Krafft vs Wohl
En relación al tema que nos ocupa, podemos afirmar que puede ser uno de los asuntos más complejos, o tal vez, uno de los capítulos más oscuros que se vivieron durante el transcurso de la última contienda mundial. Aún muchas de sus incógnitas están envueltas en documentos pendientes de desclasificar y numerosas respuestas, es aún material reservado y clasificado, por encontrarse dentro del ámbito de la inteligencia militar. Tal vez por ello, entendemos que no se dieron muchas respuestas sobre “la guerra astrológica” y sobre el desarrollo de la misma y que por ambos bandos se llevó a cabo.
Como es sabido, mucho antes de que empezara la guerra, Hitler se rodeó de equipos de expertos en muchos de los campos de la ciencia, incluso en aquellas especialidades poco convencionales, como el ocultismo y determinadas disciplinas (ciencias) herméticas. La astrología no fue una excepción y los responsables que dependían de Himmler organizaron un gabinete astrológico que contaba con las mejores figuras y expertos en la materia de todo centro Europa, y que durante mucho tiempo trabajaron incansablemente al servicio de la causa. La guerra, desde su inicio estuvo astrológicamente planificada, desde el primer ataque a Polonia, hasta los asaltos a las principales ciudades rusas y de la Europa occidental, todos ellos íntimamente ligados a las conjunciones del Sol y Júpiter del horóscopo de Hitler, incluso podemos afirmar, que a medida que las topas avanzaban sobre nuevas regiones y países, la búsqueda y captura de los astrólogos locales, mediante la GESTAPO y las SS, era una de las prioridades de la inteligencia militar, teniendo estas personas un “alto valor científico”, y su posible ayuda e incorporación al III Reich como técnicos, era una de las posibilidades que se barajaban en todos los casos.
Dentro de este contexto se reclutaron muchas figuras y profesionales de la astrología en centro Europa, de los países que paulatinamente iban siendo ocupados, en cambio otras se reclutaron ellas mismas, como fue el caso de Krafft.
Uno de los principales astrólogos y posible responsable de aquel gabinete, fue Wilhelm Wulff, que como astrólogo personal de Himmler es uno de los más reputados de la época y de los asesores con mayor ascendencia sobre la cúpula de poder del III Reich, tal vez, incluso con mayor influencia que Krafft, ya que Himmler no emprendía ningún tipo de acción sin antes consultarle.
En la Alemania de aquel momento, crear una nueva imagen para el flamante Reich, reemplazar caducos conceptos y aniquilar los hechos de la Historia que no comulguen con el ideal trazado, así como poner de moda el orgullo de sentirse alemán, y ensalzar todo lo ario, fue una de las características del momento y los astrólogos también realizaron su colaboración al efecto.
Un año después de la Conferencia de Paz, exactamente el 1 de enero de 1935, se constituyela Deutsches Anhererbe : Sociedad de estudios para la antigua Historia del espíritu, mejor conocida como Herencia de los Ancestros. El objetivo primario fue “... impulsar una sociedad que estudiara el origen del germanismo y diera sólidas bases científicas a la doctrina oficial del partido...”. Otras inquietudes propulsaban investigar el alcance territorial y el espíritu de la raza germánica, rescatar y restituir las tradiciones alemanas; difundir la cultura tradicional alemana entre la población.
Llegó a tener 43 departamentos dedicados a danzas populares y canciones tradicionales, estilos regionales, folklore, leyendas, geografía sagrada, ciencias paranormales, etc. El símbolo de la Anhenerbe era una runa. La runa de la vida...”. Dentro del conjunto de esta trama o de esta locura organizada, se encontraban el departamento de astrología y un amplio conjunto de conocedores del saber astrológico todos ellos dirigidos por una alta autoridad y esperando (exigiendo) de cada uno de ellos mucho más de lo que se podía ofrecer, en informes que iban de mano en mano de cada mando militar y del que cada uno extraía sus propias conclusiones.
Un año después de la Conferencia de Paz, exactamente el 1 de enero de 1935, se constituye
Llegó a tener 43 departamentos dedicados a danzas populares y canciones tradicionales, estilos regionales, folklore, leyendas, geografía sagrada, ciencias paranormales, etc. El símbolo de la Anhenerbe era una runa. La runa de la vida...”. Dentro del conjunto de esta trama o de esta locura organizada, se encontraban el departamento de astrología y un amplio conjunto de conocedores del saber astrológico todos ellos dirigidos por una alta autoridad y esperando (exigiendo) de cada uno de ellos mucho más de lo que se podía ofrecer, en informes que iban de mano en mano de cada mando militar y del que cada uno extraía sus propias conclusiones.
Pero no nos desviemos y vayamos a los personajes que nos interesan. Karl Ernst Krafft entra en escena el 8 de noviembre del 1.939, momento del atentado a Hitler en una cervecería de Munich, cuando después de su traslado a Alemania, unos días antes de esa fecha se pone en contacto con la GESTAPO y les dice que el horóscopo del Führer anuncia un grave peligro para los días 7 al 10 de noviembre de aquel año. La precisión de aquel pronóstico hace que la GESTAPO lo detenga e interrogue sobre su posible implicación en el propio atentado, pudiendo demostrar Krafft, que su predicción se debía a razones estrictamente astrológicas. A partir de este momento, el suizo (Krafft nació en Suiza), comenzó a trabajar para los alemanes realizando una multitud de informes para la inteligencia del Reich.
Krafft anunció en sus informes para la inteligencia militar que la guerra debía acabar pronto y que no debía prolongarse más allá de 1.943, ya que, a partir de este año la situación en el campo de batalla podía cambiar de signo y si no se tenía una completa victoria, había que mudar la estrategia y entrar en un espacio más político que militar, negociando (bajo una postura de fuerza en aquel momento) la paz en todos los frentes posibles y bajo condiciones favorables que aquel año señalaba. La colaboración con los altos jerarcas de la Alemania nazi, le permitió mantener contacto con personas importantes en el partido, a quienes convenció de sus habilidades astrológicas, entre ellos tenemos a Robert Ley, jefe del Frente Obrero (la organización sindical del Estado) y al Doctor Hans Frank, “el carnicero de Varsovia”, brutal gobernador de la Polonia ocupada. A estos hombres les comunicó una serie de asombrosas predicciones y lejos de insistir en la total victoria del ejército alemán, el suizo se atrevió a pronosticar graves reveses, mostrándoles los aspectos más siniestros de los “dinogramas”, o pronósticos astrológicos en forma de gráficos. A su juicio, Alemania iría de victoria en victoria hasta el invierno de 1.942-1.943, y a partir de entonces los presagios no eran nada buenos, la conclusión es que el Reich debía llegar a la paz en 1.943. Hans Frank le aseguró que el conflicto estaría solucionado mucho antes de aquella fecha. En enero de 1.943, los ejércitos alemanes sufrían el desastre de Stalingrado y el rumbo de la guerra comenzaba a cambiar.
Las teorías del científico Horgiber no funcionaron, y su pronóstico sobre el tiempo en la campaña invernal de 1941-42 sobre Rusia, acabo por destrozar a los ejércitos en el este de Europa. Horbiger fue uno de los académicos más admirados y respetados, sobre todo en sus nuevas teorías, donde Hitler encontraba una nueva inspiración. Horbiger pronosticó un invierno suave en la estepa rusa para aquellos años y los generales avanzaron con unas tropas mal pertrechadas para el invierno, con escasa ropa de abrigo y esperando unas temperaturas tolerables. Cuando el termómetro descendió a cerca de 60º bajo cero, los hombres empezaron a morir y el desastre fue manifiesto, no solo los astrólogos se equivocaban .
El otro personaje en cuestión, es Louis de Wohl, astrólogo de origen judío y procedente de Hungría, que se estableció en Londres en 1.935, y que colaboró durante el conflicto con la inteligencia británica.
De Wohl, era astrólogo y novelista Húngaro, y muy pronto estuvo al frente de la “Oficina de Investigación Psicológica”, que pese a la amplitud temática del nombre solo se dedicaba a la realización de informes astrológicos. Durante 1940 y la primera mitad de 1941, la Oficina preparó una verdadera montaña de informes para el ejército y la armada, tales como análisis de choques inminentes, probables maniobras políticas y militares de Hitler, futuras carreras de altos mandos militares nazis y sus aliados, así como un largo etcétera. Los aciertos fueron frecuentes, como ejemplo tenemos el análisis que De Wohl realizó en 1941 del horóscopo de Mussolini, y su pronóstico de un fin súbito y violento, que más tarde tendría el dictador italiano en 1945 a manos de la guerrilla.
De Wohl realizaba los mismos cálculos que Krafft y advertía a la inteligencia británica de las posibles variables y consejos dados a la jefatura del Reich en función de los mismos. Llegó a descifrar, al menos en parte, la planificación astrológica que durante la guerra habían realizado los astrólogos alemanes, llegando incluso a pronosticar algunas de las ofensivas más importantes, sobre todo en el frente ruso. Hubo un momento en que De Wohl lanzó una importante alarma para el ejército aliado, pues vaticinó el asalto alemán para las costas inglesas en unos determinados días, que coincidieron con la invasión alemana de la isla de Creta. De Wohl ocupó el cargo de capitán en el ejército británico, creemos que honorario, no estamos seguros (que más da, siendo éste un detalle de escaso relieve), más bien para que pudiera ejercer sus funciones dentro de la inteligencia aliada.
Durante aquellos años, las publicaciones de pronósticos por parte de uno y otro lado eran muy frecuentes. Tanto los astrólogos alemanes realizaban predicciones sobre importantes figuras de la política americana o británica, como los aliados anticipaban un futuro de desastres para la sociedad alemana.
Si bien De Wohl acertó con el futuro que le esperaba a Mussolini, los astrólogos alemanes (posiblemente Krafft) advirtieron con la suficiente anticipación la muerte de presidente americano Roosevelt, en abril de 1945, en fecha muy cercana al final de la guerra y que el gobierno nazi aprovecha para realizar una serie de maniobras políticas con escaso o ningún resultado.
Durante aquellos años, se publicaron por parte de la oficina dirigida por De Wohl , una serie de números falsos de una revista de amplia implantación en Alemania llamada “Der Zenit”, algunos de estos números fueron introducidos en el territorio del Reich y además solían confeccionarse con posterioridad a la fecha impresa en la portada, de este modo, conociendo los reveses sufridos por los ejércitos germanos y algún que otro acontecimiento ya pasado, se incluían en estos números predicciones forzosamente acertadas y otras futuras que estarían por acontecer de orden negativo y desmoralizantes para el pueblo y el ejercito alemán.
Dentro de este orden, de las publicaciones de Krafft, que más nos llama la atención, es un libro que se publica en España en 1941, “Nostradamus predice el porvenir de Europa” (Ediciones españolas, S.A, Madrid 1941) y en el que habla de modo favorable, tanto del general Franco, como de otros dictadores de la época. En este libro, que su publicación representa un hecho totalmente aislado por el régimen franquista y la férrea censura del momento en lo que a la temática del texto se refiere, Krafft realiza un análisis del horóscopo del general Franco, donde le pronostica las máximas dignidades y donde lo llama “hijo de Júpiter”, así como del renombre y personalidad del general. Más tarde, y habiendo cambiado ya las tornas políticas, se publica en España el libro de Louis de Wohl “Usted y la Astrología” (publicado por Editorial AHR de Barcelona en 1953), que sin duda alguna se le pasó por alto a la censura del momento, o tal vez, no.
Como es conocido por el público en general, muchos científicos y técnicos alemanes desaparecieron en 1.945, en el caos de los días finales de la guerra. Tanto los soviéticos como los aliados, tenían claramente definidos sus objetivos en lo que a captura de técnicos se trataba. Como decía al principio de esta ponencia, sobre las razones de la escasa información de la “guerra astrológica” seguida durante el último conflicto, tal vez, sea que muchos de sus principios aún siguen vigentes. Al igual que decíamos que determinados hechos biográficos de Krafft, no eran coincidentes con “sus estrellas”, otros estaban extraordinariamente representados, por eso sabemos que su horóscopo es verdadero, el mismo que señala una muerte poco probable en enero de 1.945, al menos en nuestro criterio y muchos menos una enfermedad (algunos afirmaron que Krafft enfermó de tifus en el campo de concentración y que murió antes de su traslado). Muchos jefes y oficiales de la SS organizaron su escapada bajo estudiadas coartadas, creo que poco tengo que contarles al respecto.
Desde aquellos años, es muy probable que la sombra de un astrólogo este presente en muchos de los conflictos vividos en los últimos años, sobre todo desde la II Guerra Mundial , hasta el momento actual. En pequeñas guerras, en grandes conflictos, en batallas, las historia nos enseña que la astrología ha sido muy útil en todos estos aspectos, y sobre todo lo seguirá siendo.






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