Una de las técnicas más al uso de la Astrología es la comparación de las cartas astrales de dos personas, o lo que en Astrología se denomina sinastría. La palabra sinastría viene del griego, syn que significa más, y astron que significa estrella, lo que podría entenderse como “más estrellas”, ya que supone la conjunción de las cartas astrales de varias personas. Es muy probable que la sinastría haya formado parte de la astrología desde sus inicios, pues al igual que el autoconocimiento puesto en relación con la pareja, es algo fundamental. Establecer determinadas pautas de comparación entre mapas astrales, el análisis de la compatibilidad, así como la dinámica de la relación entre las personas involucradas sirve para examinar la conexión entre dos personas.
Como ya decimos, la sinastría no es otra cosa que un método de comparación entre dos cartas astrales que permite estudiar la relación entre dos personas, tanto su afinidad y compatibilidad, el grado de atracción, los puntos en común, así como los elementos en conflicto. Esta técnica puede aplicarse a las relaciones de pareja, a socios, a padres e hijos, amigos, compañeros y cualquier tipo de relación. Este análisis de las interrelaciones personales permite establecer estrategias que potencien la cooperación y la interacción positiva entre dos personas. La sinastría consiste básicamente en superponer dos cartas astrales y calcular las relaciones y aspectos entre los planetas de ambas cartas, buscar áreas de afinidad y confluencia, así como descubrir las zonas menos favorecidas y de conflicto. De este modo, podemos predecir comportamientos, pudiendo sacar el mejor partido de los puntos armónicos y previniendo los aspectos más encontrados o distantes.
La definición de nuestra “media naranja” son dos mapas astrológicos “cósmicamente determinados”, si no existe esta conexión astral, podemos vivir una gran amor y excelente vida al lado de esa persona, pero no en un sentido profundo y espiritual. Lo que con años de convivencia se llega a saber de una pareja, solo bastan unos minutos de observación de sus mapas astrales para saber si existe una verdadera compatibilidad o no. Por otro lado, la comparación de mapas o sinastría, nos señala que unos aspectos pueden ir bien otros no tanto, por ejemplo, los buenos aspectos y relaciones entre el Sol y la Luna de uno y otro, señala una gran unión personal y espiritual, son el uno para el otro, pero si al mismo tiempo existen fuertes disonancias en el planeta Marte y Venus de las respectivas cartas astrológicas, podemos inferir que las relaciones sexuales no serán del todo satisfactorias. Al igual que el planeta Mercurio nos dará pistas sobre la forma de pensar y mentalidad de ambos, Neptuno sobre la espiritualidad, y así con cada uno de los planetas, que completarán el pulso personal de cada uno de nosotros.
Lo ideal para una completa “determinación cósmica”, es que la sinastría o comparativa de ambos mapas señale el mayor número de confluencias, tantos en cuestiones terrenales, espirituales, personales, sexuales, mentales y esa larga lista que compone el mosaico de la vida de las personas. Si el análisis comparativo señala esos lazos y confirma esos puntos fuertes entre uno y otro, podemos decir que estamos en presencia de nuestra pareja ideal y con la seguridad de que esa unión tendrá una duración indefinida.


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