Hay días que uno termina de
observar los informativos de televisión y repasando mentalmente las posiciones
planetarias encuentra sentido, si es que lo tiene, a las desdichas e
infortunios que asolan nuestro planeta. Una economía que no acaba de arrancar y
que ofrece escasa seguridad a las inversiones, y por lo tanto a la creación
empleo y todo lo que se deriva de un insuficiente movimiento de capitales.
Muchos señalan esta crisis económica y financiera como la más importante de la
era moderna, teniendo un comportamiento muy desigual en distintas regiones y
castigando a cada país en las zonas más débiles de la pirámide social. La
crisis comenzó con la entrada de Plutón en Capricornio en el año 2008, y desde
entonces los mercados no han tenido un momento de certidumbre; Plutón que se
relaciona con el dinero y simboliza a los grandes capitales, así como
determinadas materias primas, el sobre todo el petróleo, desde su entrada en
Capricornio se ha visto atrapado y cristalizado dentro de un espacio que deja
poco margen de maniobra y que así continuará hasta su salida definitiva de este
signo, hecho que tendrá lugar en el año 2024, habiendo dejado un rastro de infortunio
y poniendo fin, tal vez, a la crisis económica más importante de nuestro
tiempo. Por otro lado, y como muchos afirman, el año 2016 no ha entrado todo lo
bien que se esperaba, la estancia de Júpiter en Virgo y para colmo, su
movimiento aparente retrógrado, hace que todo el plano económico se ralentice,
haciendo que la recuperación sea algo más difícil.
Una de los aspectos planetarios
más negativos y que más ha influido en el escaso desarrollo de la economía, ha
sido la cuadratura de Urano y Plutón, haciendo que este último pierda su fluido
energético, propiciando un desequilibrio en la balanza mundial y entrando en un
espacio de austeridad. Pero no solo la economía se encuentra en momentos de
dificultad y estancamiento, la política de algunos países, sobre todo los
influenciados por el signo de Sagitario, se encuentran igualmente obstruida,
pues la presencia de Saturno en este signo hace que todo sea más lento y
difícil. Uno de los países más representativos de Sagitario es España, y desde
la celebración de sus elecciones generales el pasado diciembre, aún no se ha
podido formar gobierno, la negociación parece dura y todo indica que se
prolongará en el tiempo.
Coincidiendo con la entrada de
Urano en Aries, estallaba la guerra civil en Siria, país tradicionalmente
asociado al signo de Aries, y que el ingreso de Urano en este signo iba a
cambiar las vidas de millones de personas, propiciando un conflicto que dura ya
demasiado y que no terminará hasta que Urano abandone el signo, en el año 2018
y definitivamente en 2019.
Parece que todo obedece a un plan
premeditado y cuando intervenimos el conjunto de la sociedad, no nos ponemos de
acuerdo en lo que realmente deseamos, dando una oportunidad a los grandes
designios y restando fuerza al conocido aforismo de que “los astros inclinan
pero no obligan”, dejando que éstos nos inclinen y mostrándonos un difícil
camino, quedando a su merced mediante el recorrido de sus órbitas y a las
circunstancias del destino.

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