En el momento de nuestro nacimiento, de nuestra salida al mundo, grabamos y recogemos las influencias astrales vigentes para ese momento y lugar, de forma similar a las antiguas cintas magnetofónicas, grabamos lo que el mundo nos concede en ese instante y de alguna forma lo llevaremos para siempre dentro de nosotros. El mapa astral es una instantánea estelar, un mapa del cielo para el momento y lugar de nuestro nacimiento, y donde están impresas una serie de formas que nos acompañan toda la vida, configuraciones planetarias que serán más buenas o más malas, pero que en definitiva son las nuestras y nos pertenecen, pues en alguna medida nos convertiremos en un producto de las mismas. Como ya decimos, cuando nacemos hacemos acopio de todas esas influencias que formulan nuestros dones y faltas, que se irán manifestando de una u otra forma en el transcurso de nuestra vida. Los primeros meses de vida son muy importantes, pues será cuando se desvelen y asienten esas configuraciones astrales que nos distinguirán durante nuestra vida, y acompañarán hasta el final de nuestros días.Como ya decimos, nuestro mapa astral refleja las configuraciones de nacimiento y éstas podrán ayudarnos durante la niñez y juventud a la hora de elegir los estudios que mejor nos convengan y más tarde el ramo de actividad donde en un futuro desarrollaremos nuestro trabajo, orientando nuestra vocación. Estas disposiciones astrales podrán ser mejores o peores, pero siempre he creído que constituyen un punto de partida, el conocimiento de las mismas nos lleva a saber cuáles son nuestros elementos más sólidos, así como las cualidades menos formadas de nuestra persona, desarrollar nuestro horóscopo es una necesidad de todo ser humano, es un proceso ineludible que todos deberíamos realizar, pues conocer y mejorar aquellos puntos de nuestro mapa astral menos brillante, constituye un espacio donde todos deberíamos penetrar. Ser conscientes de nuestras limitaciones es comenzar a mejorar, a corregir aquellas faltas y perfeccionar nuestras competencias.
En el colegio, el tratamiento que la educación en general nos ofrece, es para todos el mismo, sin tener en cuenta las peculiaridades personales. La carta astral es la medida de cada uno de nosotros, es la llave que abre gran parte de los aspectos de nuestra vida, conocer nuestro mapa astral puede hacer mucho por nosotros, nos puede ahorrar mucho tiempo, tanto para saber con mayor profundidad de nuestras cualidades, como peculiaridades e individualidades personales y sobre todo, teniendo en cuenta el desarrollo optimo de nuestra persona, pues del mismo modo que no existen dos personas iguales, igualmente no hay dos horóscopos exactamente iguales.
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