viernes, 24 de julio de 2015

GRAN CRUZ CÓSMICA, LA TORMENTA PERFECTA

Una Gran Cruz Cósmica se configura en el firmamento mediante la oposición de dos planetas en cuadratura con un tercero, y un cuarto planeta opuesto al tercero y en cuadratura con los dos primeros. Como muchos ya saben, tanto las cuadraturas que se forman mediante distancias angulares de 90º, como las oposiciones que se establecen mediante arcos de 180º, son aspectos muy tensos y que no canalizan bien el fluido energético de los planetas implicados. Dos planetas en oposición siempre constituyen un problema, una cuestión existente que hay que resolver, al igual que una cuadratura, que viene a señalar la conveniencia de tratar un asunto y solventarlo lo antes posible, sobre todo estos dos aspectos señalan un conflicto de fuerzas que tienen un reflejo en nuestro entorno, apuntando a las dificultades y problemas en la vida de cada persona. Cuando se producen estos aspectos, los planetas que intervienen canalizan una energía negativa y en alguna medida hacen fluir lo peor de sus atributos, cuando un planeta se encuentra “herido” mediante un mal aspecto, mediante un ángulo adverso, éste “derrama” el lado nocivo de sus propiedades, hecho que puede quedar amortiguado por el signo en que se encuentre, si es favorable o no al planeta considerado.

Por lo tanto, cuando estos dos aspectos se entrecruzan cerrando un cuadrado en el Zodiaco, donde a su vez los planetas se oponen entre sí, se produce lo que se denomina una Gran Cruz Cósmica, generando un cuadro energético muy negativo y propiciando una “Tormenta Perfecta” donde se forman una serie de tensiones que trasladan un posterior reflejo en la vida terrestre. En ocasiones una Gran Cruz Cósmica representa la necesidad de tomar una decisión, el continuo retraso en resolver un asunto puede crear una tensión insoportable, y esta posición señala un momento crítico, impulsando de un modo impetuoso a tomar un camino u otro, por lo que una configuración de este tipo siempre supone un punto de inflexión en el desarrollo de la vida.

Ayer por la tarde tuvimos una configuración de estas características, donde cuatro planetas se orientaban del modo que hemos descrito, impulsando una tormenta energética que ha recorrido nuestro cielo. La Luna en Libra, Marte en Cáncer, Urano en Aries y Plutón en Capricornio, una Gran Cruz Cósmica en signos cardinales, si bien y a nuestro criterio, el paso efímero de la Luna ha restado acción al presente cuadro, aún así, cierta tensión y desazón flota en el ambiente. Esta configuración se ha gestado coincidiendo con la entrada del Sol en Leo, pues la Luna realizaba sus cuadraturas con Plutón y Marte, cuando con una diferencia de horas el Sol entraba en este signo, por lo que muchas de las tensiones estarán relacionadas con el elemento fuego y la subida de las temperaturas en el Hemisferio Norte.


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