jueves, 25 de agosto de 2016

VOLVER A CASARSE

Le conozco desde hacer muchos años y he seguido los acontecimientos de su vida reflejados en el espejo de su Carta Astrológica. Contrajo matrimonio bajo una configuración previsible, pues Venus en Tauro en la Casa 7ª, en la Revolución Solar de aquel año, alumbró el enlace, hecho que no produjo ninguna sorpresa pues el matrimonio estaba previsto desde hacía año y medio. Lo que si constituyó un verdadero desconcierto fue la separación y divorcio que sobrevino dos años después y bajo una configuración de Plutón en conjunción con la cúspide de la Casa 7ª. Después de un matrimonio fallido, volver a casarse es una posibilidad que de momento no se contempla, el haber pasado por una amarga experiencia limita nuestras relaciones y la idea que en ese momento tenemos sobre el matrimonio, y de alguna forma estamos condicionados ante la idea de formar de nuevo una pareja, pero como el matrimonio es cosa de dos, depende igualmente del perfil y circunstancias del nuevo cónyuge. Poco tiempo después, una nueva configuración favorable de Venus y similar a la anterior que fue coincidente con la primera boda, anunciaba el acontecimiento y un nuevo enlace matrimonial estaba a la vista, abriendo el camino a una nueva fase en la vida de esta persona. A veces, una segunda oportunidad en este orden se convierte en algo definitivo, convirtiéndose en la mejor opción que podemos escoger, una variable que modifica nuestro camino y lo hace mejor.
Por lo general, las circunstancias y ciclos matrimoniales son visibles desde el eje Ascendente y Descendente, pues muchas circunstancias de planetas conjuntos en con el grado Ascendente tienen su reflejo en la Cada 7ª, pues de alguna manera es nuestro otro yo. Las etapas de nuestra vida en pareja están descritas en la progresión o cinética de nuestra Casa 7ª, así como los tránsitos que concurren en la misma. Hasta el momento he tenido la oportunidad de observar muchos casos donde la vida real discurre paralela a los hechos que extraemos del análisis de la Casa 7ª y podemos afirmar que nuestro Descendente, es en alguna medida, la pareja que elegimos y el reflejo de nuestra propia persona.

1 comentario:

  1. Una profesora de astrología me ha dicho que el segundo matrimonio se ve en la Casa 9 y en la 11, el tercer matrimonio y así sucesivamente. Qué puedes decir?

    ResponderEliminar