Hace días que estoy dándole
vueltas a esta cuestión de la entrada de Saturno en Sagitario, y hasta ahora no
he resuelto expresar mi opinión sobre este ingreso tan controvertido, que de
alguna manera nos devuelve a situaciones pasadas y haciendo que muchas de ellas
nos parezcan un formidable “déjà vu”. No resulta fácil tratar este ingreso de
Saturno, pues sé que este tránsito por Sagitario tendrá consecuencias para mi
país, sintiendo sus efectos en lo social, en la economía y en lo político,
haciendo que todo retroceda, que muchas cuestiones se cristalicen y en otros
casos nos lleven a situaciones de difícil resolución. Saturno ingresará en
Sagitario mañana viernes, día 18, a las 2 horas y 49 minutos, quedando limitado
el sentimiento de entusiasmo y optimismo en el ánimo de muchas personas, y
sobre todo, esa búsqueda de lo desconocido, de la libertad y la espontaneidad
pueden quedar interrumpidas, o al menos aplazadas en el pensamiento colectivo.
Este ingreso de Saturno representa un mayor control y limitaciones en el orden
social, en el ámbito político se volverá a hablar de Grecia, pasando a un
primer plano de la actualidad, pues al desactivarse la recepción mutua de
Saturno con Plutón, este país quedará desprotegido y las próximas elecciones
devolverán al país heleno a un estado previo, desandando un camino político que
muchos calificarán como desastroso.
Los flujos migratorios estarán en
el punto de mira, siendo más restringidos y limitados, como ya lo están siendo,
pues la presencia de Saturno en Sagitario no favorece los viajes ni los grandes
desplazamientos, y en este sentido pueden crearse un caos circulatorio que
puede derivar en graves consecuencias, donde Saturno representa el intento de
organización y Sagitario el entorno donde poner orden, de ahí esa locura
organizada que puede llevar a miles de personas a un viaje a ninguna parte. Con
Saturno en Sagitario son malos tiempos para la libertad, para la plena
expresión, para el libre tránsito y movimiento en general. Como ya decíamos, la
desactivación de la recepción mutua entre Saturno y Plutón, es como una luz que
se apaga, una fuerza que se extingue en el firmamento y en definitiva, una
energía que cambiará nuestro entorno, el color de nuestra vida y el telón de
fondo de nuestro mundo. Por lo general, cuando un planeta lento cambia de
signo, se sincroniza con algún tipo de acontecimiento terrestre, que se
relaciona con los lugares o países más vinculados con el signo y el planeta,
espero que para este caso las coincidencias sean suaves y llevaderas.

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