Esta puede ser la pregunta más
común cuando se produce un eclipse, ya sea de Sol o de Luna, pues la parte de
nuestro mapa natal donde se produce este fenómeno suele verse afectada por esta
“falta del luz”. Mañana, primero de septiembre se producirá un eclipse solar
anular, siendo uno de los fenómenos más esperados para estos días, pues este
tipo de eclipses se produce cuando la Luna se encuentra tan lejos de la Tierra
que el tamaño de su diámetro es más pequeño que el del Sol, ocultando de este
modo gran parte de la luz Solar y dejando ver un anillo de luz. Desde el punto
de vista astronómico, el fenómeno puede tener unas consecuencias físicas y astrológicamente,
pueden esperarse unos efectos psíquicos o emocionales, pues el hecho que se
produzca un eclipse no deja indiferente a nadie. El eclipse se produce a 9º 21’
del signo de Virgo y ahora es el momento del observar nuestro mapa natal y
comprobar si tenemos algún planeta, cúspide, ángulo o cualquier otro punto sensible
del Cosmograma en este grado de Virgo, pues durante los próximos días este
eclipse influenciará esta zona específica de nuestro horóscopo. Como ejemplo
diremos que si el eclipse que se formará mañana nos hace conjunción a nuestro
Marte natal, nuestro grado de actividad puede verse muy comprometido durante
los próximos días, si lo hace en Venus, nuestras relaciones afectivas pueden
verse malogradas, con Mercurio podemos tener problemas de comunicación y algún
mal entendido, incluso recibir una mala noticia, si el eclipse recae sobre
nuestra Casa 7ª las relaciones matrimoniales pueden verse afectadas, y así con
cada área de nuestro mapa astrológico. Y a ti ¿dónde te toca el eclipse?.
martes, 30 de agosto de 2016
lunes, 29 de agosto de 2016
MERCURIO RETRÓGRADO, DÉJALO PARA MÁS TARDE
Mañana día 30, a las 13 horas y 3
minutos, Mercurio comienza su movimiento retrógrado, manteniéndose hasta la
madrugada del 22 de septiembre, por lo tanto, estamos a escasas horas de entrar
en unos de esos periodos anuales en que el movimiento aparente de Mercurio se
orienta en sentido contrario, teniendo sus consecuencias para nuestra vida
diaria. Todos los ciclos retrógrados de Mercurio nos referiremos a cuestiones
muy similares y a la medida y control del tiempo, pues muchos ya sabrán que
cuando este planeta orbita en sentido contrario aparente, todo parece dilatarse
en el tiempo, todo parece tardar más, nuestras esperas se hacen eternas y
nuestro entorno se ralentiza. Esta vez, Mercurio acompañado de Venus y Júpiter,
parece que no quiere entrar en el signo de Libra y en su último grado emprende
el sentido retrógrado, permaneciendo por mucho más tiempo en el signo de Virgo,
que por otra parte, le proporciona un tránsito y domicilio estable, siendo uno
de los signos, junto a Géminis, que mejor confluyen con la energía de este
planeta. Como decimos, esta triple conjunción se separa, y Mercurio que hasta
ahora orbitaba en compañía de Venus y Júpiter, se aparta y emprende un camino
inverso, abandonando la marcha como si de tres Reyes Magos se tratara. Nuestro
consejo durante todo este periodo y hasta el 22 de septiembre, que reanuda su
órbita directa, es tomar las cosas con calma, ser pacientes durante nuestras
esperas, pues la medida del tiempo cambia y todo será más pausado.
Mercurio representa el impulso de
comunicar, de viajar, de llegar más lejos, se relaciona con el aprendizaje, con
la razón, el conocimiento y el pensamiento. Mercurio se corresponde con la
inteligencia, con la rapidez en entender las cosas, pero sobre todo, con la
información y la comunicación y serán estos dos aspectos los más comprometidos
durante el periodo de retrogradación del
planeta. Bajo estas circunstancias no es momento propicio para comenzar
actividades, para hacer llegar un mensaje importante o cualquier otro aspecto
que dependa de Mercurio, de modo que a partir de mañana, controla tu estrés y
relájate, dejando que las cosas tomen su debido tiempo.
domingo, 28 de agosto de 2016
VENUS EL LIBRA, MÚDATE DE TU PASADO
El próximo martes día 30, a las 2
horas y 7 minutos, horario GMT, Venus ingresará en Libra, signo que constituye
el propio domicilio del planeta y con el que conjuga un óptimo fluido
energético, dando comienzo una nueva etapa en las relaciones personales y
añadiendo un telón de fondo de mayor gentileza y armonía en todo nuestro
entorno. Venus en Libra representa un impulso renovado en nuestro entorno, para
entablar un nuevo marco de relación con la persona que tenemos a nuestro lado y
en alguna medida, con todas aquellas que forman nuestro hábitat más directo;
son momentos para disfrutar de la vida y vivirlos en pareja, para dejar atrás
todo aquello que impide nuestra felicidad y comenzar una completa renovación.
Con Venus en Libra es un buen momento para mudarte de tu pasado, para
convertirte en alguien distinto, en el que siempre quisiste ser, dejando atrás
todo el peso y carga personal que has arrastrado durante mucho tiempo. Venus en
este signo te da la posibilidad de embellecerte, de mejorar la estética de tu
persona, así como otros muchos aspectos
de tu vida, pues algo distinto puede ocurrir en el transcurso de este tránsito.
En esta ocasión, la entrada de Venus en Libra viene acompañada de la presencia
de Mercurio y Júpiter, con los que mantiene una benéfica conjunción, aunque de
momento no se ubique en el signo apropiado como es Virgo, esta configuración
mejorará cuando los tres planetas ingresen en Libra, terminando de completar un
magnífico cuadro.
Como ya indicamos, ese impulso
hacia las relaciones puede ser algo vital, pues la conjunción con Mercurio así
lo indica, mejorando nuestra comunicación y sociabilidad, entendiendo la
necesidad de encontrarnos a nosotros mismos a través de las relaciones
externas. La conjunción con Júpiter nos ofrece una óptima posición ante los
demás, así como cierto toque de distinción, haciendo que nuestras relaciones
sean más numerosas y expansivas. Con lo cual lo tenemos todo, ese elemento del
deseo como es Venus, la comunicación sin límites que corre a cargo de Mercurio
y Júpiter expansivo que hará que todo tenga una mayor dimensión y alcance.
Buena suerte a todos.
jueves, 25 de agosto de 2016
VOLVER A CASARSE
Le conozco desde hacer muchos
años y he seguido los acontecimientos de su vida reflejados en el espejo de su
Carta Astrológica. Contrajo matrimonio bajo una configuración previsible, pues
Venus en Tauro en la Casa 7ª, en la Revolución Solar de aquel año, alumbró el
enlace, hecho que no produjo ninguna sorpresa pues el matrimonio estaba
previsto desde hacía año y medio. Lo que si constituyó un verdadero
desconcierto fue la separación y divorcio que sobrevino dos años después y bajo
una configuración de Plutón en conjunción con la cúspide de la Casa 7ª. Después
de un matrimonio fallido, volver a casarse es una posibilidad que de momento no
se contempla, el haber pasado por una amarga experiencia limita nuestras
relaciones y la idea que en ese momento tenemos sobre el matrimonio, y de
alguna forma estamos condicionados ante la idea de formar de nuevo una pareja,
pero como el matrimonio es cosa de dos, depende igualmente del perfil y
circunstancias del nuevo cónyuge. Poco tiempo después, una nueva configuración
favorable de Venus y similar a la anterior que fue coincidente con la primera
boda, anunciaba el acontecimiento y un nuevo enlace matrimonial estaba a la
vista, abriendo el camino a una nueva fase en la vida de esta persona. A veces,
una segunda oportunidad en este orden se convierte en algo definitivo,
convirtiéndose en la mejor opción que podemos escoger, una variable que
modifica nuestro camino y lo hace mejor.
Por lo general, las
circunstancias y ciclos matrimoniales son visibles desde el eje Ascendente y
Descendente, pues muchas circunstancias de planetas conjuntos en con el grado
Ascendente tienen su reflejo en la Cada 7ª, pues de alguna manera es nuestro
otro yo. Las etapas de nuestra vida en pareja están descritas en la progresión
o cinética de nuestra Casa 7ª, así como los tránsitos que concurren en la
misma. Hasta el momento he tenido la oportunidad de observar muchos casos donde
la vida real discurre paralela a los hechos que extraemos del análisis de la
Casa 7ª y podemos afirmar que nuestro Descendente, es en alguna medida, la
pareja que elegimos y el reflejo de nuestra propia persona.
domingo, 21 de agosto de 2016
PLANETAS EN LAS CÚSPIDES, UN CLARO MENSAJE
En ocasiones, cuando hablamos de un destino inexorable es cuando
entendemos que algo va a ocurrir, que algo de un modo u otro va a pasar, siendo
algo sencillo de observar y de establecer un futuro probable. Cuando realizo
una predicción, por lo general suelo ser cauto y flexible, pues como ya
expresamos en anteriores ocasiones el futuro es algo que está sujeto a una
serie de variables y por lo tanto se encuentra en constante movimiento, ordenar
esas variables y darles un correcto sentido a ese conjunto de vectores, es
realizar una seria visión de lo que tenemos por delante. Pero a veces las cosas
son más fáciles, o al menos más claras, pues cuando un planeta ocupa una
cúspide, es decir, cuando en una Revolución Solar o Lunar, en una progresión o
tránsito, un planeta se ubica en conjunción a una cúspide, está enviando un
claro mensaje, haciendo entender que algo ocurrirá en relación a la Casa
ocupada y el planeta presente en la misma. Por lo general, suelen ser pronósticos
claros y sencillos, con un particular propósito, avisos muy directos que llegan
en su momento sin dejar dudas al respecto. La practica astrológica a este
respecto nos dice que este tipo de configuraciones nos avisan, como decíamos al
principio, de un destino inexorable, de algo que va a ocurrir con un alto
porcentaje de posibilidades, y como decíamos estas posiciones constituyen un
mensaje para nuestra vida y los hitos de nuestro destino.
Como ejemplo, una Revolución Lunar donde Urano se ubique en
conjunción con la Casa 5ª, nos hace llegar un mensaje donde una ruptura amorosa
o un cambio de pareja es algo probable, o cuando Venus se sitúa en conjunción
con esta misma Casa, la llegada del amor resulta algo inevitable. Con Júpiter
en conjunción con el Medio Cielo nuestra posición social será prominente, o en
conjunción con la cúspide de la Casa 6ª nos promete un ascenso o mejor
consideración en nuestro trabajo. Urano en conjunción con la cúspide de la Casa
4ª presagia una mudanza, y en la Casa 6ª un cambio o traslado en nuestra actual
ocupación, y de este modo podemos observar una multitud de posiciones que nos
avisan de la llegada de acontecimientos futuros a los que debemos estar
preparados.
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