jueves, 7 de agosto de 2014

AGOSTO EN EL MUNDO

Cada vez que agosto comienza se acrecientan mis temores, pues de manera repetitiva vuelvo a ser testigo de los mismos hechos; la fuerte irradiación solar, al menos en el hemisferio norte, y el valor energético que el Sol tiene durante este espacio de tiempo, hace que las personas tengan un comportamiento fuera de lo habitual. El signo de Leo manifiesta durante estos días todas sus excelencias, dominio y potestad sobre el entorno, pero también toda su fuerza y arrogancia, produciendo unos efectos que todos conocemos, pero que pasamos por alto o no llegamos a advertirlo de manera suficiente; los trastornos en el sueño, la ansiedad y la alimentación provocados por el excesivo calor, así como un cambio en la rutina motivada en muchos casos por la llegada de vacaciones o periodos de inactividad, nos dejan un tanto raro y nuestros hábitos pueden cambiar durante semanas. Muchos conducen su vehículo más rápido y las decisiones que llegamos a tomar no son como las del resto del año; parece como si durante este mes todo transcurriera más rápido, y bajo el signo de cierta agitación, incluso los desplazamientos son más vertiginosos y nuestra sociedad parece un hormiguero que se remueve bajo un mayor y anormal ritmo.

Observen las estadísticas de siniestralidad y accidentes de tráfico correspondientes a su país, en agosto se disparan, cifras muy distintas a las de diciembre que también es un mes medio vacacional, al menos en España, dados los días festivos de primeros de mes y los correspondientes a Navidad, con todo ello, las cifras no se parecen en nada. Le temo al mes de agosto, pues cuando uno sale a la calle o a la carretera, percibe toda esa prisa y agitación; los accidentes son más frecuentes y toda esa fuerza solar incide indiscriminadamente sobre cada uno de nosotros. Todos los años podemos leer en la prensa una continua sucesión de graves accidentes en el tráfico aéreo y ferroviario, y no solo eso, enfermedades y virus que se trasmiten con mayor facilidad en este tiempo, amparado por los valores energéticos existentes.

Otro apartado a considerar lo forman las guerras, no hay verano que no sepamos de conflictos, ofensivas o ataques terroristas, todo ello bajo el marco del fuego, pues parece que este elemento es el protagonista del mes de agosto; recordemos que los dos ataques nucleares  realizados hasta el momento, fueron durante el mes de agosto, el lunes seis de agosto de 1945 sobre Hiroshima y el jueves nueve de agosto del mismo año, sobre Nagasaki, donde el calor y la radiación fueron los elementos cruciales durante esos días.

Más tarde, cuando el Sol entra en Virgo, sobre al veintidós de agosto, todo parece suavizarse, la luz es menos intensa, por la diferencia angular en la incidencia de los rayos solares, el calor disminuye y todo parece volver a la normalidad, en muchos de los casos, con la vuelta a la actividad se recupera la rutina y el ritmo de nuestra vida.



No hay comentarios:

Publicar un comentario