Desde el pasado día 13 de agosto,
en que Mercurio comenzó su movimiento retrógrado y hasta el momento presente,
han transcurrido ferias de verano, celebraciones laicas, menciones religiosas
de las diversas cofradías de la ciudad, días festivos locales, regionales y festividades
nacionales, así como un sinfín de entreactos en nuestra habitual actividad. En el
hemisferio Norte y sobre todo en el litoral mediterráneo, hace un calor
sofocante que obliga a no seguir con la rapidez deseada los asuntos que tenemos
entre manos, propiciando que esto se convierta en una progresión geométrica que
paraliza parte de nuestra actividad. Tengo un familiar con el que hablo casi a
diario, hoy le he llamado dos veces y aún no he podido ponerme en contacto con
el mismo, igualmente he llamado a dos amigos con los que tampoco he podido
hablar, por otro lado, tengo varias llamadas perdidas en mi teléfono de
personas a las que no conozco, formando todo ello un desatinado cruce de
comunicaciones que no llega a fraguar. Esta tarde he paseado por varias calles
comerciales pues necesitaba unos repuestos informáticos y estaba todo cerrado, algunos de los comercios mostraban carteles anunciando vacaciones y que hasta
septiembre no hay nada que hacer. Tarde de eclipse Solar y planetas retrógrados. Mercurio recobra su movimiento directo el
próximo día 5 de septiembre y me temo que hasta esa fecha no podré adquirir los
cartuchos para mi impresora, resulta curioso que Mercurio comience a orbitar en
movimiento directo coincidiendo con el final del periodo vacacional.
Hasta entonces hacer lo que
podamos, tomarlo con cierta tranquilidad, aprovechando este periodo de descanso,
no desesperarnos y mantener una espera activa, así como tomarlo con la
filosofía que cada cual mejor entienda, hasta que Mercurio emita su señal y
sintonía habitual, facilitando esa vía libre que todos necesitamos, que nos
ayudará a recobrar nuestro movimiento y velocidad de crucero.

No hay comentarios:
Publicar un comentario