martes, 27 de mayo de 2014

TRATADO DE ASTROBIOLOGÍA - KARL E. KRAFFT

El Tratado de Astrobiología de Karl Ernst Krafft constituye una verdadera joya de la literatura astrológica. Publicado en Bruselas en 1.939 es un compendio de gran parte del conocimiento astrológico contemplado desde un punto de vista científico. Pero, tal vez, y como muchos afirman lo más importante sobre este libro sea el propio autor y su trágica historia, pues Krafft fue uno de los asesores astrológicos más importantes de Hitler, que tuvo una gran relevancia en la guerra astrológica que siguió durante la II Guerra Mundial.

Krafft, de origen suizo, era matemático y recorrió gran parte de las universidades europeas ampliando sus estudios de estadística, materia que por aquellos años treinta no era aún muy conocida y en la que se convirtió en un experto. Fue de los primeros astrólogos en ordenar datos de orden astrológicos y aplicar la estadística a todo ese conjunto de reseñas y realizar una observación matemática de los mismos, a partir de la publicación de algunos de sus trabajos, fueron muchos los que utilizaron la estadística para la clasificación de determinadas posiciones astrológicas, establecer su significado más frecuente y su traslación a la realidad. Por aquel tiempo, en la década de los años treinta, la Astrología quiso dar un paso más y algunos autores comenzaron a denominarla Cosmobiología, término que se confunde con la disciplina de orden científico, pero que aún así, esta locución ha llegado hasta nuestros días.

Este libro no fue fácil de conseguir, y puedo deciros que estuve más de veinte años detrás de esta publicación, incluso a finales de los años ochenta viajé a Paris y Bruselas, tratando de encontrar, sin éxito, una edición del mismo. Hace ya unos cuantos años, y siguiendo las indicaciones de un amigo y colega, pude obtenerlo de una librería cercana a París, mediante su búsqueda y adquisición por Internet. Este trabajo constituye un auténtico hito en la Astrología, pues como decimos, su autor ordena un conjunto de datos para una observación científica, y mediante una formulación estadística, le da forma y sentido matemático, cuestión que con anterioridad no se había hecho, al menos a los niveles y envergadura de los estudios realizados por krafft.

El Tratado de Astrobiología de Krafft, quedó en el tiempo y más tarde, durante los años sesenta un investigador francés, el psicólogo Michel Gauquelin, realizó una serie de estudios estadísticos astrológicos que plasmó en su obra Los Relojes Cósmicos (1.967), donde tal vez, y solo digo tal vez, desempolvara los trabajos realizados por el anterior muchos años atrás. Gauquelin ya no está para contarlo, pero fue en esta última época el que volvió sobre este asunto y demostró de forma estadística (científica) la validez de la Astrología, al igual que su homologo suizo. A Krafft la historia lo sentenció como astrólogo de Hitler y responsable de muchos de los pronósticos durante el curso de la guerra, su final fue en un campo de concentración en 1.945, tiene otras obras, pero dadas el contexto y los años en que se concibieron son meramente propagandísticas, a mi juicio, la más importante es su Tratado de Astrobiología, que quedó como ejemplo de observación científica de la Astrología.


domingo, 25 de mayo de 2014

EMBARAZO DESEADO

Como ya hemos señalado en anteriores ocasiones, el cambio de ubicación geográfica en el día de nuestro cumpleaños puede ser crucial y determina en buena parte el año que está por venir. Créanme si les digo que llevo muchos años enviando a los cuatro puntos cardinales a numerosas personas que me han consultado, con resultados no siempre medibles y concretos, pero satisfactorios. Cambiar de locación, de lugar geográfico el día de nuestro aniversario supone dar un giro inesperado al curso de nuestra vida, llevarlo por el camino más favorable y conforme a nuestros intereses. Como ya decimos, los resultados de aplicar esta técnica de “Relocación”, no siempre se manifiesta de modo concreto y a veces las consecuencias que se derivan de la misma, son un tanto imprecisas, pero otras en cambio se presentan bajo una total exactitud. El caso que sigue es de una consultante muy cercana a mí, que llamó mi atención por lo inmediato y preciso del pronóstico.

La mujer objeto de la consulta, había tenido problemas para quedar embarazada, dificultades tales que fueron tratadas por la medicina sin resultado positivo, llegando a un visible estado de ansiedad motivada por toda esta cuestión. Recuerdo que durante el curso de la conversación, al que asistieron tanto ella como su marido, me manifestó su gran esperanza de quedar encinta, incluso pensaba que este fuerte deseo actuaba en su contra, originando un efecto psicosomático que evitaba el embarazo. Pronto entramos en materia y les pregunté si entraba dentro de sus posibilidades realizar un viaje en la fecha de su cumpleaños, me indicaron que no había ningún problema, que podían ir prácticamente a cualquier lugar que les indicara, no sin antes poner cara de extrañeza y preguntándome en qué se relacionaba un viaje con un cambio de tendencia en la persona; en la medida que pude les expliqué las variables existentes ante cambios geográficos de coordenadas longitudinales y de latitud terrestres y la obtención de nuevo mapa astrológico para ese año y sólo válido para ese mismo periodo, y así, bajo la atenta mirada del marido de mi amiga, persona con amplios conocimientos de ingeniería y de teoremas matemáticos, quedaron convencidos de las nuevas posibilidades que ponía delante de ellos.


Realicé los cálculos al efecto de encontrar ese lugar, la ciudad o el espacio más favorable para el próximo cumpleaños de mi amiga, éste resultó ser la ciudad de Atenas y donde pronto dispusieron los preparativos para la realización del viaje. El mapa astrológico que ilustra este comentario, corresponde a la Revolución Solar de aquel año, donde podemos observar el potente efecto de los luminares, la Luna y el Sol en el Casa V, así como la presencia de Mercurio, siendo en este caso regente del signo Ascendente, Urano también interviene dentro del Stellium en este lugar del Zodiaco, anunciado este repentino hecho, unido a Neptuno y un Saturno bien ubicado. Como muchos ya saben, la Casa V, corresponde a los nacimientos y a los hijos, en mapas natales de personas, siendo este mapa anual un claro ejemplo del presagio de un nuevo nacimiento.

En Atenas permanecieron una semana y dos más después de la vuelta del viaje, el resultado de los análisis clínicos fue contundente, estaba embarazada, el ginecólogo consultado les fijó un determinado día, como probable momento de la fecundación, que coincidió con la misma noche de llegada a Atenas. El embarazo fue muy bien y puedo deciros que veinte años después de aquello, la niña nacida en aquel tiempo tiene como segundo nombre el de Elena y… servidor es su padrino.

lunes, 19 de mayo de 2014

CRÓNICA DE UNA BODA ANUNCIADA

Hace unos años una gran amiga me hizo una pregunta trascendente, se trataba de una cuestión importante para ella y según me decía, quería de una vez por todas, que su vida cambiara, quería casarse y darle la vuelta a todo lo que había tenido hasta el ese momento. En primer lugar, la consulta se trataba si iba a casarse y en segundo lugar, cuando. Después de varias relaciones fracasadas, mi amiga comenzó a desanimarse y a perder cierta esperanza en mantener una relación estable, pero no era una simple relación lo que ella quería, ella deseaba encontrar la persona definitiva y casarse. Esta cuestión matrimonial comenzó a obsesionarla y más que nada, a perder la paciencia; cuando vino a verme percibí en ella cierto grado de angustia y estrés, pues todo este asunto la estaba superando.

En el curso de la conversación, logré calmarla y hacerle ver que si esa persona aún no había llegado a su vida, era por un serio motivo. Conocía bien su mapa astrológico natal y sabía que no había muchos problemas para que el matrimonio se hiciera una realidad en su vida, y que solo había que encontrar el momento adecuado. Por aquel tiempo mi amiga no tenía pareja y un pronóstico en este sentido era algo realmente arriesgado. Con todo ello, puse mi ordenador en marchar y bajo la atenta mirada de mi amiga en la pantalla del mismo, fui observando las distintas y futuras Revoluciones Solares u horóscopos anuales de la consultante.

No hubo que esperar mucho hasta que apareció. El cosmograma anual que ilustra este comentario señala al Sol y Venus en conjunción en la Casa VII, y esto ocurriría dos años después de nuestro encuentro. Le dije que casi con total seguridad, a dos años vista había boda, una relación como la que ella deseaba y dado su estado en aquel momento no podía creerlo. Una vez encontrado el año donde con toda probabilidad contraería matrimonio, seguimos buscando en las Revoluciones lunares, es decir, en los horóscopos mensuales hasta encontrar la misma seña de identidad que hallábamos en el horóscopo anual, el Sol y Venus en la Casa VII del matrimonio.

Ya teníamos el año y el mes del acontecimiento, los tránsitos planetarios nos acercarían a los días en que se materializaría el pronóstico y en ese momento, entre bromas, elegimos un determinado día para la futura boda, donde puedo deciros que nos faltaba algo esencial: la futura pareja, el novio. De esto hace ya cuatro años y os diré que desde entonces he ganado a otro gran amigo: el marido de mi amiga. El desarrollo de los acontecimientos fue tal cual, y solo nos equivocamos en una semana sobre la fecha de la boda, pues el fin de semana elegido y pronosticado no pudo ser y la boda se formalizó al siguiente. Fue toda una crónica de una boda anunciada, pues durante todo este tiempo estuve en estrecho contacto con mi amiga que me mantuvo al corriente de los acontecimientos.

Por experiencia sé que cuando determinadas configuraciones se presentan, las tendencias son muy fuertes y los caminos en ese momento se nos muestran parecen ser los únicos, o al menos los más ideales. No hace falta que os diga que asistí a la boda y durante la celebración, entre copa y copa, mi reflexión fue si no había sido un servidor el artífice de todo aquello, el creador de aquel futuro, o lo había sido la persona interesada, o simplemente el destino…, o todas esas fuerzas conjugadas a un mismo tiempo y con un mismo fin.

domingo, 4 de mayo de 2014

CAMBIAR EL DESTINO, LA RELOCACION


¿Es posible cambiar nuestro destino?, tal vez sea éste uno de los grandes dilemas de la Astrología, y de nuestra existencia. Nuestro futuro está constituido por un conjunto de variables difíciles de establecer y donde tenemos una importante participación. El futuro es algo que está en constante movimiento, y nuestra propia elección determina sin saberlo, el devenir que hemos escogido. El destino somos nosotros mismos, pues nuestro carácter, nuestra forma de ver las cosas, nos llevarán por esas variables hasta encontrar lo que realmente estamos buscando. Ahora bien, ¿qué determina o influye en nuestro carácter, o nuestra forma de entender la vida?, es otra de las preguntas que podemos hacernos. A este respecto, la Astrología tiene mucho que aportar, pues por regla general sus modelos planetarios suelen ser coincidentes con los avatares personales de cada uno de nosotros, señalando un conjunto de tendencias y variables sobre un futuro probable. La Astrología y sus técnicas nos permiten adelantarnos en el camino, anticiparnos y prepararnos ante posibles hechos, los cuales y con la debida preparación podemos evitar.

Sortear los males que el destino nos tiene preparados, soslayar esos acontecimientos que no deseamos que ocurran y evitar que el destino se presente de forma imprevista, puede representar ese paradigma que todos buscamos. La Astrología nos señala una serie de tendencias y a veces, algo más que eso, pues sus arquetipos nos muestran un camino que representa nuestro futuro, y que en función de la posición y preparación que tenemos en la vida, podemos evitar o no. Mientras más jóvenes e inexpertos somos, más nos dejamos llevar por las tendencias y la vía que la Astrología nos muestra, pero cuando ya hemos vivido y además conocemos esos modelos astrológicos que están por venir, siempre tenemos una oportunidad para cambiar ciertas variables y modificar nuestro destino, darle una vuelta de tuerca a ese futuro probable para sea más parecido a lo que deseamos.


Tenemos una oportunidad al año de cambiar nuestra vida. El día en que cumplimos años, es el momento que el Sol en su desplazamiento por el Zodiaco llega al mismo lugar donde se encontraba en el momento de nuestro nacimiento. Se cumple una Revolución Solar, señalando el instante de nuestro horóscopo anual, el cual cumplimos en un espacio determinado, es decir, en la ciudad donde vivimos, bajo una serie de coordenadas de longitud y latitud terrestres, y en ese lugar tendremos un determinado Cosmograma para todo el año, marcando un conjunto de tendencias que debemos sopesar y vivir bajo su influencia. Pero, ¿qué pasaría si cumplimos años en una ciudad diferente, bajo un horizonte y meridiano distinto?, además en una ciudad elegida anticipadamente y a efectos de que el mapa astrológico que allí se pueda levantar sea totalmente diferente y favorable a nuestros intereses. Eso es una técnica que en astrología se denomina Relocación, o cambio de lugar para un determinado hecho, como puede ser nuestro cumpleaños.

Como decimos, cada año tenemos una nueva oportunidad de modificar nuestro mapa astrológico anual, a veces, solo desplazándonos unos pocos kilómetros podemos lograr un efecto de mejora en las posiciones astrales. Cuando nuestro horóscopo anual presagia unas posiciones que no son favorables, la alternativa es cambiar las coordenadas del mapa astrológico, viajando y cumpliendo años en la ciudad que con anterioridad hayamos elegido como afín a nuestros intereses. Algunos astrólogos dudan del efecto real de la Relocación, pero la verdad es que la experiencia sobre la misma, no dejan muchas dudas al respecto sobre la modificación que se ejerce en el modelo planetario y el posterior reflejo en la vida de las personas, siendo una práctica y alternativa más que aceptable.




sábado, 3 de mayo de 2014

URANO Y LOS CAMBIOS


Urano es el promotor de casi todos los cambios que ocurren en la vida, y en función de cómo se ubica en nuestro mapa astrológico, los cambios se van sucediendo uno tras otro. Cuando en las Revoluciones Solares o Lunares, el planeta Urano se sitúa en algún punto sensible de nuestro mapa, ya sea en una cúspide o en un ángulo del mismo, tendremos por seguro que un cambio viene a nuestras vidas. En el caminar de los planetas por el Zodiaco y a medida que van tocando los puntos sensibles de nuestro cosmograma, Urano tiene una especial relevancia a la hora de anunciar aquello que se va a mover de sitio, pues es el planeta que se asocia con los cambios y todo lo que mudará de forma, en función del lugar de nuestro horóscopo en que se encuentre este planeta, el lugar relacionado, así será el reflejo y cambio en nuestra vida.

Históricamente Urano ha representado todos aquellos cambios en la humanidad que eran necesarios, siempre que Urano ha estado presente en un espacio prominente de un mapa político y haciendo referencia a un país en concreto, las revoluciones sociales y la renovación política han estado presentes. Pero Urano representa también el avance, los nuevos hallazgos de la humanidad, la electricidad, la computación y en definitiva Urano nos guía hacia nuestro futuro, pues representa igualmente la modernidad y los tiempos actuales. La cara oscura de Urano es esa cara repentina que suele tener y los cambios que con frecuencia se producen acompañados de una gran violencia. La energía nuclear y la radiación también se relacionan con Urano, recordemos el gran desastre nuclear sufrido en Japón el once de marzo de 2011, cuando Urano ingresaba en el signo de Aries, de forma histórica asociado a este país.


Pero al margen de los grandes avatares de la humanidad, veamos cómo nos influye a nivel personal y en el conjunto de nuestra vida. Como ya decimos, Urano es el factor que coincide con las grandes variaciones de nuestro entorno y en función de donde se encuentre, allí anunciará o coincidirá con un cambio, ya sea por tránsito hacia nuestras posiciones natales o por su ubicación en los mapas anuales (Revoluciones Solares) o mapas mensuales (Revoluciones Solares), así como progresiones y direcciones hacia posiciones natales.

Si por ejemplo, Urano alcanza nuestra casa segunda, ya sea por tránsito o en nuestras revoluciones, anual o mensual,  es muy probable que nuestras finanzas puedan tener un cambio de relieve y en función de los aspectos y ángulos que reciba el planeta puede resultar positivo o negativo. Si Urano se relaciona con nuestra casa cuarta, anuncia una mudanza, un cambio de domicilio y los matices del mismo estarán expresados en el estado cósmico del planeta. Si Urano está en  nuestra casa quinta, los cambios serán de orden amoroso, referidos a novios/as y a circunstancias sobre los mismos. En la casa sexta, normalmente nuestra experiencia nos dice, que suele haber un cambio de trabajo o cambio de destino dentro de la misma actividad. Cuando Urano se ubica en la casa séptima, los matices están referidos al matrimonio y con frecuencia anuncia un divorcio e importantes cambios de perspectivas en estos asuntos. En la casa décima puede coincidir con un cambio de profesión, no ya de trabajo sino de actividad y de carrera, algo más profundo que cuando se sitúa en la casa sexta, que a veces solo puede señalar un cambio de función dentro del ramo de actividad que se realiza. Urano en la casa once suele ser presagio de cambios de amistades o de nuevas tendencias y búsqueda de nuevos amigos. Pero el cambio más importante es cuando Urano se sitúa en el Ascendente, donde suele  coincidir con importantes cambios personales que redundan en variaciones de relieve, que son los que nos hacen seguir caminos totalmente diferentes y suponen un punto de inflexión en nuestra vida.

Hay  que recordar, que con frecuencia las posiciones planetarias, y las de Urano incluidas, marcan tendencias, es decir, los astros inclinan pero no obligan, y representan determinados momentos  donde siempre las acciones corren de nuestro cargo y la última palabra la tenemos nostros.