El próximo 24 de febrero se cumplirá un año de la invasión de Ucrania por parte de Rusia, convirtiéndose en algo que pocos pensábamos, en una resistencia imposible y en una cruenta lucha que parece no tener fin, tomando el camino de los conflictos que se prolongan durante décadas. En el pasado siglo, y después de la Segunda Guerra Mundial, los conflictos no han sido breves, la guerra de Corea duró tres duros años (junio 1950-julio1953), la guerra de Vietnam fueron veinte años (Noviembre 1955-abril 1975), el conflicto afgano-soviético fueron poco más de nueve años (diciembre 1979-febrero 1989), La guerra de los Balcanes duró diez años (agosto 1991-2001), la ofensiva de EE.UU. y sus aliados en Afganistán tuvo una duración de veinte años (octubre 2001-agosto 2021) y en Irak ocho años (marzo 2003-diciembre 2011). No contamos otros conflictos en África o en Siria, y otros territorios asiáticos o de repúblicas ex-soviéticas, pues la lista sería interminable. Para el caso que nos ocupa y pasado el primer mes de enfrentamientos, muchos entendíamos que se trataba de una guerra de larga duración, como vienen siendo todos los conflictos que se han desatado en las últimas décadas.
Dado que uno de los contendientes es potencia nuclear, mucho se ha hablado del posible uso de este arma por parte de Rusia en la guerra de Ucrania, aunque de momento la guerra se mantiene de un modo convencional, y la ofensiva nuclear solo ha quedado en amenazas, y en el hecho de mantener un equilibrio de fuerzas en el campo de batalla. Un ataque nuclear lo entiendo más relacionado con malos aspectos entre Urano y Plutón, como la cuadratura que se produjo en 2015, si bien en estos momentos las distancias angulares entre estos dos planetas no atisban aspectos conflictivos, incluso si introducimos a Marte en la ecuación, tampoco obtenemos resultados concluyentes, nada que nos haga pensar que el conflicto pueda derivar en nuclear. Los reservistas rusos se siguen concentrando en la frontera y se habla que una fuerza de 500.000 soldados puedan iniciar una segunda y brutal ofensiva, y será cuando el tiempo mejore, pues las actuales inclemencias de la climatología no permiten muchas exhibiciones militares. Por otro lado y al margen del clima, cuando el próximo día 16 de marzo, el Sol haga cuadratura con Marte, o cuando el día 25, éste ultimo alcance los cero grado de Cáncer, haciendo Quincuncio con Plutón a cero grados de Acuario, se producirán momentos de tensión, que espero se reconduzcan de la mejor manera posible.
Sobre esta cuestión nos referimos a Urano y Plutón, pues el primero está relacionado con la energía y liberación de la potencia nuclear, así como el armamento más sofisticado y tecnológico, y Plutón como disparador o espoleta, así como fuerza arrolladora que puede transformar la faz del entorno donde actúe.

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