miércoles, 9 de diciembre de 2015

VENUS TRÍGONO NEPTUNO, EL AMOR IDEAL


En ocasiones, un buen aspecto que se dibuja en el cielo puede constituir ese instante de magia que muchos esperan, y que nos ayuda a resolver una cuestión concreta de nuestra vida. Como seres sociales siempre buscamos nuestro complemento, pues la supervivencia de nuestra especie así lo requiere. Como decimos, cuando se produce un aspecto mayor las cosas son diferentes y nuestros contexto se impregna de esa fuerza que surge en el ambiente, una energía que colma todo el éter y hace que nuestro mundo pueda ser distinto. Si las altas o bajas presiones atmosféricas, el frio, el calor o la lluvia, pueden influir en nuestro ánimo y en nuestras decisiones, un trígono de Venus con Neptuno tiene la fuerza suficiente para tener una clara influencia y que además puede sincronizarse con acontecimientos de nuestra vida diaria. El próximo viernes, día 11, a las 6 horas y 13 minutos, horario GMT, tendremos uno de esos instantes mágicos, pues la favorable orientación de Venus con Neptuno puede hacer realidad más de un sueño, estos ángulos de Venus suelen coincidir con instantes agradables de nuestra vida, y que se relacionan más con nuestros sentimientos y emociones que otras esferas de nuestro entorno, pero no olvidemos que Venus es el planeta del amor y Neptuno del idealismo, por lo tanto las noticias que nos trae este aspecto podrían ser relativas a un amor ideal, o sencillamente el amor de nuestros sueños.
La fuerza de esta configuración o aspecto puede ser relativa, pues estará ligada a nuestras posiciones natales, es decir, a nuestra posición de Venus y Neptuno en nuestra Carta Natal. En ocasiones estos aspectos sirven para activar esas zonas de nuestro mapa natal que se encuentran estáticas, y a la espera de que un tránsito o aspecto como éste las ponga en movimiento. En cierta ocasión una consultante me preguntó sobre las oportunidades sobre el amor en un periodo concreto, observando sus posiciones pude encontrar una posición similar a la que ahora tenemos, es decir, un buen aspecto de Venus con Neptuno que favorecía igualmente sus posiciones natales, y tal vez, fue que cambió su disposición, tuvo mayores deseos o estuvo más atenta, que el amor llegó; por mi parte prefiero creer que al margen de todo eso, se sucedió un importante sincronismo, pues a lo largo del tiempo uno se acostumbra a contemplarlos con la distancia de la normalidad.
Como ya anunciamos, este aspecto se producirá el próximo viernes, pero en función de las posiciones individuales puede hacerse extensivo durante todo el fin de semana; hay que advertir que Venus transita por Escorpio, el signo del sexo por excelencia, donde el fluido de Venus se cruza con la erótica de Escorpio, de modo que no confundamos amor con sexo y viceversa.

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