Una
de las grandes pandemias de nuestro tiempo es la obesidad, tal vez como
resultado de un modo de vida moderno, donde las prioridades son la rapidez y
donde un escaso juicio sobre la nutrición humana, nos llevan a unos extremos
difíciles de revertir. Mucho se habla de este mal, pero poco se dice de cómo
remediarlo de un modo duradero y de unos planes de educación alimentaria, que con
frecuencia pueden entrar en conflicto con determinados intereses corporativos. Al
margen de la alimentación, algunos señalan al sedentarismo y a determinados
estilos de vida, como una de las razones fundamentales para el sobrepeso, llegando
a ser el nuevo “tabaquismo” del siglo en que vivimos. Del mismo modo que todas
estas razones planean sobre cada uno de nosotros de forma desigual, nuestras
posiciones natales son diferentes, señalando perfiles muy dispares.
En
un cosmograma, el Ascendente determina nuestro contorno físico, ofreciendo una
clara silueta de nuestro estado corporal, el regente de este mismo Ascendente
no seguirá proporcionando valiosa información sobre nuestras condiciones
futuras, y la posición de Júpiter nos facilita datos sobre nuestra masa
corporal y la firme tendencia a sobrepasar determinadas proporciones. Cuando
Júpiter es fuerte en un mapa astrológico, la disposición al sobrepeso es un
hecho estadístico, cuando se sitúa en los ángulos o en la cúspide de la Casa 6ª
la obesidad puede ser un implacable enemigo con el que hay que luchar de por
vida, sobre todo si esta posición viene acompañada por malos aspectos. Si es
Marte el que ataca a Júpiter con malos aspectos, tal vez, sea el estrés la
causa de unos malos hábitos alimenticios que puedan derivar en una excesiva
corpulencia, si es Neptuno el que se relaciona mal con Júpiter, los alimentos
de mala calidad y la ingesta de sustancias como el alcohol, puede llevarnos a
un efecto similar, así como a patologías relacionadas con las propiedades del
torrente sanguíneo, como el colesterol o los triglicéridos. Una alta glucemia
puede venir determinada por malos aspectos de Júpiter y Venus, o con el regente
de la Casa 6ª, así como una posición defectuosa de Venus en el mapa
astrológico, pues un mal estado cósmico de este planeta y en una posición
angular puede advertirnos sobre una futura diabetes, siendo el médico quien
pueda determinar un estado cierto en esta cuestión, atendiendo a los
correspondientes análisis clínicos, así como el adecuado tratamiento, pudiendo
por nuestra parte solo señalar tendencias y predisposiciones.
Volviendo
a la figura de nuestro Ascendente, muchos de nosotros hemos contemplado la casi
permanente juventud de Géminis y su estilizada figura, frente a la corpulencia
de Tauro, y todo ello matizado por la ubicación de Júpiter, la cual nos hablará
de predisposiciones, preferencias y determinados estilos de vida.