La casualidad forma parte de nuestras vidas y todos nuestros actos no pueden estar ensayados y premeditados en su totalidad, por lo que siempre existe cierto margen para la improvisación, para las coincidencias, para aquello que de un modo u otro tiene que ocurrir. Urano es el planeta que suele intervenir en la mayoría de estos sucesos y el que de algún modo nos lleva a momentos de incertidumbre por lo repentino de sus cambios y sobre todo, a cierta inestabilidad personal o emocional. Cuando Venus realiza un aspecto importante y benéfico sobre Urano, cualquier cosa es posible en el amor, encuentros inesperados donde la casualidad jugará un papel muy importante. Hoy día 23, poco antes de que se produzca el equinoccio de septiembre, otoño para el Hemisferio Norte y primavera para el Sur, Venus conectará en trígono con Urano, haciendo que la vida amorosa de muchos sea más azarosa que de costumbre, propiciando situaciones imprevistas donde pueden pasar muchas cosas, así como la llegada repentina de alguien diferente a nuestras vidas. El sexo y el amor puede ser el equivalente a Venus y el hecho casual se atribuye siempre a Urano, una mezcolanza extraña que puede llevarnos, al menos mientras dure la influencia de este trígono, a sentir una vida amorosa totalmente distinta, y a que cualquier cosa pueda ocurrir en los próximos días.
El Sol recién entrado en Libra,
signo muy propicio para todo lo relativo al amor, y su regente Venus en trígono
con Urano, puede relacionarse con los enredos sentimentales, donde a muchos se
les presentarán oportunidades en el amor y donde los cambios de pareja puedan
ser cuantiosos. Urano representa la vía alternativa, un camino diferente, pero
también la venida súbita de alguien distinto, que nos atrae y que puede
representar nuestro futuro amor.

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