domingo, 19 de enero de 2020

LA OPOSICIÓN DE URANO Y LA CRISIS DE LOS 40


Por lo general, el número cuarenta parece señalar algo importante en nuestra vida, pues desde nuestro nacimiento los primeros cuarenta días de existencia parecen ser fundamentales, y una vez pasada esta cuarentena se reafirma nuestra continuidad en este mundo. Esta cifra parece mantenerse como una frontera existencial y un punto de no retorno, donde solemos realizar el balance de lo conseguido hasta el momento y si todo ello está en consonancia con los deseos personales, si se han cumplido las expectativas propuestas hace años, o si por el contrario nos hallamos muy lejos de las mismas. Es cuando suele aparecer la llamada crisis de los cuarenta, donde muchos reflexionan sobre el punto en que se encuentran en la vida, donde nuestra biología presiona con distintos cambios hormonales y coincidiendo además con el momento en que dejamos atrás la juventud para entrar en la madurez y en un tiempo de razón. Cuarenta años pueden significar ese instante de plenitud y un punto de inflexión en la vida.

En algunos casos, esta crisis de los cuarenta se manifiesta mediante una serie de síntomas, que pueden venir acompañados por un cuadro de depresión y ansiedad, debido a las presiones sociales y familiares si no se han cumplido determinados hitos en la vida personal, como casarse o tener hijos, así como un fuerte deseo de cambio y de establecer nuevas pretensiones y objetivos en la vida.

El planeta Urano tiene un amplio periodo de revolución, pues su traslación la realiza en un periodo de 84,3 años, es decir, emplea todo este tiempo en dar una vuelta completa al zodiaco. Si observamos los tránsitos de Urano, uno de los más importantes se produce entorno a los 42 años, pues realizará una oposición a nuestro Urano natal, coincidiendo con el estado personal antes descrito, pues esta posición de Urano suele sincronizarse con importantes cambios y con la idea de tomar nuevas orientaciones en la vida. Dependiendo de la ubicación de Urano en nuestra carta natal, así se manifestarán estos deseos de cambio, involucrando la esfera de la vida donde este planeta esté presente, es decir, la Casa que alberga esta posición, si por ejemplo encontramos a Urano en la Casa 6ª o 10ª, es muy probable que esta crisis de los cuarenta se relacione con un cambio de actividad laboral o profesional, y la fuente de insatisfacción sea el trabajo. Esta oposición de Urano representa el deseo de liberación de todo aquello que nos oprime, y en este caso el elemento opresor está representado por el trabajo, el cual se plantea como algo que debemos cambiar en nuestra vida.

He podido contrastar otros casos donde la posición de Urano en la Casa 7ª, lleva a un inexorable cambio de pareja sobre los 42-43 años, donde siempre debemos tener en cuenta otros factores como la Revolución Solar, Lunar, las direcciones y otros tránsitos que se produzcan durante el periodo contemplado. Si Urano se encuentra en la Casa 5ª, los hijos pueden ser la fuente de esos cambios y para aquellos que lo tengan en la Casa 2ª pueden esperar durante este tránsito un importante vuelco en sus finanzas.

Los grandes tránsitos marcan importantes periodos en la vida, son los momentos en que tomamos grandes decisiones que señalan nuevas direcciones en nuestra existencia, así como prolongados estados anímicos que nos inducen a determinadas medidas que tienen un claro efecto en nuestras vidas.



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