lunes, 25 de mayo de 2015

EL MEDIO CIELO, NUESTRO MUNDO EXTERIOR

Mucho se habla de ángulos como el Ascendente a la hora de interpretar una Carta Astral, pues esta primera cúspide nos ayuda a orientarnos dentro del contexto astral del Cosmograma, de tal forma, que puede convertirse en uno de los puntos focales del mapa astrológico. Pero la influencia del Ascendente y el Medio Cielo, dos de los ángulos más influyentes dentro de la carta astral, puede ser relativo, y con frecuencia observamos un Ascendente de escaso impacto, y un Medio Cielo bien cargado y representativo de la vida futura del nativo, todo ello dependiendo de las posiciones planetarias. Si el Ascendente representa una parte de nosotros, el Medio Cielo refleja ese contexto externo y esa vida pública que el nativo mantiene, el M.C. nos dará las claves del efecto que causamos en los demás y en alguna medida, este ángulo nos revela cómo nos ven los demás; también es representativo de la carrera, la profesión y del conjunto de nuestras ambiciones. Por llamarlo de alguna forma, el M.C. es nuestra visión externa, nuestro mundo exterior, y en función de su configuración, de su estado cósmico, así será nuestro futuro en sociedad.

Por ello, siempre es conveniente prestarle la debida atención al M.C., pues esta cúspide nos ofrece datos sobre nuestro destino y nuestra futura actividad en la sociedad, así como nuestro estatus y lugar dentro de la misma. Los planetas que se encuentran próximos al M.C. suelen tener bastante fuerza y son determinantes a la hora de interpretar el conjunto de la carta astral, pues son puntos sensibles que se encuentra en el punto más alto de nuestro mapa, y por lo tanto determinan una parte del mismo. Nuestra imagen externa, nuestro futuro dentro del contexto social, así como nuestras ideas y ambiciones, todo esto y más esta representado en esa cúspide que muchas veces es más importante de lo que pensamos. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario