martes, 12 de agosto de 2014

EL ASCENDENTE, NUESTRO OTRO YO Y CÓMO CALCULARLO

Uno de los ángulos más importantes en el conjunto del Cosmograma es el Ascendente, pues a partir de este grado se vertebra y construye una parte esencial de nosotros mismos. La descripción técnica del Ascendente, es sencillamente el punto que se levanta por el horizonte en un momento determinado del día, de ahí la importancia que tiene conocer nuestra hora de nacimiento lo más exacta posible. La cúspide o el grado Ascendente, corta el signo del Zodiaco que asciende por el horizonte oriental en el momento del nacimiento; el Sol sale por el Este y realiza un recorrido por toda la franja zodiacal, de tal forma, que al amanecer sobre las seis de la mañana, se hallará muy cerca de la cúspide del Ascendente, sobre las doce del mediodía, se ubica justo encima de nosotros, en la parte más alta del horóscopo, y sobre las seis de la tarde, ya durante el atardecer, se encontrará en la parte occidental u Oeste del mapa, junto al Descendente, a medianoche lo tendremos justo debajo de nosotros, en la zona más baja del Cosmograma.

Mediante este desplazamiento solar, es fácil orientar el Ascendente, que como ya podemos entender, queda definido mediante la hora de nacimiento, pues la misma es esencial para orientar la Carta Astral. La tabla que acompañamos, nos ayudará a determinar nuestro Ascendente, a calcularlo de un modo rápido y fácil, teniendo en cuenta un pequeño margen de error y restando las horas correspondientes a los horarios civiles o legales establecidos en cada país, para que de este modo el cálculo sea más fiable. Algunos expertos manifiestan que el Ascendente es “nuestro otro yo”, un reflejo de nuestra persona, que por otro lado conforma nuestra forma física y que compartirá junto al signo Solar, las características que nos acompañarán durante toda la vida.  El grado Ascendente es nuestro punto de contacto con la realidad, pues en ella nos vemos tal y como somos, nuestra imagen y descripción ante el mundo, es un elemento del Zodiaco que es tan nuestro como el grado Solar o Lunar. Nuestras reacciones más primarias obedecen al signo Ascendente, siendo este ángulo un gran espejo donde siempre nos estamos mirando, un medio por donde podemos observarnos, una lente de aumento que nos ayuda a entendernos un poco mejor.

Como ya hemos comentado en anteriores entradas, los puntos focales del mapa astrológico son el Sol, la Luna y el Ascendente, así como el Medio Cielo, fuera ya de esta primera triada, y cada uno de ellos cobra un determinado protagonismo en la Carta Astrológica en función de sus relaciones con los demás elementos horoscópicos, en definitiva de su estado cósmico. El grado Ascendente igualmente se identifica con las distancias angulares, los aspectos de los demás planetas y en función de las mismas, nos dice mucho de nuestra persona y de las posibilidades en la vida, una buena situación, un buen estado cósmico del Ascendente nos ofrecerá una mayor fuerza y cimentación ante las alternativas que la vida pone a diario ante cada uno de nosotros.


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