miércoles, 8 de junio de 2022

EL FUTURO EXISTE


Parece obvio decir que el futuro existe, pero lo complicado es determinar el mismo, al menos con cierto margen de fiabilidad. Todos los días hacemos pronósticos, cuando nos sentamos a ver un partido de cualquier deporte en nuestro interior ya estamos avanzando una presunción sobre el mismo, un análisis que puede ser racional si contamos con datos estadísticos y un exhaustivo conocimiento del equipo o deportista en cuestión, y su estado de forma, o por el contrario podemos realizar una valoración emocional basadas en nuestras preferencias e impresiones subjetivas, en nuestro pálpito o incluso, en nuestra intuición. Las dos fórmulas son perfectamente válidas, las cuales podemos usar en función de la razón que tengamos que tratar o pronosticar. A veces he visto a personas aproximar un futuro muy similar al que posteriormente acontece, han perfilado una imagen desenfocada de la fotografía final, pero si pueden avanzar este perfil defectuoso creo que existe una imagen perfectamente enfocada y definida que podemos anticipar. Hay quien dice que el futuro en realidad no existe, que lo vamos haciendo cada día, el futuro es algo que está en constante movimiento y sujeto a un conjunto de variables que decidimos durante la jornada, y que podemos tener un día siguiente totalmente distinto en función de lo realizado el día anterior.

Todos quieren pronosticar el futuro, tener un avance de lo que tenemos por delante, los inversores necesitan conocer cómo estarán los mercados, disponer de datos objetivos para realizar una valoración de sus inversiones, por otro lado están aquellos que hacen valer su visión y discernimiento, su olfato ya sea sobre las inversiones en los mercados o cualquier otra cuestión, y esto siempre supone una cualidad especial, algo que los hace diferentes. Por otro lado, está el grupo de personas que para realizar esos avances o pronósticos se sirven de determinadas herramientas, como ya decíamos algunos utilizan los datos históricos sectoriales y otros por ejemplo la Astrología, y su capacidad de sincronizarse con los hechos terrestres.

Pero la pregunta sigue siendo: ¿está el futuro predeterminado?, supongo que de nuevo esta cuestión es muy variable, puede decirse que a veces está establecido y otras no tanto, creo que un buen porcentaje de los acontecimientos pueden moverse, incluso diría que evitarse, pero hay otros, tal vez los menos que son inamovibles. Quiero contarles un hecho que me ocurrió hace unos cuantos años y desde entonces no he podido olvidarlo, tengo un familiar que suele tener unos sueños muy vivos, a veces sincrónicos con la realidad y que en más de una ocasión me ha advertido sobre cuestiones que posteriormente han tenido lugar, no es algo que pueda hacer a su voluntad, es simplemente algo espontáneo y cuando tiene que suceder. En cierta ocasión que tenía que realizar un viaje en mi coche particular, me advirtió que tuviera cuidado, que había visto el capó del vehículo irse hacia arriba, como si la parte delantera se elevara, no quería condicionarme pero me dijo que condujera con cuidado, que fuera prudente. El viaje era de unos trescientos kilómetros e iba acompañado de mi familia, y el mismo transcurrió bien, hasta que en una pronunciada bajada y al objeto de ir frenando el vehículo quise reducir las velocidades y el embrague no respondió, se había averiado; mediante el pedal del freno pude controlar la bajada y aparcar en lugar seguro fuera de la calzada. Una hora después cuando el servicio de asistencia en carretera llegó puede contemplar la imagen que ya se me había anticipado, cuando subieron el coche a la camioneta grúa que lo llevaría a reparar, observé como la parte delantera se elevaba, incluso como el Sol se reflejaba en el capó, en ese momento tuve un pequeño escalofrío.

No hay comentarios:

Publicar un comentario