lunes, 28 de agosto de 2017

MERCURIO JUNTO AL ASCENDENTE, LEER, LEER Y LEER

Tal vez sean imaginaciones mías u observaciones sacadas de contexto, pero por lo general esas personas que sé que tienen a Mercurio junto al Ascendente siempre las veo leyendo o con un libro entre medias de algo. Mi cuñada, con su potente Mercurio en Leo, en conjunción con su Ascendente y muy bien aspectado, tiene la manía…, perdón, tiene la costumbre de hablarme y señalarme con los dedos de la mano derecha introducidos entre las hojas de un libro, texto que cambia de forma y color con rapidez, pues sé que es una voraz lectora. Mi amigo Alejandro, con su Mercurio en Aries junto al Ascendente, siempre come a la vez que lee, un bocadillo o un plato de pasta, lo que sea, siempre con un libro en la mano o en la mesa, a veces le pregunto qué leerá de postre. La estampa de mi vecino Antonio podría decirse que es con un libro bajo el brazo, no en la mano, tampoco en la mesa, ni en el sillón, siempre bajo la axila y que mueve de un brazo a otro de manera constante, sus gafas negras, su gran intelecto y sus claros criterios, provocan en mí una sana envía de tener a Mercurio en Acuario, también junto al Ascendente. No voy a mencionar a Paquita, otra vecina, que trabaja de bibliotecaria y que no cree en eso de que tener a Mercurio en Virgo en conjunción con el Ascendente haya influido en la elección de su actividad profesional. Como ya digo, son observaciones inconexas, impresiones más que un serio análisis y algo me dice que tanta casualidad es improbable, pues si llevara a una fórmula matemática todos estos datos, tanto los precisos como los imprecisos, darían como resultado estadístico algo imposible o un algoritmo realmente sorprendente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario