Siguiendo con la serie de Urano y los cambios que propicia este planeta, comentaremos en la presente entrada las posiciones más comprometidas con respecto al amor y los cambios que pueden sucederse a lo largo de nuestra vida. Como ya decíamos en anteriores posts, Urano es el promotor de los cambios de nuestra vida y en función del lugar donde se ubique en el mapa astrológico, obtendremos los acontecimientos esperados. En relación al amor y las relaciones de pareja, Urano tiene mucho que decir, pues en multitud de los casos, regirá la vida sentimental de un buen número de nativos. Ya sea mediante su ubicación en el vértice Ascendente-Descendente o en la misma Casa V, en las distintas Revoluciones Lunares (horóscopos mensuales) en las Revoluciones Solares (horóscopos anuales), así como los tránsitos a importante puntos del mapa astrológico, como cúspides o planetas, especialmente a Venus y los planetas regentes de la Casa VII, del matrimonio, y la Casa V de los noviazgos.
Es importante distinguir cuando la influencia de Urano se dirige a un simple cambio de novio/a, o cuando ésta es más profunda, cuando hablamos de un cambio de matrimonio y de estilo de vida. En ocasiones la precisión que este planeta está clara, y sus pasos y ciclos alternados nos orientan sobre definitivos cambios en nuestra vida sentimental. Tomando como ejemplo una de las figuras que acompañamos, cuando Urano se encuentra en la Casa V, de una Revolución Lunar, o Solar, sobre todo a determinadas edades y espacios de la vida, podemos inferir que un cambio sentimental se producirá muy pronto. En el caso de los mapas lunares, la respuesta la tendremos con la posición de la Luna en el Zodiaco y en función de su movimiento y aspectos durante los días que son objeto de análisis. Cuando esta posición se repite en una Revolución Solar u horóscopo anual, y créanme que la he observado muchas veces, es fácil deducir que un cambio amoroso concluirá en la vida del nativo, señalando el horóscopo mensual y tránsitos planetarios el momento más idóneo.
En el caso de que Urano se encuentre en conjunción con la cúspide de la Casa VII, empezamos a hablar de temas mayores y los cambios en la vida de la persona pueden ser muy profundos, pues afectan a terceras personas como los hijos, teniendo por lo tanto un mayor alcance. Urano en la séptima casa nos puede cambiar la vida por completo, pues supone un borrón y cuenta nueva, al menos en la mayoría de los casos. Esta posición tiene más fuerza en las Revoluciones Solares, pues como ya decimos, los cambios que se avecinan tienen un mayor calado y necesitan más tiempo para llevarse a efecto, espacio que puede ocupar un año entero o incluso más. Decidir un nuevo estado de vida cuesta tiempo, y a veces éste trasciende al espacio de un solo año, e incluso puede que más, todo ello según el reflejo de la carta solar, pues muchos de los asuntos que observamos en un mapa anual no concluyen dentro de ese mismo periodo de tiempo.
Pero, ¿cómo se realizará este tránsito sentimental o amoroso?, pues en alguna medida lo determinará el estado cósmico de Urano, es decir, dependiendo del signo en que se encuentre y los aspectos que reciba de los demás planetas, de las distancias angulares que disponga con los demás elementos del Zodiaco. Si Urano está bien configurado, ese traspaso amoroso se realizará de un modo sosegado y sin mayores problemas, tanto para uno como para otro, todo ello dentro de lo que un cambio sentimental puede suponer; pero si al contrario Urano se encuentra bajo la acción de malos aspectos y “atacado” por los demás planetas, la situación puede volverse conflictiva, y el problema tendrá el tinte de los planetas más directamente implicados, es decir, si por ejemplo Marte hace una cuadratura u oposición a Urano, el asunto puede tornarse violento y esperar fuertes discusiones.
No hace mucho me consultó una mujer que según me decía, algo estaba pasando en su vida, y una cuestión que ella nunca había contemplado como romper con su actual matrimonio y seguir su vida con otra pareja era algo impensable, pero según su situación actual, estaba a punto de suceder. En el análisis que realizamos el contexto estaba claro, pues Urano alcanzaba en conjunción a su Venus, en Aries, y en la Casa VII, removiendo todo lo relativo a su estabilidad y vida matrimonial, es decir, no solo los elementos cíclicos como las Revoluciones Solares y Lunares pueden coincidir con una situación como la vivida por la consultante, también los tránsitos y pasos planetarios pueden presagiar una situación similar, y cambiar por completo la vida de cualquier persona, haciéndola entrar en un espacio totalmente nuevo y distinto al que estaba previsto. Un simple tránsito como el de Urano sobre Venus, puede cambiar nuestro destino amoroso en un breve plazo y hacer que tomemos un nuevo camino en nuestra vida.



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