La tradición nos enseña que los eclipses suelen sincronizarse con acontecimientos terrestres no siempre favorables, o a veces los hacemos coincidir con los mismos, pues hechos desgraciados los hay todos los días, y los eclipses, tanto de Luna como de Sol, son fenómenos naturales poco comunes que espaciados en el tiempo forman parte del conjunto de fenómenos celestes de nuestro mundo. En el espacio natural que habitamos sobre el relieve de los eclipses, y aunque no hay evidencias científicas de que éstos puedan afectar la vida en la Tierra, al menos en el plano físico, si hay estudios serios donde los resultados revelan alteraciones a nivel psicológico, así como cambios y oscilaciones en los ritmos del cuerpo humano cuando se vive un eclipse Solar o Lunar. Hoy 5 de mayo tendremos un eclipse de Luna penumbral, que tendrá lugar durante cuatro horas y quince minutos, dando comienzo a las 15 horas 14 minutos, horario UTC y concluyendo a las 19 horas 29 minutos, horario UTC, siendo su punto máximo a las 17horas 23 minutos, horario UTC.
Sobre los efectos psicológicos de los eclipses y su sincronización e impacto en la especie humana, habría mucho que tratar, pues sobre todo están relacionadas con los ciclos Lunares y los "accidentes" que la misma puede tener como es el caso de un eclipse. La Luna en su movimiento de traslación alrededor de la Tierra forma una corriente eléctrica, algo similar a lo que se crea en el núcleo terrestre, cuando la parte sólida gira a gran velocidad sobre el líquido magmático, creando algo análogo a una bobina eléctrica y generando el campo magnético, o electromagnético. Como decimos, la Luna en su desplazamiento crea una canilla eléctrica por ese continuo movimiento, y cuando se produce un eclipse de facto es un cortocircuito, que en función de la fuerza del mismo puede apagar y volver a encender todo el sistema, resetear una serie de hechos que están más cerca de nuestro subconsciente pero que se capta con facilidad. Para muchos un eclipse de Luna es una liberación y una gran oportunidad para dejar todo aquello que no sirve, abandonar todo lo que no es útil en nuestra vida y prepararnos para el siguiente periodo. En términos informáticos los eclipses serían como los puntos de restauración en el disco duro de nuestro subconsciente, y al que podemos volver o que nos sirva de impulso para acometer el nuevo periodo con más fuerza.
Si hablamos de los efectos de los eclipses, de la naturaleza que sea, el mismo tendrá una localización concreta y nuestro mapa natal astrológico puede darnos importantes trazas en este sentido. El eclipse tendrá lugar a 14º 58' de Escorpio y este constituye un grado zodiacal muy especial que deberíamos observar en nuestra Carta Astral, sobre todo la Casa astrológica, la esfera de la vida donde recae y que será donde podemos esperar los cambios que durante los próximos meses pueden aparecer, así como valorar las conjunciones que este grado de Escorpio puede hacer con elementos sensibles de la carta natal, ángulos, planetas, cúspides y demás elementos. Por otro lado, podemos proceder del mismo modo con respecto a la Revolución Solar que tengamos en curso y sobre todo, la Revolución Lunar del periodo que esté por comenzar, siendo este último especialmente significativo.
Por último me gustaría añadir un hecho curioso y que no me parece casual, pues si bien se ha esperado un tiempo suficiente para la coronación del rey Carlos III, un acontecimiento que se tiene lugar después de setenta años, se realizará bajo los auspicios e influencia de este eclipse de Luna, que como os digo no parece algo diseñado al azar.

