Seguido a nuestra anterior publicación sobre la fidelidad en la pareja, el comentario del pasado día estaba más orientado a las cuestiones éticas y morales que plantea esta cuestión, sobre la honestidad que debemos demostrar y sobre todo el cuidado en el tratamiento de la información que podamos extraer para un periodo de nuestra vida. Aunque comentamos algunas configuraciones que pueden ser indicativa de infidelidad, vamos a tratarlas con un poco más de profundidad. Como ya decíamos la presencia de Neptuno en determinados lugares de nuestra Carta astrológica puede, y digo que "puede" no que lo haga, sincronizarse con una problema de infidelidad. A este respecto, personalmente siempre observo la Carta Natal, para seguir las tendencias generales para tener una visión más clara del periodo contemplado, así como tránsitos y direcciones más relevantes. En las Revoluciones Solares donde Neptuno se ubica en conjunción con la cúspide de la Casa 7ª en mal estado cósmico, puede ser indicativo de sospecha, que ya decíamos en el anterior post cómo debíamos actuar, manteniendo un sincero diálogo con la pareja y buscando pruebas, antes de formular tan grave acusación. Si Neptuno recibe malos aspectos de Venus, Marte o Júpiter nos añadirán los matices y tal vez, las motivaciones de toda esta cuestión. Para que exista una completa sincronización, es preferible que Neptuno se encuentre en solitario en la Casa 7ª, que no esté en conjunción, ni orbiten planetas cercanos, y la mala resonancia de este planeta en esta franja zodiacal puede coincidir con una infidelidad. En el curso del año, el momento más comprometido lo encontraremos con las Revoluciones Lunares, las cuales fijaremos nuestra atención en aquella donde la Casa 7ª, o incluso la 1ª, estén más pobladas de planetas y complicadas por su estado cósmico.
Ahora bien, podemos encontrar a Neptuno en la Casa 7ª de una Revolución Solar y no necesariamente puede representar una infidelidad, si el planeta recibe buenos aspectos y en definitiva tiene un buen estado cósmico, puede representar un determinado periodo de nuestra pareja, señalando cierta introspección por parte de la misma y una etapa de dificultad y bajo perfil que debe superar, donde se mostrará poco comunicativa y donde ciertos aspectos de su vida pueden convertirse en un verdadero misterio.
El tránsito de Neptuno es muy lento, permaneciendo entorno a 13,7 años en cada signo, cuando este planeta transita por la Casa 7ª, o incluso la 1ª, nuestra inquietud en estos asuntos puede acrecentarse, pero en función de los elementos sensibles con los que vaya haciendo contacto o los ángulos (aspectos) que vaya formando con los demás planetas irán modulando la resonancia del planeta y sus futuras sincronizaciones.
En el caso de Venus, podemos buscar configuraciones similares, en una Revolución Solar la presencia de Venus mal configurado, en Escorpio por ejemplo, en la 7ª Casa puede ser indicativo de infidelidad, sobre todo bajo unas motivaciones sexuales; si la configuración del planeta es buena, desde luego no hay de qué preocuparse. He observado casos sobre la posición de Venus en la Casa 12ª, cuando el planeta está bajo presión de malos aspectos o en un mal signo para su naturaleza, suelen ser personas que mantienen relaciones ocultas, ilícitas y que no pueden mostrarse en público, romances que a veces se prolongan durante años, pero que no llegan a ningún sitio. Si encontramos a Venus en la 12ª Casa, pero en buen estado cósmico, estamos ante una persona que le cuesta mostrar sus sentimientos y que no es muy resuelta en cuestiones amorosas, salvo cuando encuentra el definitivo.
La posición de Marte también puede valorarse en esta cuestión, aunque por razones de espacio lo dejaremos para otra publicación. Existen un buen número de configuraciones sobre este asunto, donde también podemos considerar a tránsitos y direcciones, encontrando la explicación a grandes periodos de recelos, donde por lo general están implicados los mismos planetas.

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