Como muchos ya conocen Plutón se relaciona con el poder, con los grandes capitales, con los movimientos de riqueza y las importantes transacciones económicas. En la actualidad y desde el pasado 2 de mayo y hasta la primera hora del próximo 12 de octubre, Plutón estará en movimiento retrogrado y esta órbita puede influenciar todas esas relaciones que mantiene con nuestro mundo. Durante estos días y relacionado con la economía española, se ha planteado la absorción de uno de los principales bancos del país, por parte de otro mucho mayor, y no me cabe duda que los estudios realizados a este efecto, sobre el canje de acciones, la valoración que se ha contrastado, así como todas esas cuestiones con nombre anglosajón, se han tenido en cuenta a la hora de tratar dicha operación, habiendo tenido un importante coste el solo estudio de una maniobra de estas características, sobre todo por parte de las consultoras de renombre que intervienen en la misma, y con todo este importante y costoso conocimiento puesto encima de la mesa, me sorprende que determinados hechos no se hayan tenido en cuenta. La operación de compra de una entidad bancaria no solo requiere de un minucioso análisis económico y financiero, sino de los permisos de las autoridades económicas nacionales y europeas, siendo una de las mayores noticias del país y de Europa.
El tren se puso en marcha y su locomotora impactó a toda velocidad contra unos efectos poco previsibles, y una ruptura de negociación aún menos predecible; una operación que parecía sentenciada desde un inicio y dictada por el capital mayoritario, se encalla, pasando además del terreno puramente económico, al político y social. Parece poco creíble, pero ante una operación de esa envergadura, ¿nadie tuvo en cuenta el movimiento retrógrado de Plutón?, aunque no lo dijeran de un modo explícito, aunque las consultoras manejaran esta reflexión como algo reservado, y lo más importante: que solo se trataba de tiempo, pues con haber iniciado las operaciones a partir del 12 de octubre todo hubiese sido diferente.
Ahora se inicia una compra de acciones a los tenedores mayoritarios, es decir una OPA hostil, que puede durar seis meses hasta que el nuevo banco obtenga el control del accionariado, mientras que en el plano político se emborrona toda esta cuestión como nunca se había hecho y repito mi pregunta: ¿nadie tuvo en cuenta el movimiento retrógrado de Plutón?, algo tan simple, tan sencillo y que como decimos, solo aconsejaba demorar la operación hasta octubre, hasta la vuelta del verano y de las vacaciones de la alta dirección de las entidades que interesan a este asunto y enfocarlo, tal vez, del modo más adecuado y con los resultados y el beneficio esperado por ambas partes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario