servir como contraseña en la mayoría de los portales en Internet, tiene otros usos.


Como decía el gran astrólogo y médico alemán Adolfo Weiss, en su famoso tratado, la Astronomía se ocupa del estudio de la anatomía del Universo y la Astrología de la fisiología del mismo, es decir, la Astronomía realiza un estudio de la composición del Universo de su materia y geología, así como el conjunto de sus fuerzas, sin llegar más lejos, y la Astrología se ocupa de las relaciones entre los distintos cuerpos, y sobre todo de las reacciones producidas entre los diferentes contactos de la materia, como pueden ser los planetas que se mueven por nuestro Sistema Solar. Dentro de nuestro organismo, estudiar un solo órgano por separado tiene escaso sentido, pues cuando entra en relación con las demás porciones de nuestro cuerpo, es cuando contemplamos su verdadero funcionamiento y observamos para lo que realmente sirve; algo parecido ocurre en el Universo, cuando todas sus partes están en relación, es cuando vemos su funcionamiento y sentido, así como la forma que el cosmos tiene de comunicarse con nosotros. Cuando Einstein terminó de perfilar aquella famosa ecuación (E=mc2), a mi criterio introdujo un elemento clave, que en tiempos del Dr. Weiss aún no era suficientemente conocido, y al igual que mi maestro de principios de aquellos años setenta, en aquellos años no se conocía ampliamente el concepto de la energía en términos de física teórica. La energía junto con la materia forman ese combinado que nos permite llegar más lejos, para mi esta fórmula representa la unión del trabajo y estudio tanto de la Astrología, como de la Astronomía, pues este elemento energético es quien puede ofrecernos una mayor explicación a los fenómenos observados por la ciencia astrológica, pues de alguna forma, conecta la materia y al igual que nuestros órganos, se ponen en funcionamiento, cobrando un verdadero sentido todo este conjunto fuerzas y recreación energética.


martes, 12 de agosto de 2014

EL ASCENDENTE, NUESTRO OTRO YO Y CÓMO CALCULARLO

Uno de los ángulos más importantes en el conjunto del Cosmograma es el Ascendente, pues a partir de este grado se vertebra y construye una parte esencial de nosotros mismos. La descripción técnica del Ascendente, es sencillamente el punto que se levanta por el horizonte en un momento determinado del día, de ahí la importancia que tiene conocer nuestra hora de nacimiento lo más exacta posible. La cúspide o el grado Ascendente, corta el signo del Zodiaco que asciende por el horizonte oriental en el momento del nacimiento; el Sol sale por el Este y realiza un recorrido por toda la franja zodiacal, de tal forma, que al amanecer sobre las seis de la mañana, se hallará muy cerca de la cúspide del Ascendente, sobre las doce del mediodía, se ubica justo encima de nosotros, en la parte más alta del horóscopo, y sobre las seis de la tarde, ya durante el atardecer, se encontrará en la parte occidental u Oeste del mapa, junto al Descendente, a medianoche lo tendremos justo debajo de nosotros, en la zona más baja del Cosmograma.

Mediante este desplazamiento solar, es fácil orientar el Ascendente, que como ya podemos entender, queda definido mediante la hora de nacimiento, pues la misma es esencial para orientar la Carta Astral. La tabla que acompañamos, nos ayudará a determinar nuestro Ascendente, a calcularlo de un modo rápido y fácil, teniendo en cuenta un pequeño margen de error y restando las horas correspondientes a los horarios civiles o legales establecidos en cada país, para que de este modo el cálculo sea más fiable. Algunos expertos manifiestan que el Ascendente es “nuestro otro yo”, un reflejo de nuestra persona, que por otro lado conforma nuestra forma física y que compartirá junto al signo Solar, las características que nos acompañarán durante toda la vida.  El grado Ascendente es nuestro punto de contacto con la realidad, pues en ella nos vemos tal y como somos, nuestra imagen y descripción ante el mundo, es un elemento del Zodiaco que es tan nuestro como el grado Solar o Lunar. Nuestras reacciones más primarias obedecen al signo Ascendente, siendo este ángulo un gran espejo donde siempre nos estamos mirando, un medio por donde podemos observarnos, una lente de aumento que nos ayuda a entendernos un poco mejor.

Como ya hemos comentado en anteriores entradas, los puntos focales del mapa astrológico son el Sol, la Luna y el Ascendente, así como el Medio Cielo, fuera ya de esta primera triada, y cada uno de ellos cobra un determinado protagonismo en la Carta Astrológica en función de sus relaciones con los demás elementos horoscópicos, en definitiva de su estado cósmico. El grado Ascendente igualmente se identifica con las distancias angulares, los aspectos de los demás planetas y en función de las mismas, nos dice mucho de nuestra persona y de las posibilidades en la vida, una buena situación, un buen estado cósmico del Ascendente nos ofrecerá una mayor fuerza y cimentación ante las alternativas que la vida pone a diario ante cada uno de nosotros.


lunes, 11 de agosto de 2014

EL PRONÓSTICO EXPERIMENTAL EN ASTROLOGÍA

En la ciencia moderna todos aspiran a pronosticar, a predecir el futuro y ajustando sus teorías, ponen a punto un conjunto de ideas y variables, emitiendo una prospectiva que deberá ser cierta. Muchos científicos argumentan que el pronóstico constituye una de las esencias claves en el conjunto de una teoría científica, o del modelo científico, pues la forma más común de entender que un teorema es válido, es anticipando la verdad existente en el mismo. La historia estudia el pasado, analiza tiempos pretéritos para entender nuestro futuro y una de sus frases más comunes es, “que la historia no se repita”, para no incurrir en los mismos errores que se cometieron en tiempo pasado. La sociología nos adelanta y advierte sobre determinados modelos sociales, hacia donde nos encaminamos, la influencia de las nuevas tecnologías y en qué nos convertiremos en un futuro; y la física con el clásico ejemplo que hemos sufrido todos en el colegio, lo que tarda un móvil en llegar a un lugar determinado, a una velocidad concreta, un pronóstico que por lo general suele ser exacto, un éxito en el palmarés de esta ciencia que le ha ido muy bien y granjeado un gran respeto.

Llegados a este punto es cuando nos hacemos la siguiente pregunta: ¿Es la Astrología diferente, o mantiene las mismas ambiciones que el resto de ciencias? La Astrología también quiere pronosticar, pues como afirman algunos científicos, forma parte de su propia esencia, y además traslada una considerable ventaja con respecto a otros en toda esta cuestión, pues lleva haciéndolo miles de años, cuando el resto de las ciencias, poco más de doscientos años, siendo un nuevo espacio donde aún se mueven con dificultad. Pero,  ¿cuáles son los problemas a la hora de hacer un buen pronóstico?, ¿qué es pronosticar?, o sencillamente ¿qué es y en qué consiste el futuro? Hay muchas definiciones sobre el pronóstico, pero hay una que prefiero de forma especial, y dice: adivinar es imaginar con justeza. A veces, la intuición y la imaginación juegan un papel demasiado importante para ser obviado por la ciencia, en combinar todas esas formas, posiciones y aspectos de un mapa astral, siendo algo que aún no puede hacer una computadora.

No hay una definición clara sobre el futuro, lo que sabemos del mismo, como se mueve y comporta, si podemos evitarlo o nos vemos inevitablemente abocados al mismo; después de infinitos estudios poco se sabe sobre el futuro, que probablemente sea la ecuación que está imbricada en nuestro particular espacio-tiempo y que es complicado de despejar. Es muy probable que un astrólogo tenga una concepción más amplia sobre el futuro, pues no es difícil establecer unas justas correlaciones con el Universo que nos rodea y las cuestiones más cercanas y terrenales, y como ya se dijo hace siglos “lo que es arriba, es abajo” y esto es una verdad que contemplamos en cada fractal de la naturaleza, que nos hace entender todo aquello que observamos como complejo, pero que su simplicidad, claridad y sencillez, la tenemos delante de nuestros propios ojos.



jueves, 7 de agosto de 2014

AGOSTO EN EL MUNDO

Cada vez que agosto comienza se acrecientan mis temores, pues de manera repetitiva vuelvo a ser testigo de los mismos hechos; la fuerte irradiación solar, al menos en el hemisferio norte, y el valor energético que el Sol tiene durante este espacio de tiempo, hace que las personas tengan un comportamiento fuera de lo habitual. El signo de Leo manifiesta durante estos días todas sus excelencias, dominio y potestad sobre el entorno, pero también toda su fuerza y arrogancia, produciendo unos efectos que todos conocemos, pero que pasamos por alto o no llegamos a advertirlo de manera suficiente; los trastornos en el sueño, la ansiedad y la alimentación provocados por el excesivo calor, así como un cambio en la rutina motivada en muchos casos por la llegada de vacaciones o periodos de inactividad, nos dejan un tanto raro y nuestros hábitos pueden cambiar durante semanas. Muchos conducen su vehículo más rápido y las decisiones que llegamos a tomar no son como las del resto del año; parece como si durante este mes todo transcurriera más rápido, y bajo el signo de cierta agitación, incluso los desplazamientos son más vertiginosos y nuestra sociedad parece un hormiguero que se remueve bajo un mayor y anormal ritmo.

Observen las estadísticas de siniestralidad y accidentes de tráfico correspondientes a su país, en agosto se disparan, cifras muy distintas a las de diciembre que también es un mes medio vacacional, al menos en España, dados los días festivos de primeros de mes y los correspondientes a Navidad, con todo ello, las cifras no se parecen en nada. Le temo al mes de agosto, pues cuando uno sale a la calle o a la carretera, percibe toda esa prisa y agitación; los accidentes son más frecuentes y toda esa fuerza solar incide indiscriminadamente sobre cada uno de nosotros. Todos los años podemos leer en la prensa una continua sucesión de graves accidentes en el tráfico aéreo y ferroviario, y no solo eso, enfermedades y virus que se trasmiten con mayor facilidad en este tiempo, amparado por los valores energéticos existentes.

Otro apartado a considerar lo forman las guerras, no hay verano que no sepamos de conflictos, ofensivas o ataques terroristas, todo ello bajo el marco del fuego, pues parece que este elemento es el protagonista del mes de agosto; recordemos que los dos ataques nucleares  realizados hasta el momento, fueron durante el mes de agosto, el lunes seis de agosto de 1945 sobre Hiroshima y el jueves nueve de agosto del mismo año, sobre Nagasaki, donde el calor y la radiación fueron los elementos cruciales durante esos días.

Más tarde, cuando el Sol entra en Virgo, sobre al veintidós de agosto, todo parece suavizarse, la luz es menos intensa, por la diferencia angular en la incidencia de los rayos solares, el calor disminuye y todo parece volver a la normalidad, en muchos de los casos, con la vuelta a la actividad se recupera la rutina y el ritmo de nuestra vida.



martes, 5 de agosto de 2014

ENTRE DOS AMORES


Decidir entre el amor de dos personas es más común de lo que parece, pues en un mundo donde las relaciones personales son abundantes y nos llegan por distintos canales, es normal que se pueda entrar en relación con personas que inicialmente podemos calificar como interesantes, y más tarde, algo más que eso. Entender a cada individuo en su conjunto es difícil, más aún cuando nos vemos nublados por esos primeros momentos donde todo parece ser perfecto y el sujeto que tenemos delante puede ser el hombre o la mujer de nuestra vida. Muchos se atreven dar un gran paso en sus vidas que tiempo después lamentan, y otros en cambio pierden una gran oportunidad. Pero, cómo podemos valorar con acierto toda esta cuestión, cómo podemos saber que no nos equivocamos ante un paso como éste que puede ser trascendente en nuestra vida, cómo podemos asegurar nuestro propósito y en alguna medida adivinar lo que tenemos por delante, pues como ya hemos tratado en otras ocasiones mediante las distintas técnicas y herramientas que la astrología pone a nuestro alcance, y en este caso la “Sinastría” o la comparación de dos Cartas Astrales puede decir mucho sobre el futuro de nuestra vida con esa persona, y sobre todo, conocer si se trata de una persona válida  y concurrente con nosotros y si ambos tienen un futuro por delante.

En los tiempos actuales las personas se mueven con una mayor desinhibición, buscan lo que quieren y sobre todo desean alcanzar la felicidad. El mundo es menos conformista y si en un pasado nos unimos a una persona que no es la adecuada, siempre hay un momento para remediarlo, y no sufrir toda la vida al lado de alguien que realmente no es la persona que está destinada a hacernos felices. En los últimos meses he recibido varias consultas en este sentido, ofreciendo datos muy concretos sobre las personas y circunstancias que han intervenido en una relación, y en ninguno de estos casos he tenido dudas sobre los resultados obtenidos mediante el análisis de las sinastrías correspondientes.

Uno de éstos últimos casos corresponde a una mujer que está casada desde hace diez años, tiene dos niños y nos une una gran amistad. Desde hace un año aproximadamente tiene una relación con una persona de su trabajo, por su sentido ético lo puso en conocimiento de su marido y actualmente viven separados; ella vive sin acompañante junto a sus dos hijos y aún tiene que tomar una decisión. Ella es abogada y su nuevo hombre ideal es compañero de profesión del mismo despacho, por lo que parecen tener mucho en común. La comparativa de los mapas astrológicos, entre uno y otro, es muy concreta y hay poco margen para el error. La sinastría con el cosmograma del marido arroja unos valores muy pobres, en realidad hay muy pocos elementos de unión, no hay grandes disonancias y la existencia al lado de esta persona puede transcurrir por ciertos cauces de tranquilidad y equilibrio, pero no existen esos fuertes nexos de unión que pueda hacer que la pasión salte entre ambos. En cambio la sinastría con su nuevo compañero es totalmente distinta, pues el Venus de ella se encuentra en conjunción con el Sol de él, y tengo que decir que una conjunción muy ajustada, por otro lado el Sol de ella está en conjunción con el regente de la Casa VII, sector matrimonial, en el mapa de él, por lo que no me extraña que pronto contraigan matrimonio; ambos parecen tener mucho en común y realmente lo tienen.


Cuando le comuniqué mi parecer sobre el asunto, prácticamente ya había tomado una decisión, pues su intuición y corazón así se lo indicaban, ahora está mucho más segura del importante paso que próximamente dará y que cambiará su vida por completo.