sábado, 10 de octubre de 2020

NEPTUNO, LA MÁQUINA IMAGINARIA

 

Para la presente generación de astrólogos, la actual posición de Neptuno en Piscis nos lleva a episodios inolvidables, donde muchos hemos aprendido la verdadera fuerza y resonancia que Neptuno tiene en este signo. Según la tradición, Piscis constituye el domicilio de Neptuno, donde la acústica del planeta es máxima y durante estos años hemos podido constatar la fatal naturaleza de este planeta, incluso en su propio signo. Para muchos, Neptuno representa esa “máquina imaginaria” en nuestro mapa astrológico, pues allá donde se ubica encontramos ese factor de inspiración y especial sensibilidad, pero también hallamos las cuestiones más confusas e intangibles, donde el sacrificio nos lleva al caos y a la desintegración. Qué duda cabe que un Neptuno bien situado en nuestra carta astral, nos lleva a una mayor sensibilidad, a una gran intuición y a ciertas cualidades perceptivas, a veces muy acusadas. La inspiración tiene una verdadera razón de ser cuando la posición de Neptuno es favorable, musa que nos puede llevar muy lejos, tanto en el campo artístico, como en otros que pueda hacer notar otras áreas de nuestro cosmograma, siendo esa fuerza que nos impulsa, proporcionando una correcta orientación y empuje. Pero por otro lado, cuando el estado cósmico del planeta es precario, puede indicar cierta tendencia al escapismo de la realidad y del propio hábitat, al engaño de sí mismo y en alguna medida, a comportamientos deshonestos y sobre todo, poco prácticos.

Las personas que tienen a Neptuno con mala ubicación en el mapa astral, difícilmente se organizan y lo intangible siempre está en el centro de sus grandes cuestiones. Un idealismo mal entendido o un sentido humanitario desproporcionado, puede ser una de las señales de identidad de aquellos que actúan bajo las directrices de ideas confusas y caóticas, donde las vaguedades y temores obsesivos constituyen la realidad conocida. Las personas bajo una gran influencia de Neptuno, y tal vez Urano, son los grandes incomprendidos y es muy probable que este mundo no esté hecho a su medida, razón por la cual el conflicto emocional siempre estará presente en sus vidas.

Neptuno en Piscis nos ha abierto los ojos sobre su relación con los contagios y las grandes pandemias. Neptuno es la medicación, las infecciones y en función de su posición cíclica o progresada en nuestras posiciones natales, nos podrá afectar de una u otra manera en su relación con los elementos sensibles del mapa. La anterior gran pandemia del año 1.918, de la llamada Gripe Española, duró prácticamente hasta 1.920, y comenzó con el tránsito de Neptuno en Leo, en conjunción con Saturno en el mismo signo. La pandemia se combatió con los medios disponibles en aquellos años y aun así se llevó una tercera parte de la población mundial, dos años después Neptuno hacía conjunción con Júpiter en Leo y la plaga se fue del mundo sin una razón aparente. La fuerza de Leo hace que Neptuno tenga una gran resonancia en este signo y por lo tanto, sus cualidades y naturaleza tengan una gran proyección. Dentro de 165 años Neptuno se encontrará de nuevo en Piscis, pero creo que pocos de nosotros estaremos en ese momento futuro para advertir de las consecuencias de ese tránsito, ya me gustaría saber cómo se las arreglan.


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