lunes, 25 de mayo de 2020

NO ES LO QUE MIRAS, ES LO QUE VES

La realidad es un concepto muy extenso y donde caben muchas interpretaciones, pues cada cual tiene un amplio espectro con el que decodifica la realidad que percibe, existiendo una vasta verdad dentro de la trazabilidad de nuestras observaciones. Cada cual observa su entorno en función de su tono anímico, de sus emociones y el mundo que le acompaña. La mayoría de las veces no es lo que miramos, sino lo que vemos o interpretamos de una determinada observación, y existiendo lo que se podemos denominar el “rango de la verdad”, que son esos márgenes donde damos por bueno, ese espectro de la realidad, y donde una amplia mayoría le darán una explicación muy aproximada al hecho contemplado. Podemos afirmar que un determinado color es rojo, o rojo oscuro, otros en cambio nos ofrecerán una docena de detalles sobre las tonalidades del rojo, siendo correctas ambas apreciaciones.  Aún recuerdo la definición sobre la verdad de un antiguo profesor de filosofía: “la verdad es la realidad de las cosas”, buen axioma, aunque falte una segunda definición sobre la realidad.

Todos los planetas y posiciones de nuestra carta astrológica tienen una participación a la hora de configurar nuestra visión del mundo, pero sobre todo Mercurio es el responsable de centrar la realidad de nuestros criterios y de la comprensión del entorno, es quién nos ayuda a encontrar la verdad en la percepción de la naturaleza, es quien realiza esa conexión y lo hará siempre en función del signo donde se encuentre, de los aspectos que reciba, del lugar accidental que tenga en el cosmograma, en definitiva de su estado cósmico. Neptuno es otro de los elementos a tener en cuenta, pues el mismo tiene una amplia intervención a la hora de deformar y falsear la realidad, haciendo que la misma salga de unos márgenes aceptables, llevando las ideas al caos y al espejismo. Los malos aspectos entre Mercurio y Neptuno hace difícil discernir la autenticidad del mundo que se contempla y llena de opacidad todo ese espacio contemplado. Neptuno lleva años siendo fuerte en Piscis y durante todo este tiempo hemos visto como actúa, contagiando y confinando a la población mundial, fortaleciendo la corrupción y los poderes ocultos, pero además durante los últimos años y al amparo de esta órbita de Neptuno en su propio signo, hemos asistido al caos y la confusión de las noticias en las redes, las llamadas “Fakes News”, que si bien ha existido siempre, durante los últimos años ha tomado un especial protagonismo en el mundo, confundiendo a las personas y haciendo que todo vaya hacia el desconcierto.  


No hay comentarios:

Publicar un comentario