La estrella que nos ilumina, el
Sol, debido al enorme volumen de su masa, articula gravitacionalmente a un conjunto
de objetos astronómicos que giran directa o indirectamente dentro del llamado
plano eclíptico, siendo los más visibles los planetas que forman nuestro Sistema
Solar. El Sol concentra el 99,86% de la masa total del Sistema Solar y el resto
corresponde a los planetas, satélites y asteroides. Estos ocho planetas,
dejando aparte a Plutón, tienen una órbita elíptica y los cuatro más cercanos
al Sol y también más pequeños, Mercurio, Venus, Tierra y Marte son los llamados
planetas terrestres y compuestos principalmente de roca y metal. Mientras que
los cuatro más alejados denominados gigantes gaseosos, están compuestos en su
mayoría de hielo y gases. Los dos más grandes, Júpiter y Saturno, tienen una
composición de helio e hidrógeno; Urano y Neptuno, los denominados gigantes
helados, están hechos fundamentalmente de hielo, amoniaco y metano.
El Sol está compuesto de un 71%
de hidrógeno y un 27% de helio y un 2% de elementos más pesados. Mercurio tiene
un 70% de elementos metálicos y un 30% de silicatos. Venus es un planeta que
guarda mucho calor y cuya atmósfera está compuesta por dióxido de carbono en un
96%, provocando un efecto invernadero con una temperatura media 464º C, por lo
demás su masa y composición son parecidas a la Tierra. La Luna está compuesta
por Oxigeno, silicio, magnesio y hierro. Marte de hierro, de ahí su coloración
roja, y silicio. En Júpiter encontramos un 93% de hidrógeno y 7% de helio, muy
parecido a la composición Solar. En Saturno tenemos hidrógeno, helio, amoniaco,
metano, silicato, hierro y agua. Urano está compuesto de agua metano y amoniaco,
una composición química muy parecida a la de Neptuno, y haciendo que el metano
proyecte una luz azul que identifica a los dos planetas. Sobre Plutón sabemos
que su atmósfera está compuesta por un 90% de nitrógeno y un 10% de moléculas
complejas como el metano, siendo la atmósfera más parecida a la Tierra donde
tenemos 78% nitrógeno y un 21% de oxígeno.
Bien, en un foro astrológico y
según lo que antecede ¿dónde quiero llegar a parar?. Como alguno ya habrá
intuido se trata de relacionar la composición química y el influjo, y
naturaleza de cada planeta, donde observamos que el hidrógeno y el helio
contenidos en el Sol y Júpiter ejercen una buena influencia, así como el
dióxido de carbono y las altas de temperaturas de Venus. Elementos como el
hierro y el silicio de Marte ya sabemos lo que nos trae, y el metano junto al
amoniaco, Saturno, Urano y Neptuno, cada cual con sus variantes tienen una influencia
muy relativa y mucho menos favorecedora, es curioso que estos planetas
contengan en su composición estos elementos químicos y que Júpiter carezca casi
por completo de ellos, al tiempo que manifiesta una naturaleza totalmente
distinta. Debemos decir a favor de Saturno que al margen del metano y el
amoniaco, también contiene una parte de hidrógeno y helio, pero en menor
medida.
Me sorprende la composición
atmosférica de Plutón, en un 90% de nitrógeno y un 10% de metano, cómo no, una
atmósfera parecida a la terrestre. Estoy seguro que en los siglos venideros el
establecimiento de bases Lunares, la colonización de planetas como Marte, nos
darán la oportunidad de entender la influencia de la Tierra en el mapa
astrológico de los seres nacidos en la Luna o en Marte, aunque pensándolo mejor
prefiero no saberlo.