Brad Pitt se alzó anoche con uno
de los premios más cotizados del cine estadounidense, con un Oscar al mejor
actor de reparto, por su participación en la película “Érase una vez en
Hollywood”, premio que ya ostentaba como productor y que anoche obtuvo como
actor. Una gala, que como todos los años supone un escaparate del cine norteamericano
e internacional y todo un espectáculo, donde muchos profesionales de la
industria optan por uno de estos premios, pero pocos son los llamados a tal homenaje,
sobre todo si los tránsitos no acompañan, o no son lo suficientemente
favorables. El Caso de Brad Pitt es distinto, pues al margen de ser un buen
actor, sus tránsitos han apoyado esta candidatura, sincronizándose con uno de
estos premios. Brad Pitt tiene el Sol y el Ascendente en Sagitario, y la Luna en
Capricornio en conjunción con Venus, como no podía ser de otra manera. Anoche y
durante la gala de los Oscar, Marte le hacía conjunción a su Sol, Júpiter
conjunción a su Mercurio, y Plutón hacía conjunción con su Luna y Venus
natales. Tránsitos estratégicos que tenía un claro impulso personal, Marte
conjunción Sol, y económico, como son los tránsitos de Júpiter sobre Mercurio y
el llamado “efecto Plutón”, que redoblaba esta acción haciendo conjunción con
la Luna y Venus, produciendo un impacto sobre el público (la Luna) sin
precedentes.
Curiosa sincronización la de este
magnífico actor, que acudía a recoger un premio muy seguro de sus posiciones
astrales, pues cabe la posibilidad que Brad Pitt no fuera indiferente a esta
cuestión y que conocía de antemano la posible “ventaja” que durante la noche
tenía sobre sus competidores, pues conocido es de todos que en Hollywood muchos
actores tienen sus astrólogos particulares que lo mantienen al corriente de
estas posibles o probables coincidencias.

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