martes, 30 de agosto de 2016

ECLIPSE SOLAR, Y A TI DÓNDE TE TOCA


Esta puede ser la pregunta más común cuando se produce un eclipse, ya sea de Sol o de Luna, pues la parte de nuestro mapa natal donde se produce este fenómeno suele verse afectada por esta “falta del luz”. Mañana, primero de septiembre se producirá un eclipse solar anular, siendo uno de los fenómenos más esperados para estos días, pues este tipo de eclipses se produce cuando la Luna se encuentra tan lejos de la Tierra que el tamaño de su diámetro es más pequeño que el del Sol, ocultando de este modo gran parte de la luz Solar y dejando ver un anillo de luz. Desde el punto de vista astronómico, el fenómeno puede tener unas consecuencias físicas y astrológicamente, pueden esperarse unos efectos psíquicos o emocionales, pues el hecho que se produzca un eclipse no deja indiferente a nadie. El eclipse se produce a 9º 21’ del signo de Virgo y ahora es el momento del observar nuestro mapa natal y comprobar si tenemos algún planeta, cúspide, ángulo o cualquier otro punto sensible del Cosmograma en este grado de Virgo, pues durante los próximos días este eclipse influenciará esta zona específica de nuestro horóscopo. Como ejemplo diremos que si el eclipse que se formará mañana nos hace conjunción a nuestro Marte natal, nuestro grado de actividad puede verse muy comprometido durante los próximos días, si lo hace en Venus, nuestras relaciones afectivas pueden verse malogradas, con Mercurio podemos tener problemas de comunicación y algún mal entendido, incluso recibir una mala noticia, si el eclipse recae sobre nuestra Casa 7ª las relaciones matrimoniales pueden verse afectadas, y así con cada área de nuestro mapa astrológico. Y a ti ¿dónde te toca el eclipse?.


lunes, 29 de agosto de 2016

MERCURIO RETRÓGRADO, DÉJALO PARA MÁS TARDE


Mañana día 30, a las 13 horas y 3 minutos, Mercurio comienza su movimiento retrógrado, manteniéndose hasta la madrugada del 22 de septiembre, por lo tanto, estamos a escasas horas de entrar en unos de esos periodos anuales en que el movimiento aparente de Mercurio se orienta en sentido contrario, teniendo sus consecuencias para nuestra vida diaria. Todos los ciclos retrógrados de Mercurio nos referiremos a cuestiones muy similares y a la medida y control del tiempo, pues muchos ya sabrán que cuando este planeta orbita en sentido contrario aparente, todo parece dilatarse en el tiempo, todo parece tardar más, nuestras esperas se hacen eternas y nuestro entorno se ralentiza. Esta vez, Mercurio acompañado de Venus y Júpiter, parece que no quiere entrar en el signo de Libra y en su último grado emprende el sentido retrógrado, permaneciendo por mucho más tiempo en el signo de Virgo, que por otra parte, le proporciona un tránsito y domicilio estable, siendo uno de los signos, junto a Géminis, que mejor confluyen con la energía de este planeta. Como decimos, esta triple conjunción se separa, y Mercurio que hasta ahora orbitaba en compañía de Venus y Júpiter, se aparta y emprende un camino inverso, abandonando la marcha como si de tres Reyes Magos se tratara. Nuestro consejo durante todo este periodo y hasta el 22 de septiembre, que reanuda su órbita directa, es tomar las cosas con calma, ser pacientes durante nuestras esperas, pues la medida del tiempo cambia y todo será más pausado.
Mercurio representa el impulso de comunicar, de viajar, de llegar más lejos, se relaciona con el aprendizaje, con la razón, el conocimiento y el pensamiento. Mercurio se corresponde con la inteligencia, con la rapidez en entender las cosas, pero sobre todo, con la información y la comunicación y serán estos dos aspectos los más comprometidos durante el periodo de retrogradación  del planeta. Bajo estas circunstancias no es momento propicio para comenzar actividades, para hacer llegar un mensaje importante o cualquier otro aspecto que dependa de Mercurio, de modo que a partir de mañana, controla tu estrés y relájate, dejando que las cosas tomen su debido tiempo.

domingo, 28 de agosto de 2016

VENUS EL LIBRA, MÚDATE DE TU PASADO


El próximo martes día 30, a las 2 horas y 7 minutos, horario GMT, Venus ingresará en Libra, signo que constituye el propio domicilio del planeta y con el que conjuga un óptimo fluido energético, dando comienzo una nueva etapa en las relaciones personales y añadiendo un telón de fondo de mayor gentileza y armonía en todo nuestro entorno. Venus en Libra representa un impulso renovado en nuestro entorno, para entablar un nuevo marco de relación con la persona que tenemos a nuestro lado y en alguna medida, con todas aquellas que forman nuestro hábitat más directo; son momentos para disfrutar de la vida y vivirlos en pareja, para dejar atrás todo aquello que impide nuestra felicidad y comenzar una completa renovación. Con Venus en Libra es un buen momento para mudarte de tu pasado, para convertirte en alguien distinto, en el que siempre quisiste ser, dejando atrás todo el peso y carga personal que has arrastrado durante mucho tiempo. Venus en este signo te da la posibilidad de embellecerte, de mejorar la estética de tu persona, así como otros muchos  aspectos de tu vida, pues algo distinto puede ocurrir en el transcurso de este tránsito. En esta ocasión, la entrada de Venus en Libra viene acompañada de la presencia de Mercurio y Júpiter, con los que mantiene una benéfica conjunción, aunque de momento no se ubique en el signo apropiado como es Virgo, esta configuración mejorará cuando los tres planetas ingresen en Libra, terminando de completar un magnífico cuadro.
Como ya indicamos, ese impulso hacia las relaciones puede ser algo vital, pues la conjunción con Mercurio así lo indica, mejorando nuestra comunicación y sociabilidad, entendiendo la necesidad de encontrarnos a nosotros mismos a través de las relaciones externas. La conjunción con Júpiter nos ofrece una óptima posición ante los demás, así como cierto toque de distinción, haciendo que nuestras relaciones sean más numerosas y expansivas. Con lo cual lo tenemos todo, ese elemento del deseo como es Venus, la comunicación sin límites que corre a cargo de Mercurio y Júpiter expansivo que hará que todo tenga una mayor dimensión y alcance. Buena suerte a todos.

jueves, 25 de agosto de 2016

VOLVER A CASARSE

Le conozco desde hacer muchos años y he seguido los acontecimientos de su vida reflejados en el espejo de su Carta Astrológica. Contrajo matrimonio bajo una configuración previsible, pues Venus en Tauro en la Casa 7ª, en la Revolución Solar de aquel año, alumbró el enlace, hecho que no produjo ninguna sorpresa pues el matrimonio estaba previsto desde hacía año y medio. Lo que si constituyó un verdadero desconcierto fue la separación y divorcio que sobrevino dos años después y bajo una configuración de Plutón en conjunción con la cúspide de la Casa 7ª. Después de un matrimonio fallido, volver a casarse es una posibilidad que de momento no se contempla, el haber pasado por una amarga experiencia limita nuestras relaciones y la idea que en ese momento tenemos sobre el matrimonio, y de alguna forma estamos condicionados ante la idea de formar de nuevo una pareja, pero como el matrimonio es cosa de dos, depende igualmente del perfil y circunstancias del nuevo cónyuge. Poco tiempo después, una nueva configuración favorable de Venus y similar a la anterior que fue coincidente con la primera boda, anunciaba el acontecimiento y un nuevo enlace matrimonial estaba a la vista, abriendo el camino a una nueva fase en la vida de esta persona. A veces, una segunda oportunidad en este orden se convierte en algo definitivo, convirtiéndose en la mejor opción que podemos escoger, una variable que modifica nuestro camino y lo hace mejor.
Por lo general, las circunstancias y ciclos matrimoniales son visibles desde el eje Ascendente y Descendente, pues muchas circunstancias de planetas conjuntos en con el grado Ascendente tienen su reflejo en la Cada 7ª, pues de alguna manera es nuestro otro yo. Las etapas de nuestra vida en pareja están descritas en la progresión o cinética de nuestra Casa 7ª, así como los tránsitos que concurren en la misma. Hasta el momento he tenido la oportunidad de observar muchos casos donde la vida real discurre paralela a los hechos que extraemos del análisis de la Casa 7ª y podemos afirmar que nuestro Descendente, es en alguna medida, la pareja que elegimos y el reflejo de nuestra propia persona.

domingo, 21 de agosto de 2016

PLANETAS EN LAS CÚSPIDES, UN CLARO MENSAJE

En ocasiones, cuando hablamos de un destino inexorable es cuando entendemos que algo va a ocurrir, que algo de un modo u otro va a pasar, siendo algo sencillo de observar y de establecer un futuro probable. Cuando realizo una predicción, por lo general suelo ser cauto y flexible, pues como ya expresamos en anteriores ocasiones el futuro es algo que está sujeto a una serie de variables y por lo tanto se encuentra en constante movimiento, ordenar esas variables y darles un correcto sentido a ese conjunto de vectores, es realizar una seria visión de lo que tenemos por delante. Pero a veces las cosas son más fáciles, o al menos más claras, pues cuando un planeta ocupa una cúspide, es decir, cuando en una Revolución Solar o Lunar, en una progresión o tránsito, un planeta se ubica en conjunción a una cúspide, está enviando un claro mensaje, haciendo entender que algo ocurrirá en relación a la Casa ocupada y el planeta presente en la misma. Por lo general, suelen ser pronósticos claros y sencillos, con un particular propósito, avisos muy directos que llegan en su momento sin dejar dudas al respecto. La practica astrológica a este respecto nos dice que este tipo de configuraciones nos avisan, como decíamos al principio, de un destino inexorable, de algo que va a ocurrir con un alto porcentaje de posibilidades, y como decíamos estas posiciones constituyen un mensaje para nuestra vida y los hitos de nuestro destino.

Como ejemplo, una Revolución Lunar donde Urano se ubique en conjunción con la Casa 5ª, nos hace llegar un mensaje donde una ruptura amorosa o un cambio de pareja es algo probable, o cuando Venus se sitúa en conjunción con esta misma Casa, la llegada del amor resulta algo inevitable. Con Júpiter en conjunción con el Medio Cielo nuestra posición social será prominente, o en conjunción con la cúspide de la Casa 6ª nos promete un ascenso o mejor consideración en nuestro trabajo. Urano en conjunción con la cúspide de la Casa 4ª presagia una mudanza, y en la Casa 6ª un cambio o traslado en nuestra actual ocupación, y de este modo podemos observar una multitud de posiciones que nos avisan de la llegada de acontecimientos futuros a los que debemos estar preparados.