El pasado día 10 de febrero,
Venus ingresó en el signo de Piscis y ha pasado el tiempo suficiente para ir
conociendo los efectos e influencia que esta configuración está sugiriendo a
más de un nativo. La órbita de Venus por este signo es un hecho afortunado,
pues Piscis es uno de los mejores espacios que puede alojar a este planeta, conjugando
una inestimable resonancia a las cualidades de Venus, y por lo tanto, durante
la permanencia de Venus en Piscis, podemos esperar una exaltación de los atributos
del planeta. La presencia de Venus en Piscis, representa una fuerte fusión
emocional, señala las diferentes formas del romanticismo y se siente atraída
por cierta fantasía sentimental, donde la abnegación y la sensibilidad suelen
ser los elementos más característicos. Bajo la órbita de Venus en Piscis las
relaciones mejoran, y el amor se convierte en la principal razón de las
relaciones personales. Pero sobre todo, es importante conocer como recibimos la
influencia de esta alineación, y observar la parte de nuestro mapa astrológico que
recoge de un modo más directo, todo este influjo. Esta área de nuestro mapa
astral es el correspondiente a Piscis, pues resulta muy probable que los
asuntos que gobierna la Casa de nuestro Cosmograma que ocupa este signo, esté
pasando por un buen momento. Al igual que el anterior post donde explicaba los
efectos de los planetas en Piscis y su influencia en los Horóscopos personales,
algunos me han solicitado que escriba algo más detallado sobre Venus y su tránsito por las distintas Casas
astrológicas, sin tener en cuenta otras configuraciones de orden personal que
cada cual pueda tener en Horóscopo natal.
Venus en Piscis, en el Ascendente
o primera Casa: estas pasando por un buen periodo, donde todo resulta más fácil
y donde tus relaciones personales han experimentado una notable mejora. La
presencia de Venus en este sector de tu Horóscopo favorece tu encanto y belleza
personal, haciendo que tu perfil destaque sobre los demás, hecho que se
relaciona y facilita otros aspectos de tu vida. El tránsito de Venus por el
Ascendente, en un signo afín como Piscis, constituyen las verdaderas gafas de
cristal rosa por donde contemplar la vida.
Venus en Piscis, en la Casa
segunda: durante el periodo de tránsito de Venus por la Casa segunda, sin duda
los aspectos más favorecidos serán los económicos, coincidiendo con entradas de
dinero que no estaban previstas o con emolumentos extras en el caso de personas
asalariadas. El hecho es que durante este tiempo, ya sea de una u otra forma,
el dinero no faltará y siendo el momento que más afición por el lujo podemos
manifestar. Aconsejar cierto ahorro durante estos días es algo que caerá en
saco roto, pues el dinero tal y como viene se irá, pero con la diferencia de
haber disfrutado con este gasto.
Venus en Piscis, en la Casa
tercera: como ya decimos, nuestras relaciones, así como nuestra expresión y
comunicación pasan por un momento de excelencia, pues muchos serán los que
presten atención a nuestro mensaje, pues Venus en la Casa tercera hará que todo
vaya como la seda en esta cuestión. Las relaciones con los hermanos y vecinos
mejora, entrando en un espacio donde somos el centro de atención con respecto a
los anteriores.
Venus en Piscis, en la Casa
cuarta: por lo general y coincidiendo con el tránsito de Venus por esta Casa
zodiacal, es cuando nos decidimos a la mejora de nuestro entorno hogareño,
siendo los días en que nos disponemos a realizar una redecoración, a pintar y en
definitiva a embellecer nuestro hogar, espacio donde no faltarán las flores.
Igualmente este tránsito suele coincidir con un mayor cariño y cohesión
familiar, donde numerosos detalles hacen ver que se trata de una familia donde
el amor la mantiene muy unida.
Venus en Piscis, en la Casa
quinta: si no tienes pareja, es muy probable que la encuentres bajo este
tránsito de Venus por tu Casa quinta, pues suele coincidir con noviazgos y
relaciones amorosas de todo tipo, donde los escarceos y aventuras amorosas
pueden ser una constante durante el tiempo de permanencia de Venus en este
espacio zodiacal. Por otro lado, los juegos, la creatividad y las actividades
sociales se verán acentuadas, así como la expresión corporal y habilidades de
interpretación. Venus en la Casa quinta siempre resulta divertido pues nos
lleva a un mundo lúdico que nos traslada a interpretar nuestro entorno de un
modo más favorable.
Venus en Piscis, en la Casa
sexta: cuando Venus transita por nuestra Casa sexta radical, obtenemos un mayor
aprecio y cariño por parte de nuestros compañeros de trabajo, son días de mayor
brillo laboral, donde obtenemos una mayor consideración y cuando mejor hablarán
de nosotros, curiosamente, esta posición Venus suele coincidir con épocas de
escaso trabajo y donde todo resulta más fácil. Muchos tienen una expresión para
el caso de Venus en la Casa sexta y es “no dar un palo al agua”, algo que
contrasta con el aprecio que muchos observarán dentro de su entorno de trabajo.
En otro orden, la salud será igualmente buena y coincidente con ese tránsito de
Venus.
Venus en Piscis, en la Casa
séptima: suele coincidir con uno de los mejores momentos para el matrimonio,
donde se registra un mayor nivel de unión, acuerdo y cariño pocas veces
observado. Las decisiones se tomarán siempre de mutuo acuerdo, y serán días en
que se disfrute de la compañía del cónyuge. Todo tiende a funcionar bien, y
cuando Venus salga de esta Casa dejará una estela de bienestar y buenos
recuerdos que se prolongará durante cierto tiempo.
Venus en Piscis, en la Casa
octava: determinados aspectos trascendentales pueden tener una benéfica
resonancia en nuestra vida, este tránsito de Venus nos llevará a conocernos un
poco mejor y cuando este planeta se vaya, nos quedará un magnífico recuerdo, un
buen sabor de boca. Las cuestiones económicas pueden destacarse, así como las
sexuales, siendo días donde se registra una mayor actividad sexual.
Venus en Piscis, en la Casa
novena: es el momento de buscar una pareja fuera de las lindes habituales, es
decir, de buscar marido o esposa en el extranjero. El tránsito de Venus por la
Casa novena nos empuja a querer ir más allá, a viajar y a conocer mundos
lejanos, coincidiendo con momentos en que nuestra conciencia busca un despertar
y mayores conocimientos. Durante el periodo de tránsito de Venus por la Casa
novena, los viajes siempre saldrán bien y suponen una magnífica experiencia que
por lo general será enriquecedora.
Venus en Piscis, en la Casa
décima: cuando Venus transita por nuestro Medio Cielo o nuestra Casa décima,
suele coincidir con momentos de éxito y felicidad en el área profesional.
Nuestra imagen mejora ostensiblemente y la visión que los demás obtienen de
nosotros es de superación y triunfo. Casi sin pretenderlo, nuestro perfil es
mucho mejor que en tiempo anterior y son momentos en que nuestro estilo se hace
valer. Nos convertimos en la imagen personificada de la diplomacia y la
consecución de nuestros objetivos en la vida.
Venus en Piscis, en la Casa
undécima: los amigos cobran un gran valor durante el periodo en que Venus transita
por nuestra Casa undécima, pues nos coloca en una excelente posición para
entablar y mantener buenas relaciones en lugares de cierto nivel y alcurnia. Como
decimos, los amigos serán importantes en nuestra vida, pues nos ayudarán a
conseguir aquello que pueda tener una gran valía para nosotros.
Venus en Piscis, en la Casa
duodécima: la tranquilidad espiritual puede ser la razón del periodo, pues con
Venus en la Casa doce no debemos temer a esos pensamientos que nos acosan, a
esos tormentos que solo están en nuestra cabeza y los fantasmas emocionales se
mantendrán a raya, pues la presencia de Venus hará que nuestro espíritu navegue
por aguas tranquilas, proporcionando unas semanas de sosiego, donde la
meditación y la conexión con nuestro interior puede funcionar de maravilla.
Por lo general y salvo
excepciones, el tránsito de Venus solo trae situaciones favorables y las que no
lo son, lo serán menos, pues Venus representa uno de los grandes planetas
benéficos del sistema astrológico, haciendo el bien allá donde se encuentre y
más aún en el caso presente, donde el planeta se ubica en un signo favorable,
como lo es Piscis.

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