Hoy día 26 de abril, a las 01 horas 00 minutos, horario UTC, Urano ingresará en el signo de Géminis, y como ya sabemos este importante cambio puede tener una significativa trascendencia en los cambios de ciclos y acontecimientos de nuestro mundo. En un contexto internacional especialmente sensible, marcado por tensiones políticas y reajustes estratégicos, este movimiento adquiere una lectura particular. Para algunos analistas, más que una coincidencia temporal, se trataría de un factor que acompaña y simboliza transformaciones ya en curso. En este escenario, Estados Unidos aparece como uno de los actores clave, no solo por su peso geopolítico, sino también por la notable sensibilidad que, según la tradición astrológica, muestra su carta fundacional ante los tránsitos de Urano.
Los
Estados Unidos tienen su fundación el 4 de julio de 1776 y según los
historiadores más acreditados, la firma de la Declaración de Independencia fue
a la 17 horas y 10 minutos, en la ciudad de Filadelfia, resultando una carta
astrológica orientada con un Ascendente en Sagitario a 12º21’16”, el Sol en
Cáncer a 13º19’21”, la Luna en Acuario a 27º10’20”, el Medio Cielo en Libra a
1º03’21”, así como una posición de Urano cercana con uno de los ángulos de dicho
mapa astrológico, en conjunción con el Descendente, a 8º55’17” de Géminis, configuración
que lo hace especial, pues el tránsito de este planeta se ha sincronizado con
una parte importante de la historia de este país. Urano completa su órbita
alrededor del Sol en un tiempo medio de 84 años, y si sumamos este tiempo al
año de su fundación nos encontramos que la siguiente conjunción o retorno de
Urano es en 1860, en la antesala del comienzo de la guerra civil o de secesión
que duró desde abril de 1861, hasta mayo de 1865.
Si
al año 1860, le sumamos otros 84 años hasta el siguiente retorno de Urano, la
fecha resultante es escalofriante, pues en 1944 estaban desembarcando en las
playas de Normandía en la mayor movilización de material y tropas de la
historia. En la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos movilizó a más de 16
millones de personas, pereciendo más de cuatrocientos mil, lo que tuvo un
fuerte impacto en su historia y la sociedad de aquel momento. Salvando las
distancias, durante la guerra de Vietnam también se sucedieron importantes
sincronismos que se relacionaban con Urano, pues la “ofensiva del Tet” de 1968,
finalizaba en septiembre de ese año con cinco días de diferencia con el ingreso
de Urano en Libra, haciendo conjunción a su Medio Cielo, así como la primera
mitad del año 1974, que precedió a la caída de Saigón un año después, la
oposición de Neptuno al Urano natal, indujo al ambiente de confusión y desorden
de los últimos tiempos del conflicto, recordemos la caótica evacuación de la
embajada en Saigón en 1975.
El
tiempo pasa y si de nuevo sumamos 84 años al anterior 1944, tenemos una fecha
próxima de 2028, donde en mayo de ese año casi alcanza la conjunción con el
Urano natal, siendo a mitad de febrero de 2029 cuando se materializa dicho
retorno. Antes tenemos una fecha de cierta sensibilidad, pues casi a mitad del
mes de julio de este año, Marte y la Luna harán conjunción con Urano, señalando
un momento delicado a nivel internacional para el país.
Muchos afirman que bajo el mandato del presidente Trump las cosas han cambiado y que desde enero de 2025 que comenzó su presidencia, el ciclo que ahora tenemos es totalmente distinto, siendo un mensaje diferente el que recibimos por parte de este país. A nuestro entender este cambio de periodo se gestó, aunque con escaso margen, con anterioridad a la entrada del nuevo presidente, pues lo relacionamos con el ciclo o retorno de Plutón. EE. UU. que este año celebra el 250 aniversario de su fundación, ha cambiado y seguirá modificando muchos de sus postulados, pues Plutón que realiza su revolución en 248 años, ya hizo su conjunción con su natal en octubre de 2023, un año antes que el periodo medio, y que de una manera paulatina está propiciando importantes cambios en todo lo relativo a sus relaciones exteriores, así como los fuertes movimientos sociales relativos a la inmigración, que hemos observado en los últimos meses en el interior del propio país.
Como
ya decíamos, el contexto político actual es bastante delicado y las posiciones
astrológicas están por decirlo de alguna manera “a la altura de las
circunstancias”, esperemos que las tensiones se relajen, la diplomacia se abra
camino y que las aguas vuelvan a su cauce. Este cambio de signo de Urano traerá
importantes cambios, no os quepa duda, esperemos que los mismos se produzcan en
la dirección adecuada y que los acontecimientos presentes no sean el germen o
inicio de hechos más graves que nos lleven en breve plazo a situaciones de
mayor riesgo y amenaza.
Acabando este post, recién me entero del atentado al presidente Trump, justo en la entrada de Urano en Géminis, y estoy seguro que este cambio de signo nos dejará más noticias en los próximos días.

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