Cada cual tiene sus metas en la vida y cierto sentido de lo que quiere, y aunque a veces esta orientación no sea muy serena, si tenemos muy claro lo que no deseamos, lo que queremos mantener apartado de nuestro camino. Hoy quisiera contarles una breve historia sobre una persona muy cercana y de la que conozco gran parte de su vida, y pensamientos, y de cómo el pronóstico astrológico puede o no, cambiar el curso de la vida. Se trata de una mujer joven, de unos treinta años, que quiere cambiar de trabajo y con este hecho el sentido de su vida. Hasta ahora había trabajado en el comercio, una actividad escasamente creativa y con unos horarios poco convenientes, que no ayudaban al estilo de vida de una persona joven y con deseos de vivir. Se hizo unos planteamientos muy firmes y quería introducirse en el sector de la informática y además en la modalidad de teletrabajo, y poder realizar su actividad desde el propio domicilio.
Los planes no eran inmediatos,
pues sabía que previamente debía realizar unos estudios, una formación que le
posibilitara tales opciones, así como la posterior búsqueda de empleo en el
espacio indicado, siendo un proyecto a tres años, o tres años y medio como
mucho, donde espera crecer profesionalmente y hallar el puesto deseado, así
como el estilo de vida que quiere conseguir. Hay algo más, al mismo tiempo ha
iniciado una nueva etapa personal, pues se ha establecido con su novio de
manera independiente, su pareja que es de una edad similar a la suya es
estudiante universitario y trabaja en una pequeña empresa cercana a lugar donde
viven. Ni que decir tiene que ambos emprenden este nuevo camino con mucha
ilusión, con grandes aspiraciones y buscando el mejor futuro para los dos.
Y en este punto es donde
interviene la naturaleza y la vida, que como sabemos suele abrirse camino y aunque
en la actualidad existe una cultura sexual diferente, como decimos la vida se
abre camino aún en las peores condiciones y lo esperado o pronosticable de una
pareja joven es la descendencia, un hecho que rompería, o modificaría
sensiblemente los planes de ambos, pues las circunstancias de salida ya no
serían las mismas. Muchas veces no hay que ser astrólogo para realizar un
pronóstico, pues la lógica nos empuja a ciertos hechos, a un camino ya hecho y
que se ha visto muchas veces. Pero aún así, dentro de un entorno de hechos probables
la astrología nos ofrece mayores detalles, como son las fechas más críticas
para los hechos que estamos contemplando, y en definitiva situar de un modo más
certero los acontecimientos.
Debemos añadir que uno de los
grandes puntos focales en la Revolución Solar de esta mujer se ubica en la Casa
5ª, conteniendo planetas como el Sol y Venus, al tiempo que el Ascendente de la
carta solar es el mismo que ocupa la Casa 5ª natal, siendo un año donde las
relaciones amorosas tienen un gran relieve, como de hecho así había sido con la
decisión de hacer vida común con su novio, pero estas configuraciones también
suelen aparecer en los años de embarazo y cuando una nueva criatura viene al
mundo. Posterior a la Revolución Solar y pocos meses después, encontramos una
Revolución Lunar donde la Luna se ubica en conjunción con la cúspide de la Casa
5ª y en buen estado cósmico, indicado claramente el tiempo de inicio del
anunciado embarazo y coincidiendo con un cambio en el tratamiento médico
anticonceptivo.
Si indagamos un poco, casi todos
hemos venido al mundo en circunstancias singulares y pocas veces es fruto de la
programación y la anticipación de nuestros padres, la creación nos llama,
existiendo un elemento de misterio en toda esta cuestión y casi diría que
llegamos a este nuevo Universo, a pesar de nuestros progenitores, bajo el signo
de una potente llamada que no podemos obviar. Como era de esperar esta mujer se
quedó embarazada, y tengo que decir que para el entorno mi pronóstico tuvo poco
valor pues algunos ya lo esperaban, por mi parte solo puse la fecha. La noticia se acogió
con alegría, pero al mismo tiempo con cierto escepticismo pues muchas cosas
iban a cambiar en la vida de ambos, así como las propias ilusiones y expectativas
que de un día para otro se hicieron más pequeñas.
Si lo pensamos un momento, pocas
veces tenemos lo que queremos, pues en la mayoría de los casos los deseos
suelen encontrarse distantes de nuestra realidad. Tenemos lo que somos y para
cambiar nuestra realidad debemos empezar por nosotros mismos. El niño vino al
mundo y de esto hace ya más de dos años y medio, ante la inicial frustración de
la mamá por no poder continuar sus estudios, siguió un tiempo de aprendizaje de
ser madre y puedo deciros que ese lindo niño es alguien muy especial. Pasado
este tiempo observo a esta mujer mucho más madura, más hecha y habiendo pasado
por ese umbral de la maternidad, la contemplo como una persona mucho más capaz;
tiempo después se prepara de nuevo para retomar sus estudios, esta vez con mayores
garantías de que sus deseos sean coincidentes con los atributos de su persona.

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