domingo, 22 de febrero de 2015

EL CARÁCTER ES DESTINO

Creo que es de las primeras cuestiones que se aprenden en Astrología, que nuestro carácter es nuestro destino, pues según del modo en que observamos la vida, así abordaremos las distintas oportunidades y variables que nos ofrece el futuro. Como ya decíamos en un post anterior, el futuro no está escrito y nuestro destino lo hacemos cada día, con nuestra forma de ser, un perfil que está sincronizado con las posiciones de nuestra Carta Astral y en función de la dinámica de la misma, se mueve y desarrolla nuestra vida. Parejo a nuestro destino se encuentran, las cosas que nos gustan, nuestra manera de ser, el entorno que hemos elegido,  y nuestros gustos han definido el estilo y perfil de nuestra vida, siendo el carácter quien ha formulado toda esta ecuación. Definir nuestra forma de ser, nuestro carácter mediante la Carta Astral, es concretar nuestro futuro, es anticipar nuestras elecciones y nuestras reacciones, es conocer nuestros atributos y nuestras debilidades, y cuando aparecerán unas y otras. Otro de los aforismos que pronto aparecen en el estudio de la Astrología, es que los astros inclinan, pero no obligan, y es así, pues en realidad no estamos obligados a incurrir en ninguna de las circunstancias que los astros anuncien, pero el caso, es que la mayoría de las veces dejamos que las cosas ocurran, sin más.

Por ello, hay que trabajar un poco más nuestros perfiles, hacer un poco más nuestro carácter. Hay una frase muy significativa de Jean Paul Sartre que dice: la felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace. A veces, hay pocos caminos que elegir y muchos saben que hacer siempre lo que a uno le place y lo que nos gusta,  no constituye el camino adecuado, o tal vez, el menos interesante para nuestro futuro, y dejarse llevar por determinadas tendencias manifestadas en nuestra carta astral, sin que hagamos nada por mejorarlas puede ser un completo error.

No hace mucho, atendí la consulta de un amigo que me preguntaba sobre asuntos de negocios y finanzas; en su Revolución Lunar, gráfico que ilustra esta entrada, observé a Marte en conjunción con el Ascendente y en oposición con Urano, ambos planetas se encontraban a 16º, uno de Libra y el otro de Aries, y la ubicación de Marte en el signo de Libra no hacía presagiar nada bueno, le advertí que, al menos durante este mes, se cuidara mucho de cualquier circunstancia extrema y que no asumiera riesgos de manera innecesaria, pues había un peligro en potencia contra su integridad física. Su carácter nervioso debía templarse y tener especial cuidado durante los días señalados. Nuestro ánimo cae cuando advertimos sobre una circunstancia y finalmente se produce, pues la sensación de fracaso siempre está presente. A mi amigo le gustan las motos, pero a las motos no parecen gustarle él, el accidente que pocos días después sucedió, por fortuna no tuvo mayores consecuencias y por lo que sé, esta persona no volverá a conducir una motocicleta. 


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