Cada planeta se relaciona con nuestras singularidades y cualidades, si en anteriores entradas hacíamos ver el nexo entre Venus y nuestra forma de amar, así como nuestras potencialidades pecuniarias, hoy veremos la relación que guarda el planeta Mercurio y nuestras capacidades cognitivas, nuestro grado de inteligencia, la expresión e incluso, el timbre y la modulación de nuestra voz, pues la tradición astrológica así lo ha hecho saber desde siempre. Mercurio se corresponde con nuestra capacidad de adaptación al medio, al entendimiento y de alguna manera, la forma en que cada persona observa el entorno y el mundo que le ha tocado vivir. Es por ello, que la posición de este planeta resulte fundamental a la hora evaluar las cualidades y capacidades mentales de un nativo. Igualmente, Mercurio se vincula con los aspectos vocacionales que se desprenden de las posiciones natales y revela el tipo de ocupaciones más favorables a la persona. Esto es importante, sobre todo, en niños pequeños o en adolescentes que no tienen claro aún los caminos que deben tomar, y como es normal a esa edad, no saben muy bien lo que quieren, y aquí es donde la Astrología puede ayudar a que el futuro del joven sea mejor, dedicándose a aquello que realmente le gusta y que le resultará más fácil.Una persona con inferiores capacidades cognitivas tiene mayores posibilidades en su futuro dedicándose a algo para lo que ha nacido, que otra mejor dotada, pero ofrendada a algo que no forma parte de sus gustos y preferencias, en definitiva recorriendo un camino equivocado. Todos hemos sabido de personas que desempeñando una tarea hubieran deseado consagrarse a otra bien distinta; por lo general todas estas cuestiones vocacionales están representadas en el Cosmograma y Mercurio tiene una gran responsabilidad sobre las mismas, apuntando con la suficiente precisión el sendero más acertado.
Qué duda cabe, que Mercurio en buena posición y con buen estado cósmico en nuestra Carta Astral, hará más vivas y poderosas todas nuestras capacidades; como ejemplo podemos decir que cuando Mercurio se encuentra en conjunción con Júpiter, uno de los grandes planetas benefactores, suele dotar de una gran inteligencia al nativo, con amplias potencialidades, pero cuando se encuentra conjunto a Marte, suelen poseer una gran energía mental, que a veces hay que parar para no precipitarse. En cierta ocasión una familia me consultó sobre la Carta Astrológica de un recién nacido, un nuevo miembro familiar que acababa de llegar, nada más terminar el mapa astrológico observé las favorables condiciones de Mercurio con Venus, y a su vez el buen estado cósmico de este último, ayudado por otros factores del horóscopo, no tuve muchas dudas en señalar para el recién nacido una vocación artística, de orden plástico o pictórico, provocando en ese instante el asombro de los padres, pues el pequeño era nieto, por parte de padre, de un famoso pintor de ámbito nacional, y curiosamente al niño le habían puesto el mismo nombre que al abuelo, hecho que a mi criterio supone otro sincronismo más en toda esa cuestión.
Otro caso menos afortunado me lo planteó un psicólogo, que de forma casual supo la hora de nacimiento de uno de sus pacientes, un chico de unos catorce años y con fuertes síntomas de autismo, llevaba trabajando meses con este paciente y no terminaba de concluir un diagnóstico. El joven tenía a Mercurio en el signo de Piscis y en movimiento retrógrado, en conjunción con la cúspide Casa XII y recibiendo muy malos aspectos por parte de los demás planetas, es decir, Mercurio se hallaba bajo un estado cósmico pésimo, y las capacidades intelectuales del nativo se encontraban muy disminuidas; el paciente no era autista, era oligofrénico y estaba en esa frontera de la normalidad y el retraso mental; bajo las pruebas oportunas el psicólogo pudo concluir con un diagnóstico claro y una terapia al respecto. Otro caso planteado por este mismo especialista, era del un joven escolar que al llegar a un determinado nivel en sus estudios, su rendimiento comenzó a ser prácticamente nulo, observando la conjunción de Mercurio con Júpiter y Urano en Acuario (joven nacido en el año 1997), todo ello en la Casa VI, supe que se trataba de una persona con importantes dotes mentales e indudables capacidades; le propuse al psicólogo que dificultara exponencialmente los ejercicios planteados, respondiendo de inmediato a los nuevos desafíos, el paciente, muy superior mentalmente, estaba aburrido del entorno en el que se movía y finalmente fue a un colegio especial, esta vez para superdotados.
Puedo decirte que el caballero finalmente cumplió con su destino, se salió con la suya, estará mucho tiempo encerrado. Desde luego era un perturbado. Saludos
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