Con frecuencia, tan importante es
conocer las posiciones astrológicas de nuestra pareja, como las propias, pues
las mismas tendrán un invariable impacto en nuestra vida. Saber cómo transcurre
el mapa astrológico de la persona amada y las circunstancias del mismo nos
ayudarán a entender muchos de sus enigmas. En ocasiones, nuestra pareja se transforma
en nuestro espejo vital y es de suma importancia conocer sus movimientos
astrales, del mismo modo que conocemos los nuestros, por ello, estar al
corriente de sus Revoluciones Solares, Lunares, Tránsitos y Progresiones, nos
ayudarán a entenderle, a conocer algo más sobre su esencia e intenciones en la
vida. No solo basta observar una Sinastría y las determinaciones cósmicas
existentes, pues todo está sujeto al movimiento y el futuro por compartir es algo
que puede llevarse de forma inteligente. En términos generales, las posiciones
y circunstancia del Venus de nuestra pareja nos revelarán su actitud ante
nosotros, unos malos tránsitos sobre este planeta puede hacer que nuestra media
naranja se encuentre menos receptiva, y bajo este prisma es algo fácil de
entender, causando menor preocupación, habiendo entendido determinadas razones
que puede permanecer ocultas o difíciles de explicar.
En definitiva, nuestra pareja es
como nuestro reflejo, nuestro Yang del Ying, y si el estudio de nuestro mapa
astral nos revela una serie de circunstancias, las mismas nunca estarán completas
si no añadimos esa pieza fundamental, que en la mayoría de los casos da sentido
a nuestra vida, pues muchos orbitamos y seguimos la fuerza gravitatoria de
nuestra pareja, y del mismo modo formamos ese vértice que sirve de faro a la
trayectoria de la persona amada.

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