La posición de Plutón en la Casa doce en una carta natal astrológica es una ubicación intrigante y profunda que habla de transformaciones internas y el poder oculto del subconsciente. Plutón es el planeta de la regeneración, la muerte y el renacimiento, y la Casa doce está asociada con el inconsciente, los secretos, y los confines del ser. Cuando Plutón ocupa esta casa, su energía transformadora se manifiesta de manera sutil pero poderosa, afectando las áreas más profundas y escondidas de nuestra psique.
Una de las peculiaridades de tener a Plutón en la Casa doce es la tendencia a experimentar transformaciones psicológicas significativas a lo largo de la vida. Estas transformaciones suelen ser desencadenadas por eventos que sacuden profundamente el ser interno, forzando a la persona a confrontar sus miedos y sombras más profundas. La capacidad de regeneración y de emerger más fuerte después de las crisis es una característica distintiva de esta posición y a menudo, quienes tienen a Plutón en la Casa doce tienen una notable capacidad para la introspección y la autoexploración, llevando a un crecimiento espiritual y personal significativo.
La singularidad de esta posición radica en la manera en que se maneja el poder y el control. Plutón en la Casa doce puede indicar una lucha interna con el poder y el control que no siempre es evidente para los demás. Puede haber una tendencia a suprimir deseos o emociones intensas, lo que puede resultar en una acumulación de energía emocional que, si no se maneja adecuadamente, podría manifestarse en comportamientos destructivos o autodestructivos. Sin embargo, cuando se reconoce y se trabaja con esta energía, puede conducir a un profundo empoderamiento personal y a una conexión más íntima con el propio ser interno.
La presencia de Plutón en la Casa doce también nos hace especiales en términos de empatía y comprensión de los aspectos más oscuros de la humanidad. Esta posición otorga una habilidad única para entender el sufrimiento y las dificultades de los demás, a menudo debido a una experiencia personal de lucha y transformación. Las personas con esta colocación pueden sentirse atraídas por trabajos o roles que implican ayudar a otros a través de sus propias crisis y transformaciones, como la psicología, la consejería, o el trabajo espiritual.
Cuando se considera la posición de otros planetas en la Casa doce, estos también toman un matiz especial y oculto. Por ejemplo, la Luna en la Casa doce puede indicar una profunda vida emocional interna y una conexión intuitiva con lo inconsciente. Mercurio en la Casa doce podría sugerir una mente que trabaja de manera introspectiva y un talento para la comunicación intuitiva o el pensamiento abstracto. Cada planeta en esta casa tiene una expresión que está velada y requiere un enfoque más introspectivo para ser plenamente comprendida y utilizada.
En conjunto, tener a Plutón y otros planetas en la Casa doce sugiere una vida interna rica y compleja, con un enfoque en el crecimiento espiritual y la transformación interna, y como decimos en el título de este post “tocados por ese algo”. Estos individuos pueden encontrar que sus verdaderos poderes y talentos están ocultos debajo de la superficie, esperando ser descubiertos y utilizados para su propio beneficio y el de los demás. La exploración y el trabajo con estas energías pueden llevar a una profunda realización personal y a una comprensión más completa del papel del individuo en el gran esquema del universo.











