En la astrología predictiva los sistemas cíclicos han demostrado su utilidad, siendo de los más reveladores y certeros. Cuando el Sol transitante hace contacto con nuestro Sol natal, cumple una revolución anual que llamamos Revolución Solar, y para el instante en que se produce dicha conjunción levantamos un nuevo cosmograma cuyo periodo de influencia es el año contemplado. Igualmente, la Luna, cada veintiocho días realiza una conjunción con la posición natal, es decir, completa su Revolución Lunar, pudiéndose levantar un mapa para el mes en curso. Del mismo modo, de los planetas más rápidos podemos observar su retorno o revolución zodiacal, de Mercurio, Venus, Marte, etc., y dichos mapas nos hablarán sobre nuestras relaciones personales, la forma en que nos comunicamos o nuestro grado de actividad. No solo se puede contemplar la Revolución Solar o Lunar pues, como decimos, tenemos otras tantas que apuntarán a asuntos muy concretos, ofreciendo una información más precisa sobre los temas de mayor interés. La comparación y contraste de las distintas revoluciones nos procuran un análisis que va combinando el tiempo, siendo más ancho o estrecho según se solicite.
Como
ya indicamos, una de las principales revoluciones que podemos contemplar es la
Lunar, sin embargo los tránsitos Lunares al ser más rápidos tienen escaso
relieve y la manera de darles una mayor profundidad, de tratar dichos tránsitos
de forma ampliada, es completando los
mismos con un cosmograma en el instante en que se producen, es decir, si a Luna
transitante realiza una conjunción con nuestro Marte natal, observaremos en el
instante en que se produce, hora, minuto y segundo, levando un nuevo mapa
astral, donde veremos de manera ampliada las circunstancias de dicha conjunción
Lunar, en función de donde se encuentre Marte en nuestro mapa natal, y aumentando
los márgenes de análisis con el cosmograma de la conjunción Luna-Marte. Es
sabido que las conjunciones Lunares hacen de lente de aumento de las
características y naturaleza del planeta cercano, y parece que de alguna forma
estas conjunciones Lunares, con los distintos planetas que nuestro mapa natal,
nos piden un nuevo cosmograma para ver con mayor perspectiva determinados
hechos, que a veces no encontramos las suficientes razones y las mismas las
hallamos en los mapas de Lunación Combinada. En la interpretación de estos
mapas hay que tener muy en cuenta las posiciones angulares y los aspectos
mayores. Veintiocho días después, cuando realicemos el siguiente mapa, el mismo
será totalmente distinto y advirtiendo de las circunstancias al efecto del
periodo contemplado.
Añadir,
que no conocemos a ningún practicante que realice o considere este método y que
es original nuestro, al igual que el nombre “Lunaciones Combinadas” que le
hemos asignado. Recomiendo dicha práctica, pues al igual que a nosotros, os
sorprenderán sus resultados.

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