Todos tenemos miedo, porque el mundo asusta, tal vez porque el estado actual no es el más óptimo, pero en realidad ¿cuándo lo ha sido, cuándo ha estado el mundo a gusto de todos?, podríamos decir que nunca. Según los expertos e inexpertos en economía, se avecina una grave crisis económica, donde tendremos situaciones parecidas a las ya vividas en el 2.008, otros en cambio afirman que ya la tenemos encima. La inflación fuera de control, la ruptura de la cadena de suministros, los problemas energéticos y la guerra en Ucrania, representan esas causas cuyos efectos espero que no tengamos que contemplar o sufrir jamás. El suministro de gas, del que nunca se había hablado, de pronto aparece como algo esencial, y según nos dicen si Rusia corta el suministro de gas a Alemania, paralizaría el motor industrial de Europa. Todas estas causas son reales y la estructura económica de un entorno suele ser frágil, o al menos es lo que siempre se ha afirmado. Desde la pasada cuadratura de Marte con Plutón han pasado muchas cosas, durante estos días el Sol y Mercurio hacen oposición a Plutón y desde luego no forman la configuración más favorable, como ya indicamos en nuestro anterior post, a Plutón se le relaciona con los capitales, con las fuentes energéticas, con el poder y con los abusos del poder, con las dictaduras y en definitiva con todo lo que vemos a diario, pero hay algo más sobre esta crisis y es que la contemplo como algo artificial, aunque con buenos e irrefutables pretextos que nos lleven a una situación extrema.
Cada día los medios informativos nos ofrecen cuantiosos detalles de la fractura económica que vamos a vivir, nos dan pelos y señales sobre cuestiones de micro y macro economía digna de cualquier cátedra universitaria, e insisten una y otra vez, de un modo deliberado en darle vueltas a la noticia del momento: la crisis económica. Las oposiciones de Plutón antes comentadas se irán separando y dejarán de sincronizarse con nuestro presente, la economía de una región, un país o un continente a veces es más fuerte de lo que creemos, la cadena de suministros se restablecerá como antes del Covid, al menos por la cuenta que les trae a las grandes corporaciones, y para algunos países el gas tiene una razón primordial, y es venderlo, pues para otra cosa no les sirve, es el medio que tienen para hacer caja. Las guerras duran, lo que dura el dinero, y el conflicto de Ucrania, más tarde o más temprano terminará.
Entre tanto los medios informativos, al igual que hicieron con el Covid y la cifra diaria de fallecidos, nos hacen saber de cada décima que sube la inflación, del incremento del precio de bienes básicos, de la energía y combustibles... agobiante. No soy dado a las conspiraciones, pero cuando se contempla tanta insistencia solo queda la sospecha de que algo se está fabricando, son como los anuncios comerciales en televisión que se repiten una y otra vez para que compres su producto, aquí se trata de adquirir una idea, de entrar en una determinada situación o modo que nos haga contemplar el futuro de un modo inseguro e inestable, con nuevos ajustes e importantes cambios de rumbo en las políticas de los gobiernos y de la que espero que algún día nos den las suficientes razones. Todo tan oscilante como los aspectos y configuraciones que se van formando en nuestro cielo y que muchos no tenemos dudas sobre su influencia o sincronización con las razones de nuestro mundo.

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