martes, 14 de junio de 2022

EL DESCENDENTE Y LA PAREJA

Con frecuencia me han preguntado sobre la afinidad de los signos astrológicos, y en más de una vez me he visto en el compromiso de "improvisar una Sinastría" de un modo simple y sencillo. A veces la insistencia sobre afinidades con el simple dato de un signo astrológico es bastante generalista, y cuando uno explica, aunque sea de manera escueta, qué es una Sinastría es cuando muchos dejan de entender y de nuevo la presunta sigue siendo la misma: ¿qué signo astrológico tiene afinidad con el mío?. Hay una "regla", que todos los versados en astrología conocen y que a veces más que una regla es un simple juego, aunque la experiencia corrobora este juego, y es que la afinidad no se refiere tanto a propio signo Solar, como al Ascendente, pues el signo realmente afín a nosotros suele ser el contrario a Ascendente, es decir el que ocupa el Descendente o cúspide de la Casa Séptima, la Casa astrológica del matrimonio. He visto muchas personas emparejadas bajo esta combinación de signos, pues la Casa Séptima nos indicará como es, o como será nuestro cónyuge y en esta Casa hallaremos muchas de las razones del mismo.

No hay duda de que una Sinastría es lo adecuado para valorar una determinación cósmica entre dos Cosmogramas, y es donde se observa punto por punto la afinidad de una pareja en todos los órdenes y sentidos. Por otro lado, hay que señalar que la Casa Séptima incluye a los socios comerciales, y que lo tratado es igualmente válido a la hora de elegir un socio. Como ya decimos y al margen de la Sinastría, el estudio de la Casa Séptima (el signo que la ocupa y si la Casa contiene algún planeta) nos dirá mucho sobre nuestra pareja, así como la propia actitud ante el matrimonio, el número de parejas y el futuro de nuestra vida conyugal.


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